{"id":119647,"date":"2022-04-18T06:50:09","date_gmt":"2022-04-18T10:50:09","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=119647"},"modified":"2022-04-18T06:50:09","modified_gmt":"2022-04-18T10:50:09","slug":"lunes-de-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2022\/04\/18\/lunes-de-agua\/","title":{"rendered":"Lunes de Agua"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Ulises Carabantes A.<\/strong><\/p>\n<p>Esta es una historia relacionada con la llamada \u201cluz del conocimiento\u201d que tuvo Europa a partir del siglo XIII, la Universidad de Salamanca, en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Como esta historia tiene que ver con la vida de los estudiantes universitarios de Salamanca en el siglo XVI, es necesario hablar de la ciudad de Salamanca. Por aquel tiempo quien se preciara de estudioso o erudito, deb\u00eda estudiar en Salamanca, universidad fundada en 1218 por el rey Alfonso IX de Le\u00f3n. Llegaban a Salamanca estudiantes provenientes de toda Europa, quienes ten\u00edan en las aulas a grandes profesores como Fray Luis de Le\u00f3n, Francisco de Vitoria y otros, siendo la Universidad de Salamanca el faro de la intelectualidad de la \u00e9poca, con dos mil quinientos alumnos en los inicios del siglo XVI, en su mayor\u00eda de buena posici\u00f3n, aumentando la matr\u00edcula para el periodo de los a\u00f1os 1584 \u2013 1585 a 6.778 alumnos.<\/p>\n<p>En el portal de cada una de las escuelas de la Universidad de Salamanca se pod\u00eda leer la siguiente frase: <strong>\u201cQuod natura non dat, Salamantica no praestat\u201d<\/strong>: <strong>\u201cLo que la naturaleza no da, Salamanca no lo proporciona\u201d<\/strong>. Por excelente que fuera la formaci\u00f3n, sin fuerza de voluntad, sin inteligencia, sin perseverancia ni buenas actitudes, estudiar en la Universidad de Salamanca no garantizaba nada.<\/p>\n<p>Pero las tentaciones callejeras de la ciudad se tornaban irresistibles, siendo muy apropiada para definir esto, una de las c\u00e9lebres frases de Cervantes: <strong>\u201cLa senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio ancho y espacioso\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, el que la universidad irradiara a toda Salamanca no significaba que tantos estudiantes se dedicaran s\u00f3lo al retiro y al estudio. Los \u00edmpetus de juventud hac\u00eda transgredir las normas, frente a las muchas tentaciones que aquella ciudad, faro del conocimiento, tambi\u00e9n entregaba.<\/p>\n<p>Es necesario hacer un par\u00e9ntesis para se\u00f1alar que en 1543 lleg\u00f3 a estudiar a la Universidad de Salamanca un piadoso joven que se preparaba para contraer matrimonio. Aquel no era un muchacho cualquiera, era ni m\u00e1s ni menos que el heredero del trono de Espa\u00f1a, el futuro Felipe II.<\/p>\n<p>El joven pr\u00edncipe alarmado vio que los j\u00f3venes estudiantes no s\u00f3lo se dedicaban a estudiar, tambi\u00e9n eran maestros en disfrutar de la vida y las diversiones, el juego se daba en las tabernas y el gozo de las prostitutas no se disimulaba. La formaci\u00f3n cat\u00f3lica y piadosa del pr\u00edncipe hizo exigir que en tiempos de Semana Santa, Salamanca, cuna del conocimiento y escuela del imperio, no se mostrara tan lejos de los principios cat\u00f3licos que profesaba el futuro rey. Se dispuso una manera para evitar que las prostitutas desarrollaran su trabajo cuando deb\u00eda haber recogimiento religioso. De esta forma, a partir del mi\u00e9rcoles de ceniza y durante toda la Semana Santa, las prostitutas deber\u00edan estar fuera de los muros de la ciudad, en la otra orilla del r\u00edo Tormes.