{"id":181361,"date":"2023-09-10T00:26:05","date_gmt":"2023-09-10T03:26:05","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=181361"},"modified":"2023-09-10T00:26:05","modified_gmt":"2023-09-10T03:26:05","slug":"cincuenta-anos-golpe-militar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2023\/09\/10\/cincuenta-anos-golpe-militar\/","title":{"rendered":"Cincuenta A\u00f1os  Golpe Militar"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Ulises Carabantes Ahumada<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ingeniero Civil Industrial. Analista de actualidad. Escritor.<\/strong><\/p>\n<p>Estimado lector, en las pr\u00f3ximas l\u00edneas podr\u00e1 leer un muy breve pero descriptivo resumen de algunos cap\u00edtulos del libro <strong>Chile 1973<\/strong>. Quien quiera profundizar en esta materia y desee comprar <strong>el libro<\/strong>, consulte al correo <a href=\"mailto:ucarabantes@gmail.com\">ucarabantes@gmail.com<\/a>, para las ediciones en Chile como tambi\u00e9n en Espa\u00f1a. Esta es la \u00faltima de trece publicaciones sabatinas que comenc\u00e9 el 17 de junio pasado y que terminan hoy, s\u00e1bado 9 de septiembre de 2023.<\/p>\n<p>El viernes 7 de septiembre de 1973 fue un d\u00eda que marc\u00f3 definitivamente el rumbo de los acontecimientos hist\u00f3ricos. Por una parte, <strong>el almirante Jos\u00e9 Toribio Merino se retir\u00f3 de La Moneda despu\u00e9s de almorzar en el palacio de gobierno invitado por el presidente Allende<\/strong>, convencido de que el pa\u00eds estaba ac\u00e9falo, con el ciudadano a quien se le hab\u00eda confiado el cargo de presidente de la rep\u00fablica sin ejercer como tal, <strong>impedido de ello por un gobierno de facto que se hab\u00eda instalado<\/strong>, <strong>el que ejerc\u00eda el llamado comit\u00e9 pol\u00edtico de la unidad popular<\/strong>. El mismo Salvador Allende se lo hab\u00eda expresado a Merino aquella tarde. Ratific\u00f3 esto, el hecho que el mismo viernes 7 de septiembre por la noche, el comit\u00e9 pol\u00edtico de la alianza de izquierda, neg\u00f3 a Salvador Allende la autorizaci\u00f3n para tomar cualquiera de las tres decisiones que el presidente les hab\u00eda propuesto el lunes 3 de esa \u00faltima semana de su gobierno. Ante la negativa, Allende insisit\u00f3 pidiendo un voto de confianza a los partidos de la Unidad Popular, pero estos tambi\u00e9n negaron el voto de confianza que el presidente de la rep\u00fablica Salvador Allende les hab\u00eda pedido.<\/p>\n<p>Dado lo descrito anteriormente, <strong>Chile enfrentaba el peor de los panoramas, sin un presidente que ejerciera lo que el cargo<\/strong> que se le hab\u00eda entregado le permit\u00eda y le exij\u00eda, cercado por los partidos de la unidad popular, <strong>una izquierda que en definitiva se la jugaba por la guerra civil<\/strong>, consciente de la inminente sublevaci\u00f3n miltar, pero parcial, con regimientos manteni\u00e9ndose dispuestos a defender a Salvador Allende y al moribundo sistema democr\u00e1tico chileno, fuerzas militares a la que se sumar\u00edan milicianos de izquierda para combatir el alzamiento. Esto no era otra cosa que la guerra civil. Es decir, el comit\u00e9 pol\u00edtico neg\u00f3 toda autorizaci\u00f3n a Allende para tomar acciones que permitieran una pac\u00edfica salida del conflicto, convencidos que mediante las armas har\u00edan triunfar \u201c<em>la revoluci\u00f3n<\/em>\u201d. <strong>Por otra parte, Patria y Libertad se organizaba en el sur, con un dise\u00f1o insurreccional que consideraba sumarse al combate al lado de los regimientos que se alzar\u00edan en contra del gobierno marxista,<\/strong> fijar\u00edan la capital de \u201c<em>Chile nacionalista<\/em>\u201d en Temuco, volar\u00edan el viaducto del r\u00edo Malleco, para comenzar a avanzar hacia Santiago en pos de tomar la capital. <strong>Como puede verificarse, ambos bandos irrconciliablemente enfrentados, se jugaban el todo o nada en una guerra civil, la que le costar\u00eda a Chile un m\u00ednimo de quinientos mil muertos,<\/strong> seg\u00fan proyecciones hechas por el general Carlos Prats. S\u00f3lo una intervenci\u00f3n militar no fraccionada, impedir\u00eda la guerra civil.