{"id":109706,"date":"2022-01-26T07:15:09","date_gmt":"2022-01-26T10:15:09","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=109706"},"modified":"2022-01-26T07:15:09","modified_gmt":"2022-01-26T10:15:09","slug":"marican-heroe-legendario-del-pueblo-ancestral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2022\/01\/26\/marican-heroe-legendario-del-pueblo-ancestral\/","title":{"rendered":"MARICAN.  H\u00e9roe legendario del pueblo ancestral"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Arturo Volantines<\/strong><\/p>\n<p>En la <em>Historia del Huasco<\/em>, L. Joaqu\u00edn Morales da cuenta exhaustivamente del asunto; cuenta ciertos detalles desde la llegada de los orejones \u2014emisarios y familiares del inca\u2014 y de Diego de Almagro. Estos sucesos si bien son breves est\u00e1n muy connotados por el historiador; hecho que seguramente lo inst\u00f3 a realizar un drama art\u00edstico. Tambi\u00e9n, Manuel Concha lo se\u00f1ala al comienzo de su <em>Cr\u00f3nica de La Serena<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>, y comparte la similitud de los sucesos que rodearon la cruel matanza. difiere solo en cantidad de asesinados, y comparte que el lugar de los hechos ser\u00eda el Huasco. El texto de Concha coincide con: <em>Descubrimiento y Conquista de Chile<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"><sup><strong>[2]<\/strong><\/sup><\/a><\/em> de Miguel Luis Amun\u00e1tegui, y se contrapone a la versi\u00f3n de Claudio Gay en el primer tomo de su <em>Historia de Chile<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\"><sup><strong>[3]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>Otro asunto capital es que ninguno de estos historiadores se refiere a los ind\u00edgenas como \u201cdiaguitas\u201d; incluso, los llaman \u201culmenes\u201d<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, que se acota a los mapuches (padre Luis de Valdivia y otros). Esto nos hace considerar la imprudencia de llamar exclusivamente diaguitas a los pueblos del Norte Infinito. Aunque, esto es una cuesti\u00f3n de etn\u00f3nimo. Pero, la omisi\u00f3n de los anteriores historiadores se\u00f1alados, nos dice que tenemos que tener cautela al respecto.<\/p>\n<p>Por lo anterior, se trata de un hecho historiogr\u00e1ficamente importante e impactante, que hoy resuena. Sin embargo, el asunto es rastrear aspectos art\u00edsticos y sus implicancias \u00e9ticas y est\u00e9ticas, de c\u00f3mo vive esto en lo contempor\u00e1neo e incide sobre nuestro ser. No se trata de Atenas sino de <em>Medea<\/em>. Y, aqu\u00ed, no se trata meramente del Huasco sino de <em>Marican<\/em>. O sea, se trata de una obra de arte, de la proyecci\u00f3n de esta.<\/p>\n<p><em>Marican<\/em> es obra de teatro en tres actos, escrita en versos que gan\u00f3 los Juegos Florales de Copiap\u00f3 (1912). Anteriormente, L. Joaqu\u00edn Morales hab\u00eda publicado: <em>Historia del Huasco<\/em> (1896)<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> e<em> Higiene pr\u00e1ctica de los mineros (1893)<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\"><sup><strong>[6]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>. Es asombrosa y prodigiosa su escritura recopilativa. En <em>Historia del Huasco<\/em> pone acento en un sinn\u00famero de hechos locales que florecen la identidad del norte. En el segundo, su maestr\u00eda y dominio del tema le otorga ser primer\u00edsimo en estudiar y publicar un libro referente a la salud minera en Chile. Y, especialmente, del minero de estas provincias.<\/p>\n<p>Morales posee mucha capacidad de observaci\u00f3n, de ver lo que aporta hacia el futuro: es un clarividente de los nuevos tiempos. Esto mismo, nos hace pensar que esta obra es continuadora de las anteriores respecto a su af\u00e1n de ilustrar el destino del norte desde sus ra\u00edces. <em>Marican<\/em> es un canto de la cimentaci\u00f3n del ser atacame\u00f1o, de f\u00e9rrea defensa de la originalidad, de una manera de estar en el mundo.<\/p>\n<p>La primera escena tiene diez actos, donde una comitiva de orejones viene a anunciar la llegada de Diego de Almagro, pero todo esto se enmadeja por el amor que surge de parte Maricunga \u2014la hija de Marican\u2013 con un orej\u00f3n. El segundo acto, tambi\u00e9n tiene diez escenas, donde arriba Diego de Almagro con su ej\u00e9rcito al Huasco a imponer un nuevo orden y religi\u00f3n. El tercero, tiene nueve escenas, donde Marican es apresado y sucumbe con otros caciques en la hoguera.