{"id":138773,"date":"2022-09-16T21:26:20","date_gmt":"2022-09-17T00:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=138773"},"modified":"2022-09-16T21:26:20","modified_gmt":"2022-09-17T00:26:20","slug":"los-volantines-dieciocheros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2022\/09\/16\/los-volantines-dieciocheros\/","title":{"rendered":"\u00a0 Los volantines dieciocheros"},"content":{"rendered":"<p><strong>Qu\u00e9 mejor mes del a\u00f1o que septiembre para hablar de nuestras costumbres y tradiciones, con las cuales nos reencantamos en esta fecha, aunque -seg\u00fan mi parecer- cada vez en menor grado o en forma m\u00e1s sofisticada, con lo cual estas costumbres y tradiciones pierden su esencia, pierden ese atributo que las hace ser tan nuestras, porque son originarias de nuestras ra\u00edces, como por ejemplo el volant\u00edn que hoy lo traen desde China, con otras formas y, sobre todo, sin la magia ni el encanto que ten\u00eda un volant\u00edn artesanal hecho en casa y con nuestras propias manos.<\/strong><\/p>\n<p>A mi juicio, no hay nada m\u00e1s representativo de las fiestas patrias que nuestra bandera tricolor y el volant\u00edn encumbrado en los cielos azules de nuestro querido Chile. Incluso hasta la naturaleza y la climatolog\u00eda est\u00e1n relacionados en esta fecha: \u201cSali\u00f3 el viento dieciochero\u201d, dicen algunos cuando notan fuertes r\u00e1fagas o ventorrales. \u201cEs para elevar volantines\u201d, responde alguien asociando esta observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El diccionario lo define de la siguiente forma: <strong>\u201cEl volant\u00edn es un trozo cuadrado de papel, con una liviana armaz\u00f3n de palos de colig\u00fce o ca\u00f1a, que es elevado a trav\u00e9s de un simple hilo. Se puede jugar simplemente elev\u00e1ndolo lo m\u00e1s alto posible, o bien, a trav\u00e9s de la &#8220;comisi\u00f3n&#8221; que consiste en mandar &#8220;cortado&#8221; el volant\u00edn del contrincante, lo que se consigue a trav\u00e9s del roce entre los hilos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Pero lo que no saben las nuevas generaciones es que d\u00e9cadas atr\u00e1s, hablemos de los a\u00f1os sesenta y comienzo de los setenta, construir un volant\u00edn era todo un proceso artesanal que demandaba una exigente preparaci\u00f3n, dedicaci\u00f3n y cari\u00f1o, porque uno pretend\u00eda que su volant\u00edn fuera el m\u00e1s \u201cencachao\u201d y, sobre todo, el m\u00e1s firme y duradero, a la hora de aguantar el juego de mantenerlo en el aire.<\/p>\n<p>Primero, hab\u00eda que ir al r\u00edo a buscar las ca\u00f1as, fij\u00e1ndonos que no estuvieran muy verdes ni muy secas, para permitir la flexi\u00f3n que demanda el arco. Una vez en la casa, hab\u00eda que cortarlas para obtener el grosor que requiere la <strong>construcci\u00f3n de un volant\u00edn<\/strong>.<\/p>\n<p>Luego ven\u00eda la tarea de concurrir a la ferreter\u00eda o mercer\u00eda del centro a comprar la \u201ccolap\u00ed\u201d, que era una especie parecida a la chancaca, muy dura, que hab\u00eda que derretir en \u201cba\u00f1o mar\u00eda\u201d, hasta que quedara como alm\u00edbar y entonces reci\u00e9n estaba lista para pegar las ca\u00f1as en el papel.<\/p>\n<p>Me acuerdo que la colap\u00ed la compraba en la ferreter\u00eda \u201cLa Casa Azul\u201d de don Mart\u00edn Dorgambide, ubicada en la calle Prat de Vallenar, mi tierra natal. Si no hab\u00eda all\u00ed este producto, dirig\u00edamos nuestros pasos hasta la Mercer\u00eda \u201cCentral\u201d perteneciente a don Luis Past\u00e9n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s ven\u00eda el corte del papel comprador en la librer\u00eda \u201cVictoria\u201d o en la librer\u00eda \u201cAlvarez\u201d. Estaba la opci\u00f3n de que el volant\u00edn fuera de un solo tono o multicolor, lo que logr\u00e1bamos a\u00f1adiendo retazos de distintos tonos hasta conformar el cuadrado.<\/p>\n<p><strong>La confecci\u00f3n de un volant\u00edn<\/strong> era todo un ceremonial que demandaba tiempo, concentraci\u00f3n y dedicaci\u00f3n, sobretodo cuando llegaba la hora de tener que cortar los flecos, que eran el adorno que le daba el \u201ccach\u00e9\u201d y, especialmente, el equilibrio en la altura, para soportar los vientos encontrados y no se nos viniera a pique.<\/p>\n<p>Como toda ciencia o juego, el arte de elevar en buena forma <strong>un volant\u00edn<\/strong> tambi\u00e9n tiene sus \u201csecretos\u201d como, por ejemplo, que sus tirantes queden lo m\u00e1s equidistante posible o haci\u00e9ndolo \u201cchupetito\u201d, que significa arquear el arco, por medio de tirantear el hilo del arco con unas vueltas en los extremos de la ca\u00f1a. As\u00ed se elimina su forma plana y queda m\u00e1s aerodin\u00e1mico. Ahora si le agrega unos buenos flecos, largos y contundentes, t\u00e9ngalo por seguro que el volant\u00edn se va a mantener por mucho tiempo en el aire, luciendo altivo y ganador, due\u00f1o de su espacio de cielo.<\/p>\n<p>Pero, no solo volantines hac\u00edamos en nuestra \u00e9poca infantil; tambi\u00e9n fabric\u00e1bamos <strong>\u201ccometas\u201d<\/strong>, aquellos con cuatro puntas que resultaban de dos ca\u00f1as pegadas en forma de cruz y, si esto fuera poco, tambi\u00e9n nos d\u00e1bamos el gusto de fabricar <strong>\u201cestrellas\u201d<\/strong> &#8211;<strong>\u201cPavos\u201d<\/strong> le dec\u00edan algunos- con 8 puntas, producto de 4 ca\u00f1as atravesadas, cuyos contornos estaban cubiertos de peque\u00f1os flecos. Ahora, si no estaban las monedas para comprar un volant\u00edn hab\u00eda que conformarse con una <strong>\u201ccambucha\u201d,<\/strong> un pedazo de papel al que se le daban unos dobleces, se le instalaba una cola, que pod\u00eda ser del mismo tipo de papel, y estaba lista para elevarla.<\/p>\n<p>Para quienes esper\u00e1bamos con ansias el mes de septiembre para elevar volantines fabricados por nosotros mismos, resulta penoso ver que ahora es un producto importado y eso afecta los recuerdos y las emociones que atesoramos los ni\u00f1os de los a\u00f1os sesenta y setenta.<\/p>\n<p><strong>SERGIO ZARRICUETA ASTORGA<\/strong>    \t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 mejor mes del a\u00f1o que septiembre para hablar de nuestras costumbres y tradiciones, con las cuales nos reencantamos en esta fecha, aunque -seg\u00fan mi parecer- cada vez en menor grado o en forma m\u00e1s sofisticada, con lo cual estas costumbres y tradiciones pierden su esencia, pierden ese atributo que las hace ser tan nuestras, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":138774,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,6,25],"tags":[],"class_list":["post-138773","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-regional","category-regionales","category-vallenar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=138773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138773\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/138774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=138773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=138773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=138773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}