<\/p>\n<p>El almirante Merino no ten\u00eda total certeza de lo que ocurr\u00eda al interior del ej\u00e9rcito y de la fuerza a\u00e9rea. De carabineros manejaba la informaci\u00f3n de que tanto el director como el subdirector de esta instituci\u00f3n eran proclives al gobierno. Dadas las circunstancias que se viv\u00edan, Merino tom\u00f3 la decisi\u00f3n de reunirse a las 10 de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 8 de septiembre con los almirantes y oficiales bajo su mando para informar la extensa conversaci\u00f3n que hab\u00eda sostenido con el presidente Allende el d\u00eda anterior y el hecho de no haber sido nombrado comandante en jefe. Esta reuni\u00f3n se efectu\u00f3 en la escuela de artiller\u00eda. En ella Merino recalc\u00f3 que todas las decisiones pasaban por \u00e9l, que no hab\u00eda autorizaci\u00f3n alguna para que nadie tomara acciones haciendo uso de las tropas. Se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n estar informado de la existencia de oficiales decididos a tomar acciones por su cuenta, pero que no aceptaba redentores dentro de la marina y a quien tomara una decisi\u00f3n sin autorizaciones superiores, le har\u00eda caer todo el peso de la ley. Reafirm\u00f3 finalmente que el mando en Valpara\u00edso era \u00e9l.\u00a0 Posteriormente cit\u00f3 s\u00f3lo a los almirantes a una reuni\u00f3n en la academia de guerra naval, donde hizo hincapi\u00e9 en los dichos del presidente en el sentido de que \u00e9l no gobernaba, sino los partidos pol\u00edticos, lo que estaba propiciando la anarqu\u00eda y el caos generalizado en el pa\u00eds. Ante esta realidad Merino les hizo ver que deber\u00edan actuar f\u00e9rreamente unidos con las otras instituciones de la defensa nacional y con carabineros, de tal modo evitar la guerra civil. El inconveniente para esto era que en la marina no se sab\u00eda de la postura del general Pinochet y al general Leigh no lo conoc\u00eda nadie. Casi al terminar la reuni\u00f3n se hizo presente el jefe del estado mayor de la defensa nacional, contralmirante Patricio Carvajal, quien inform\u00f3 de una reuni\u00f3n de coordinaci\u00f3n para actuar conjuntamente con la fuerza a\u00e9rea, no habi\u00e9ndose establecido contactos definitivos con el ej\u00e9rcito para que esta rama castrense se sumara como un todo a la acci\u00f3n militar en ciernes.<\/p>\n<p>El domingo 9 de septiembre el almirante Merino fue temprano a misa y al retornar a su hogar junto a su familia recibi\u00f3 una llamada del oficial de servicio de la primera zona naval, quien le inform\u00f3 que el senador socialista Carlos Altamirano estaba hablando en una concentraci\u00f3n en el Estadio Chile en Santiago, la que era transmitida por radio y televisi\u00f3n, discurso en el que detall\u00f3 las acciones que hab\u00eda tomado y estaba tomando para sublevar a la mariner\u00eda. Como juez naval, Merino hab\u00eda emitido \u00f3rdenes de arresto en contra de Carlos Altamirano y \u00d3scar Guillermo Garret\u00f3n, a quienes se acusaba de intento de sublevaci\u00f3n de la mariner\u00eda en algunos buques de la escuadra. El desafuero parlamentario se ver\u00eda para ambos acusados el d\u00eda 12 de septiembre. La polic\u00eda de investigaciones no hab\u00eda detenido a Altamirano, pero sin embargo \u00e9ste estaba hablando p\u00fablicamente y para todo Chile la ma\u00f1ana del 9 de septiembre de 1973.<\/p>\n<p>Ante esto, Merino tom\u00f3 un l\u00e1piz y un papel para escribir el mensaje que pondr\u00eda en marcha el golpe militar que se efectuar\u00eda el 11 de septiembre de 1973; escrito dirigido al comandante en jefe del ej\u00e9rcito Augusto Pinochet y al comandante en jefe de la fuerza a\u00e9rea, Gustavo Leigh:<\/p>\n<p><strong>\u201c<em>9\/Sept.\/73<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Gustavo y Augusto<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Bajo mi palabra de honor el d\u00eda D ser\u00e1 el 11 y la hora H 06:00.