<\/p>\n<p>Indudablemente, esta obra hay que verla desde la misma obra; entrar a ella como se entra a una casa, a una ciudad, a un valle. All\u00ed viven estos hechos; se pueden ver a sus personajes, vivir con ellos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, vislumbro a Maricunga: encandilada y bella y, por sobre el apego, est\u00e1 su deseo de seguir viviendo. Chirica es el orej\u00f3n que enamora a Maricunga, pero los caciques saben que es artilugio; ya que ven a los orejones como traidores. Para salvar a su amor y salvarse de la horca, Chirica, acude a Chihuinto \u2014que es un fiel servidor del cacique\u2014, a cambio, se compromete a interceder por la vida de este ante Almagro. Como un s\u00e1ndwich, antes de esta poiesis est\u00e1 la historia y despu\u00e9s, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Se puede concebir lo que est\u00e1 sucediendo en esta comarca o cosmos. Es una situaci\u00f3n conmovedora. En la actitud de Marican transita la tensi\u00f3n que tiene este sobre sus hombros, sobre su destino y la claridad de la forma de ser de su pueblo. Asume su deber; hacer lo que hace, no por \u00e9l sino por el valle: de oponerse severamente a la barbarie; de no aceptar la justificaci\u00f3n al amparo de una religi\u00f3n: al proceder y la maldad legitimada por los conquistadores.<\/p>\n<p>Es posible en la obra, hablar con los habitantes del valle. Por eso sabemos c\u00f3mo eran y cu\u00e1nto se parecen a nosotros: los contempor\u00e1neos de Marican, Maricunga, Tatara, Coluba, Atuntaya, Moroco y los otros. Tambi\u00e9n, es posible dialogar en la obra con los invasores: Almagro, el cura Molina, Chirica \u2014los orejones\u2014 y los dem\u00e1s usurpadores.<\/p>\n<p>Por arriba del drama que aqu\u00ed se desata, se puede encontrar lo sincr\u00f3nico: el amor, la solidaridad, la valent\u00eda, la responsabilidad. Pero, tambi\u00e9n: la ambici\u00f3n, la maldad, la justificaci\u00f3n en nombre de Dios. Se puede oler y otear la atm\u00f3sfera: trauma que se vive cuando llegan los invasores. Y, que a\u00fan persisten de otra forma: as\u00ed el consumismo y la enajenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero, tal vez, el mejor aporte de esta obra es el testimonio de Marican por su tierra, por su ethos, por su cosmovisi\u00f3n; por su forma de vivir y convivir primigeniamente en conciencia con el medio. Es una propuesta tremendamente moral: un gran desasosiego de poner \u00e9nfasis \u2014en lo que iba a ser el mayor riesgo de la sociedad\u2014 en el respeto por el sustento: equilibrado, soberano y en concordancia con el medio ambiente. M\u00e1s all\u00e1 de la barbarie, esta es un canto para resguardar el valle.<\/p>\n<p>La obra puede ser cron\u00edstica \u2014como tan bien lo hace Morales\u2014, puede ser, adem\u00e1s un texto de poes\u00eda, pero no es propiamente obra cl\u00e1sica de teatro, aunque tenga di\u00e1logos. Es una obra h\u00edbrida, epocal, influenciada est\u00e9ticamente por el siglo XIX. Se puede rastrear en Guillermo Matta, en Rosario Orrego, en Carlos Walker Mart\u00ednez; en los rasgos de la generaci\u00f3n \u00fanica \u2014rom\u00e1ntica\u2014, y prodigiosa de Atacama. Otros rasgos comunes y evidentes son las versificaciones y las rimas que no son rigurosas, pero tampoco importan mucho. Importa, el ritmo interno y la intencionalidad verbal. Podemos pesquisar el \u00e9nfasis po\u00e9tico del autor.<\/p>\n<p>Ocupa tambi\u00e9n un lugar importante la atm\u00f3sfera medio ambiental del Huasco, que est\u00e1 cerca del mar; de las leyendas y de la lengua aut\u00f3ctona: en cuanto a los nombres propios y los top\u00f3nimos que a\u00fan, siglos despu\u00e9s, perviven. Otro recurso, indudable, es la titulaci\u00f3n: Marican (sin acentuaci\u00f3n), que tambi\u00e9n podr\u00eda ser Maric\u00e1n, Maricande, Me(a)rcandei. Se ha hablado del linaje del gran cacique. En varias bibliograf\u00edas hay referencias a sus descendientes, que siguieron luchando contra el invasor: ajusticiaron al capit\u00e1n Juan Bohon y quemaron la ciudad de La Serena.