Bilingüismo y salario: las carreras que marcan la diferencia en Chile hacia 2026

Por Ricardo Castro
Country Manager de Berlitz Chile

A medida que se avanza el 2026, miles de profesionales en Chile comienzan a replantearse su futuro laboral. Cambiar de trabajo, estudiar una nueva carrera o mejorar los ingresos son metas recurrentes, especialmente en un contexto económico desafiante y en un mercado laboral cada vez más competitivo. Sin embargo, más allá de la profesión elegida, existe un factor que hoy está marcando una diferencia concreta en empleabilidad y salario: el dominio del inglés.

La evidencia es clara. En un mercado cada vez más conectado con economías globales, el bilingüismo se ha transformado en una habilidad estratégica. No se trata sólo de comunicarse mejor, sino de acceder a proyectos de mayor complejidad, asumir responsabilidades regionales y participar en procesos de toma de decisiones que trascienden las fronteras locales. En términos prácticos, el manejo del inglés puede incrementar los ingresos de un profesional hasta en un 50% en comparación con quienes no dominan un segundo idioma.

Esta realidad se refleja con fuerza en ciertas áreas del mercado laboral chileno. De acuerdo con un análisis realizado por Berlitz Chile, existen carreras donde el bilingüismo no solo es altamente demandado, sino que además se traduce en mejores remuneraciones y mayor proyección profesional. Entre ellas destacan Ingeniería Civil en Minas, Geología, Ingeniería Civil Metalúrgica, Ingeniería Comercial, Ingeniería Civil de Industrias, Comercio Internacional, Ingeniería en Informática, Contador Auditor, Ingeniería Civil Química e Ingeniería Civil Eléctrica.

Estas profesiones comparten un denominador común: están estrechamente vinculadas a industrias globalizadas, proyectos internacionales, estándares técnicos extranjeros y equipos multiculturales. En estos entornos, el inglés deja de ser un valor agregado para convertirse en un requisito implícito. Los profesionales bilingües no solo aumentan sus posibilidades de empleabilidad, sino que también acceden a mayores oportunidades de movilidad internacional y roles estratégicos, algo especialmente relevante en sectores como minería, energía, tecnología y servicios financieros.

Este escenario también invita a cuestionar una creencia arraigada en el mundo laboral: que aprender inglés es una meta exclusiva de etapas tempranas de la vida. La experiencia demuestra lo contrario. Hoy, un número creciente de profesionales adultos decide invertir en el aprendizaje de un segundo idioma como una forma concreta de reinventarse laboralmente, ampliar su horizonte profesional y romper techos salariales que parecían inamovibles.

De hecho, una parte significativa de quienes estudian inglés en Chile lo hace después de los 35 años, motivados por la búsqueda de nuevas oportunidades laborales, el desarrollo personal y la necesidad de mantenerse vigentes en un mercado que avanza rápido. Aprender un idioma no tiene límite de edad; lo que marca la diferencia es el enfoque. Cuando el aprendizaje deja de centrarse en la memorización de reglas y se orienta a la comunicación efectiva, los resultados son visibles en plazos mucho más cortos de lo que se suele creer.

Mirando hacia 2026, el mensaje es claro: el éxito profesional ya no depende únicamente de la carrera elegida, sino de la capacidad de potenciarla con habilidades clave, siendo el inglés la más demandada. En un mercado laboral en transformación, quienes entiendan esta dinámica estarán mejor preparados para enfrentar los desafíos que vienen y aprovechar las oportunidades que ofrece un mundo cada vez más interconectado.

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