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Si Uds. no pueden cumplir esta fase con el total de las fuerzas que mandan en Santiago, expl\u00edcalo al reverso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>El Almte. Huidobro est\u00e1 autorizado para traer y discutir cualquier tema con Uds. Los saluda con esperanzas de comprensi\u00f3n. J.T. Merino<\/em>\u201d<\/p>\n<p><strong>Al reverso complement\u00f3 Merino:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201c<em>Gustavo: Es la \u00faltima oportunidad. J.T.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Augusto: Si no pones toda la fuerza de Santiago desde el primer momento, no viviremos para ver el futuro.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pepe<\/em>\u201d \u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El almirante Merino meti\u00f3 en un sobre el papel escrito y orden\u00f3 al comandante del cuerpo de infanter\u00eda de marina presentarse en su casa. Para merino era imperioso obtener una respuesta de Leigh y Pinochet ese mismo d\u00eda domingo 9 de septiembre, para lo cual ordenar\u00eda a Huidobro buscar a ambos generales por todo Santiago si era necesario.<\/p>\n<p>A las 12 en punto del medio d\u00eda, se present\u00f3 ante Merino el almirante Huidobro, vestido de civil. Merino le explic\u00f3 su misi\u00f3n y defini\u00f3 que el mensaje lo llevara Huidobro metido en un zapato. Este almirante se traslad\u00f3 a Santiago en un autom\u00f3vil particular, conducido por el jefe del estado mayor de la infanter\u00eda de marina, comandante Ariel Gonz\u00e1lez. Al llegar a Santiago, Huidobro y Gonz\u00e1lez contactaron inmediatamente al almirante Patricio Carvajal. Por el cargo que ocupaba este \u00faltimo, era el hombre indicado para facilitar el hecho que Pinochet y Leigh recibieran a Huidobro. Carvajal se contact\u00f3 telef\u00f3nicamente con los dos comandantes en jefe y acordaron reunirse a las cuatro de la tarde en la casa de Pinochet. En dicho domicilio se estaba celebrando el cumplea\u00f1os de una de las hijas del comandante en jefe del ej\u00e9rcito, por lo que no levantar\u00eda sospechas la presencia de Leigh, Carvajal y Huidobro, entre las muchas personas que hab\u00edan llegado. Previo a la llegada de los dos almirantes, <strong>Leigh ya estaba reunido con Pinochet, manifest\u00e1ndose este \u00faltimo renuente a actuar.<\/strong> Esta actitud de Pinochet no significa definitivamente que no estuviera a favor de una intervenci\u00f3n militar. De acuerdo con el testimonio que dej\u00f3 Augusto Pinochet, \u00e9l comenz\u00f3 a desarrollar un plan para la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito a fines de 1972, durante la gran crisis desatada con el paro de los transportistas y otros gremios y que dicha intervenci\u00f3n la ten\u00eda definida para el d\u00eda viernes 14 de septiembre de 1973. Hay un testimonio que avala esta versi\u00f3n de Pinochet y es la dada por el entonces teniente coronel Manuel Contreras Sep\u00falveda, quien a fines de 1972 era comandante del regimiento Arauco de Osorno. En visita efectuada por Pinochet a fines de 1972 a este regimiento, le habr\u00eda dicho a Contreras \u201c<em>a usted lo necesito cerca m\u00edo el pr\u00f3ximo a\u00f1o<\/em>\u201d, disponiendo el tralado de Contreras a la escuela de ingenieros de Tejas Verdes. Bien se sabe el protagonismo que tom\u00f3 el comandante Contreras despu\u00e9s del 11 de septiembre de 1973 como director de la Direcci\u00f3n de Inteligencia Naciona, DINA. Por otra parte, ya como comandante en jefe, frente al gobierno Pinochet se mostr\u00f3 aproblemado y debiendo usar el m\u00e1ximo tacto para solucionar los problemas internos del ej\u00e9rcito. El lunes 3 de septiembre el general Pinochet se reuni\u00f3 con el ministro de defensa Orlando Letelier, oportunidad en que justific\u00f3 el hecho de no remover a los oficiales con conocida postura anti unidad popular, se\u00f1alando:<\/p>\n<p>\u201c<em>aqu\u00ed, hay