<\/p>\n<p>Especial connotaci\u00f3n tiene el trato que Morales le da al yanacona, al orej\u00f3n, al traidor. Es, tal vez, donde no concede: en su lenguaje y en su compromiso; dice su opini\u00f3n sobre los precursores del Norte Infinito. No traiciona a su pueblo ni a sus ra\u00edces.<\/p>\n<p>Con esta edici\u00f3n homenajeamos tambi\u00e9n a los grandes hombres y mujeres del valle del Huasco. Entre ellos, a Bernardino Barahona que encabez\u00f3 la Revoluci\u00f3n de los Libres de 1851<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>; a Jos\u00e9 Antonio Pe\u00f1a, que pag\u00f3 con su vida el triunfo de la batalla de Los Loros<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, en la revoluci\u00f3n de 1859; a Pedro Antonio Mart\u00ednez, el primer soldado del glorioso regimiento Atacama en 1879<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Son muchos los hombres y las mujeres del Huasco que han hecho grandes haza\u00f1as y sacrificios por Atacama. Ha sido noblemente enorme su hermandad con Copiap\u00f3. Estos pueblos son garantes que vendr\u00e1n tiempos mejores.<\/p>\n<p>Por ahora esperamos, en lo pr\u00f3ximo, que este maravilloso canto literario tambi\u00e9n cobre vida en el scenarium.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Concha, Manuel; <em>Cr\u00f3nica de La Serena. Desde su fundaci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas<\/em>; Imprenta de La Reforma, 1871.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Amun\u00e1tegui, Miguel Luis; <em>Descubrimiento y conquista de Chile<\/em>; Imprenta, litograf\u00eda y encuadernaci\u00f3n Barcelona; Santiago, 1913.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gay Mouret, Claudio; <em>Historia f\u00edsica y pol\u00edtica de Chile. Historia I<\/em>; Biblioteca fundamental de la construcci\u00f3n de Chile; Santiago, 2007; p\u00e1gina: 81.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ver: Concha, Manuel; <em>Cr\u00f3nica de La Serena. Desde su fundaci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas<\/em>; Volantines Ediciones; La Serena, 2010; p\u00e1gina: 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Morales O., L. Joaqu\u00edn; <em>Historia del Huasco<\/em>; Imprenta de la librer\u00eda El Mercurio; Valpara\u00edso, 1896.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Morales O., L. Joaqu\u00edn; <em>Higiene pr\u00e1ctica de los mineros<\/em>; Imprenta de la librer\u00eda El Mercurio; Valpara\u00edso, 1893.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SPPMG; <em>El sitio de La Serena y la Revoluci\u00f3n de Los Libres. A las glorias del pueblo de Atacama y Coquimbo de 1851<\/em>; Volantines Ediciones, La Serena, 2013.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SPPMG; <em>Revoluci\u00f3n Constituyente 1859-2009. Tributo a Pedro Pablo Mu\u00f1oz Godoy, comandante de Los Igualitarios<\/em>; Volantines Ediciones, 2010. Tambi\u00e9n: SPPMG; <em>La batalla de Los Loros. Documentos, testimonios e iconograf\u00edas<\/em>; Volantines Ediciones, La Serena, 2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Figueroa, Pedro Pablo; <em>Atacama en la guerra del Pac\u00edfico<\/em>; Imprenta Col\u00f3n, Santiago, 1888. Tambi\u00e9n: Marconi Dolarea, Hilari\u00f3n; <em>Contingente de la provincia de Atacama en la Guerra del Pac\u00edfico <\/em>(2 vol\u00famenes, 3 tomos); Imprenta de El Atacama, calle Maip\u00fa n\u00b0 49\/Calle Cha\u00f1arcillo n\u00b0 112, Copiap\u00f3, 1880.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/2022\/01\/26\/marican-heroe-legendario-del-pueblo-ancestral\/portada-marican-original\/#main\" rel=\"attachment wp-att-109709\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-109709\" src=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original.jpg\" alt=\"\" width=\"1137\" height=\"1593\" srcset=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original.jpg 1137w, https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original-214x300.jpg 214w, https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original-731x1024.jpg 731w, https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original-768x1076.jpg 768w, https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/portada-Marican-Original-1096x1536.jpg 1096w\" sizes=\"auto, (max-width: 1137px) 100vw, 1137px\" \/><\/a>    \t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Arturo Volantines En la Historia del Huasco, L. 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