<\/p>\n<p>Es necesario hacer un segundo par\u00e9ntesis para se\u00f1alar que la prostituci\u00f3n, como se dice la profesi\u00f3n m\u00e1s antigua del mundo, estaba regulada desde hac\u00eda tiempo. Desde los siglos VI y VII estaba normado el TRABAJO EN CASA, debiendo poner las prostitutas un ramo de flores en su puerta, incluso una rama, para dar a entender que ejerc\u00eda su trabajo en casa. Una rama colgada en la puerta significaba \u201ccuerpo a la venta\u201d.<\/p>\n<p>Incluso era un negocio para la polis, para cada ciudad, pues lo que establec\u00eda una \u201cCasa de Manceb\u00eda\u201d, los prost\u00edbulos de hoy, deb\u00eda pagar algunos maraved\u00edes al ayuntamiento de Salamanca, un impuesto en torno al 15% de las ganancias. Al administrador de aquel negocio se le llamaba \u201cEl Padre de la Manceb\u00eda\u201d, quien, para darle toda formalidad al negocio, era nombrado por el Cabildo. Pronto se le cambi\u00f3 el nombre a este administrador delegado municipal, de \u201cPadre de la Manceb\u00eda\u201d, comenz\u00f3 a ser llamado \u201cPadre Putas\u201d.<\/p>\n<p>La riqueza de los estudiantes que lleg\u00f3 a Salamanca cre\u00f3 todo un sistema de criados, taberneros y toda clase de sinverg\u00fcenzas y es as\u00ed que en el siglo XVI, en paralelos a la fama intelectual que ten\u00eda Salamanca, era tambi\u00e9n considerada esta ciudad como uno de los grandes burdeles de Europa.<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, durante Semana Santa Salamanca deb\u00eda lucir recatada y pulcra, por lo que las mancebas deb\u00edan trasladarse al otro lado del r\u00edo Tormes.<\/p>\n<p>Pero la Semana Santa ten\u00eda su final y el d\u00eda m\u00e1s esperado era el lunes inmediatamente posterior al domingo de Pascua de Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes estudiantes amantes de la juerga, <strong>se reun\u00edan ansiosos a orillas del r\u00edo Tormes, en una fiesta, pagana por supuesto, a la que llamaban \u201cLunes de Agua\u201d.<\/strong> Aquellos estudiantes, deseosos de la generosidad de las mujeres que estaban al otro lado del r\u00edo, engalanaban sus botes y barcas con flores y ramas y cruzaban el r\u00edo acompa\u00f1ados del Padre Putas, para recoger a las prostitutas que s\u00f3lo navegando pod\u00edan volver a la ciudad, debido a que la ley impon\u00eda que no pod\u00edan regresar a la ciudad caminando cruzando el puente, quienes no se hubiesen confesado y no hubiesen comulgado. En la ribera del lado de la ciudad se esperaba el regreso de los botes con su deseada carga, en medio del jolgorio, m\u00fasica, bailes, comida y alcohol en abundancia. Despu\u00e9s de cinco d\u00edas, Salamanca volv\u00eda a ser un gran burdel.<\/p>\n<p>Con el paso de los siglos, mucha agua pas\u00f3 bajo el puente del r\u00edo Tormes y el desenfreno y promiscuidad de aquellos Lunes de Agua, fue desapareciendo, dando paso a una fiesta familiar a orillas del r\u00edo.<\/p>\n<p>El profesor de castellano don Manuel Montecinos, profesor del Liceo Jos\u00e9 Miguel de la Barra de Valpara\u00edso y de la Escuela Naval, autor de la obra \u201cLa Literatura en el Mar Chileno\u201d, escribi\u00f3 que <strong>el t\u00e9rmino \u201cramera\u201d ven\u00eda de Salamanca, porque los estudiantes tapaban con ramas a las prostitutas para cruzar el r\u00edo Tormes<\/strong>, incluso durante la Semana Santa, eludiendo as\u00ed la prohibici\u00f3n existente. <strong>Otros han se\u00f1alado que el t\u00e9rmino \u201cramera\u201d viene de los ramos o ramas que pon\u00edan en sus puertas las barraganas para se\u00f1alar que \u201ctrabajaban en casa\u201d.<\/strong>    \t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ulises Carabantes A. 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