una tropa de locos planteando que las fuerzas armadas deben adoptar una definici\u00f3n ahora, a\u00fan a costa de cien mil muertos, m\u00e1s bien que no un mill\u00f3n, despu\u00e9s de una guerra civil. Hago lo posible por pararlos, seg\u00fan las instrucciones que antes me diera mi general Prats y que me ha reiterado el presidente. Estoy visitando las unidades a este efecto. He encontrado en ellas un ambiente dif\u00edcil\u2026 pasar de inmediato a retiro a los oficiales que as\u00ed se expresan puede violentar las cosas. Necesito un m\u00ednimo de tiempo para afianzar la gente de confianza en las unidades. Si se produce ahora un levantamiento, corremos el riesgo de que esta vez sea el conjunto de las fuerzas armadas, no de una unidad aislada, como el 29 de junio<\/em>\u2026\u201d<\/p>\n<p>Al ingresar los almirantes Carvajal y Huidobro a la oficina donde Pinochet estaba reunido con Leigh, exhibieron inmediatamente la escueta carta enviada por el almirante Merino desde Valpara\u00edso. Gustavo Leigh la ley\u00f3 y escribi\u00f3 \u201c<em>conforme<\/em>\u201d estampando su firma. El general Pinochet titube\u00f3, busc\u00f3 un timbre en los cajones de su escritorio, hasta que finalmente firm\u00f3. El golpe se pon\u00eda en marcha, bajo el esquema que evitaba la guerra civil, los altos mandos actuando conjuntamente y los componentes de las instituciones armadas respondiendo al respeto de la verticalidad del mando que era parte de la doctrina de cada instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>En menos de 48 horas se organizaron las acciones militares, en Santiago y en Valpara\u00edso y sus correspondientes ramificaciones hacia el resto del pa\u00eds. En Santiago se dise\u00f1aron dos agrupaciones para la acci\u00f3n, las tropas que actuar\u00edan en el centro de la capital, en torno al palacio de La Moneda, las que eran unidades militares de la capital, como la escuela de suboficiales, el regimiento Tacna, la escuela de infanter\u00eda, el regimiento Buin y otras y una agrupaci\u00f3n que se emplazar\u00eda en la zona perif\u00e9rica de la capital, conformada por regimientos desplazados desde las provincias, como el regimiento Yungay de San Felipe y el regimiento Arica de La Serena, cuya misi\u00f3n era combatir por la retaguardia el posible ataque de milicias de los cordones industriales de Santiago sobre las unidades militares que operar\u00edan en torno a La Moneda. En Valpara\u00edso la planificaci\u00f3n involucr\u00f3 a la armada y al ej\u00e9rcito, estando todas las unidades militares bajo el mando del almirante Jos\u00e9 Toribio Merino. En la armada se dispuso que la escuadra zarpara el lunes 10 a medio d\u00eda, fuerza que deb\u00eda retornar al litoral a la media noche para posicionar buques en Quintero, Valpara\u00edso y San Antonio. La infanter\u00eda de marina comenzar\u00eda la \u201c<em>operaci\u00f3n silencio<\/em>\u201d, es decir, la toma y silenciamiento de radios proclives al gobierno, a las 05:30 horas del 11 de septiembre, como as\u00ed tambi\u00e9n la ocupaci\u00f3n de los llamados \u201c<em>cordones industriales<\/em>\u201d, en los que se esperaba tener resistencia de parte de grupos de izquierda. El plan de los marinos se ejecut\u00f3 sin alteraci\u00f3n, sin resistencia alguna. R\u00e1pidamente las ciudades de Valpara\u00edso, Vi\u00f1a del Mar, Concon, Quintero y otras, quedaron bajo el control militar.<\/p>\n<p>En Santiago el general Pinochet efectu\u00f3 coordinaciones institucionales y tambi\u00e9n de \u00edndole personal. Camin\u00f3 en las afueras de su casa a media noche del 10 de septiembre antes de entrar a dormir a su domicilio, donde pernoctar\u00eda solitario pues hab\u00eda dispuesto el traslado de su esposa y algunos de sus hijos a Los Andes, cercano a la frontera con Argentina. Al d\u00eda siguiente, se levant\u00f3 como de costumbre a las 5:30 horas, pero no tuvo urgencia de llegar a la escuela de telecomunicaciones en Pe\u00f1alol\u00e9n, lugar donde estar\u00eda su puesto de mando, sino que pas\u00f3 a saludar a una de sus hijas y a sus nietos antes de ir a encabezar las acciones militares de ese d\u00eda. Al llegar al cuartel de Pe\u00f1alol\u00e9n, Pinochet constat\u00f3 que todos le esperaban con ansiedad y con la disposici\u00f3n de sumarse al movimiento militar que sacar\u00eda a Allende de La Moneda, menos un oficial, el mayor Osvaldo Zavala, ayudante del comandante en jefe del ej\u00e9rcito, quien permaneci\u00f3 en ese cargo despu\u00e9s de la salida de Carlos Prats de la comandancia en jefe. Zavala qued\u00f3 inmediatamente bajo arresto.<\/p>\n<p>En lo que se refiere al gobierno, por la tarde del 10 de septiembre ministros y dirigentes de la unidad popular asistieron a una recepci\u00f3n de gala en la embajada de Bulgaria. Por la noche los ministros Carlos Briones y Orlando Letelier se dirigieron a la residencia presidencial de la calle Tom\u00e1s Moro, donde fueron parte de una conversaci\u00f3n que dur\u00f3 hasta altas horas de la noche junto a Salvador Allende, Joan Garc\u00e9s y Augusto Olivares. Al sonar el tel\u00e9fono un guardia le pas\u00f3 el llamado a Olivares. Era Ren\u00e9 Largo Far\u00edas quien llamaba desde La Mondeda para comunicar que hab\u00eda recibido informaci\u00f3n de camiones militares que se movilizaban a esa hora desde San Felipe y Los Andes hacia Santiago. Se llam\u00f3 al general Herman Brady quien afirm\u00f3 no tener informaci\u00f3n respecto de movimiento de tropas pero ante cualquier novedad al respecto la informar\u00eda. Largo volvi\u00f3 a llamar para insistir con la misma informaci\u00f3n, pero los reunidos en la casa de Allende no le dieron importancia.<\/p>\n<p>A las 7 de la ma\u00f1ana del 11 de septiembre fue informado Allende del movimiento de la armada en Valpara\u00edso, el que fue calificado en un primer momento como \u201c<em>alzamiento de la mariner\u00eda<\/em>\u201d. No era tal, era toda la instituci\u00f3n naval la que a esa hora estaba tomando el control del litoral chileno. Salvador Allende tom\u00f3 la decisi\u00f3n de trasladarse hacia La Moneda, acompa\u00f1ado de su guardia personal, los GAPs.<\/p>\n<p><strong>Comenzaron a ser acalladas las redioemisoras del gobierno, se estableci\u00f3 una cadena nacional de radioemisoras y a las 08:30 de la ma\u00f1ana aproximadamente, se emiti\u00f3 la proclama de la junta militar de gobierno:<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>Se leer\u00e1 a continuaci\u00f3n la proclama de la junta militar de gobierno:<\/em><\/p>\n<p><em>Santiago, 11 de septiembre de 1973.<\/em><\/p>\n<p><em>Teniendo presente:<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Primero:<\/strong> La grav\u00edsima crisis econ\u00f3mica, social y moral que est\u00e1 destruyendo al pa\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Segundo<\/strong>: La incapacidad del gobierno para tomar las medidas que permitan detener el proceso de desarrollo del caos.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Tercero<\/strong>: El constante incremento de los grupos armados paramilitares, organizados y entrenados por los partidos pol\u00edticos de la unidad popular, que llevar\u00e1n al pueblo de Chile a una inevitable guerra civil, las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, declaran:<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Primero:<\/strong> que el se\u00f1or presidente de la rep\u00fablica debe proceder a la inmediata entrega de su alto cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Segundo:<\/strong> que las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros de Chile est\u00e1n unidos para iniciar la hist\u00f3rica y responsable misi\u00f3n de la luchar por la liberaci\u00f3n de la patria del yugo marxista y la restauraci\u00f3n del orden y la institucionalidad.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Tercero:<\/strong> los trabajadores de Chile pueden tener la seguridad que las conquistas econ\u00f3micas y sociales que han alcanzado hasta la fecha, no sufrir\u00e1n modificaciones en lo fundamental.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Cuarto:<\/strong> la prensa, radiodifusoras y canales de televisi\u00f3n adictos a la unidad popular, deben suspender sus actividades informativas a partir de este instante, de lo contrario, recibir\u00e1n castigo a\u00e9reo y terrestre,<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Quinto:<\/strong> el pueblo de Santiago debe permanecer en sus casas, a fin de evitar v\u00edctimas inocentes.<\/em><\/p>\n<p><em>Firmado: Augusto Pinochet Ugarte, general de ej\u00e9rcito, comandante en jefe del Ej\u00e9rcito; Toribio Merino Castro, almirante, comandante en jefe de la Armada; Gustavo Leigh Guzm\u00e1n, general del aire, comandante en jefe de la Fuerza A\u00e9rea de Chile y C\u00e9sar Mendoza Dur\u00e1n, general, director general de Carabineros de Chile<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong>Frente a esta proclama militar respondi\u00f3 Salvador Allende por mensaje radial:<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>En ese bando se insta a renunciar al presidente de la rep\u00fablica. No lo har\u00e9. Notifico ante el pa\u00eds, la actitud incre\u00edble de soldados que faltan a su palabra y su compromiso. Hago presente mi decisi\u00f3n irrevocable, de seguir defendiendo a Chile, en su prestigio, en su tradici\u00f3n, en su norma jur\u00eddica, en su Constituci\u00f3n. Se\u00f1alo mi voluntad de resistir, con lo que sea, a costa de mi vida, para que quede la lecci\u00f3n, que coloque ante la ignominia y la historia a los que tienen la fuerza y no la raz\u00f3n. En este instante se\u00f1alo, como una actitud digna, que ac\u00e1 est\u00e1 junto a m\u00ed, el director titular de Carabineros, general Jos\u00e9 Mar\u00eda Sep\u00falveda y que en este instante, los aviones pasan sobre La Moneda, seguramente la van a ametrallar. Nosotros estamos serenos y tranquilos. El holocausto nuestro marcar\u00e1 la infamia de los que traicionan a la patria<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La proclama militar dejaba en claro dos cosas relevantes, la unidad de las instituciones armadas en las acciones que comenzaban muy temprano aquel 11 de septiembre de 1973 y adem\u00e1s, que eran encabezadas dichas acciones por sus altos mandos, designados con anterioridad por Salvador Allende como era el caso de Augusto Pinochet y Gustavo Leigh y auto designados ese mismo d\u00eda como era la situaci\u00f3n de Jos\u00e9 Toribio Merino y C\u00e9sar Mendoza. Con esto se dejaba claro que se estaba contrarestando o bloqueando la segunda condici\u00f3n que podr\u00eda haber desencadenado definitivamente la guerra civil, la intervenci\u00f3n fraccionada o dividida de las fuerzas armadas.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la respuesta del presidente Salvador Allende se pueden entender sus palabras de parte de alguien que estaba frente a una situaci\u00f3n l\u00edmite y por lo tanto sin congruencia con la realidad. <strong>Manifest\u00f3 que defender\u00eda la Constituci\u00f3n, cuando durante sus tres a\u00f1os de gobierno el mismo manifest\u00f3 que no respetar\u00eda la carta magna y no lo hizo, llegando al extremo incluso de dar lugar a la creaci\u00f3n de un inconstitucional gobierno de facto paralelo, sin cuya aprobaci\u00f3n Salvador Allende no tomaba las decisiones.<\/strong> Manifest\u00f3 el presidente tener \u00e9l la raz\u00f3n y no quienes le ped\u00edan que entregara su alto cargo. Algo obvio, en una situaci\u00f3n l\u00edmite como aquella, era l\u00f3gico que Salvador Allende creyera tener \u00e9l la raz\u00f3n, hasta el final. Y respecto del apelativo de traidores a la patria emitido respecto de los cuatro generales que le ped\u00edan la entrega de la presidencia, que Salvador Allende ya no ejerc\u00eda, se puede entender que Allende los sintiera como traidores a su persona, pero ni Allende ni ning\u00fan presidente ha sido o es la patria.<\/p>\n<p>Finalmente, las fuerzas armadas a las que Allende hab\u00eda llamado con insitencia a gobernar con \u00e9l, tomaban el gobierno con liderazgo propio, las mismas fuerzas armadas que Salvador Allende quiso incorporar en un gabinete de seguridad y salvaci\u00f3n nacional, camino que la unidad popular le neg\u00f3.<\/p>\n<p>Salvador Allende termin\u00f3 sus d\u00edas personales y pol\u00edticos en medio de la destrucci\u00f3n total y en conflicto con su partido, el partido socialista. <strong>Dos protagonistas le pidieron a Salvador Allende que abandonara La Moneda la ma\u00f1ana del 11 de septiembre de 1973; la junta militar reci\u00e9n creada y el partido socialista<\/strong>. La junta militar para que entregara a los mandos militares su alto cargo y el partido socialista para \u201c<em>continuar la resistencia en un lugar m\u00e1s seguro<\/em>\u201d. Antes que se iniciara el combate en La Moneda ingres\u00f3 al palacio de gobierno el socialista Hern\u00e1n del Canto, quien hab\u00eda sido ministro de Salvador Allende. En una actitud contradictoria, extempor\u00e1nea y hasta hip\u00f3crita, del Canto ingres\u00f3 a La Moneda para hablar con el presidente de parte de la direcci\u00f3n del partido socialista, poni\u00e9ndose a disposici\u00f3n de Allende. Cuando las balas comenzaban a caer sobre la casa de gobierno, el partido socialista, que le neg\u00f3 reiteradamente a Allende su aprobaci\u00f3n para llegar a acuerdos que salvaran la dram\u00e1tica situaci\u00f3n en que estaba, cuando ya no hab\u00eda posibilidad de soluci\u00f3n, se prest\u00f3 para ponerse \u201c<em>a disposici\u00f3n<\/em>\u201d, al mismo tiempo que le plantearon al presidente que abandonara el palacio de La Moneda para continuar la resistencia en un lugar m\u00e1s seguro. <strong>Salvador Allende respondi\u00f3 lo siguiente:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201c<em>No voy a salir de La Moneda. Voy a defender mi condici\u00f3n de presidente, as\u00ed es que ustedes no deben ni siquiera plantearme esa posibilidad. S\u00e9 lo que debo hacer. Al partido hace tiempo que no le importa mi opini\u00f3n. \u00bfpor qu\u00e9 me la vienen a pedir en este instante?. D\u00edgale a sus compa\u00f1eros que deben saber lo que tienen que hacer<\/em>\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Destrucci\u00f3n total y conflicto con su partido fue la condici\u00f3n final para Allende, expresado esto \u00faltimo en la frase \u201c<em>d\u00edgale a sus compa\u00f1eros<\/em>\u201d\u2026 expresi\u00f3n m\u00e1s que clara en manifestar que Allende no se sent\u00eda parte del partido que le llev\u00f3 aquella propuesta la ma\u00f1ana del 11 de septiembre, la que rechaz\u00f3 ante el socialista emisario Hern\u00e1n del Canto.<\/p>\n<p><strong>Termina este ciclo de trece publicaciones hist\u00f3ricas. Agradezco a los lectores que se tomaron el tiempo de seguirme en mis escritos. Si alguno de ellos se interesa en tener el libro Chile 1973; tanto para la edici\u00f3n en Chile como en Espa\u00f1a, pueden hacer llegar su consulta al correo electr\u00f3nico <a href=\"mailto:ucarabantes@gmail.com\">ucarabantes@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Muchas gracias nuevamente!!    \t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ulises Carabantes Ahumada Ingeniero Civil Industrial. Analista de actualidad. Escritor. Estimado lector, en las pr\u00f3ximas l\u00edneas podr\u00e1 leer un muy breve pero descriptivo resumen de algunos cap\u00edtulos del libro Chile 1973. Quien quiera profundizar en esta materia y desee comprar el libro, consulte al correo ucarabantes@gmail.com, para las ediciones en Chile como tambi\u00e9n en &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-181361","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columna-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/181361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=181361"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/181361\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=181361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=181361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=181361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}