{"id":217690,"date":"2024-07-30T23:21:15","date_gmt":"2024-07-31T03:21:15","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=217690"},"modified":"2024-07-30T23:21:15","modified_gmt":"2024-07-31T03:21:15","slug":"prologo-batalla-de-cerro-grande-documentos-testimonios-e-iconografia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2024\/07\/30\/prologo-batalla-de-cerro-grande-documentos-testimonios-e-iconografia\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo  BATALLA DE CERRO GRANDE,  Documentos, testimonios e iconograf\u00eda."},"content":{"rendered":"<h3><strong>Edici\u00f3n de la Sociedad de Creaci\u00f3n y Acciones Literarias Regi\u00f3n de Coquimbo, 2024. <\/strong><\/h3>\n<p><strong>Por <\/strong><strong>Arturo Volantines<\/strong><\/p>\n<p>Al recapitular la batalla de Cerro Grande \u2014y de los m\u00e1s de 200 a\u00f1os del Liceo de La Serena\u2014, cabe preguntar por el aporte de esta revoluci\u00f3n (y de los radicales) en la construcci\u00f3n cultural de Chile y, especialmente, del Norte Infinito.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de la Independencia se cre\u00f3 en Atacama y Coquimbo un movimiento de ampliaci\u00f3n hacia el desierto, que se resolvi\u00f3 con la guerra del 79. Copiap\u00f3, Caldera, Taltal, Tierra Amarilla, Vallenar, Vicu\u00f1a y La Serena fueron focos de mucha actividad liberal y de pensamiento creativo al servicio del cambio. Se publicaron tantos diarios y revistas; que, incluso, hoy, en estudios internacionales, llama esto la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, el foco proactivo en Vicu\u00f1a fue extraordinario. Se origin\u00f3 un movimiento radical que facilit\u00f3 la aparici\u00f3n de la Generaci\u00f3n Naturalista, encabezada por Gabriela Mistral. Los h\u00e9roes de las guerras civiles y del 79 se atrincheraron en Vicu\u00f1a. Crearon, entre otros, a <em>El Elquino, <\/em>que gener\u00f3 una cultura reluciente. Hasta el d\u00eda de hoy, ese patrimonio respira y contribuye.<\/p>\n<p>Result\u00f3 importante, para que surgiera este movimiento liberal, la creaci\u00f3n del Liceo de La Serena. All\u00ed estudiaron los dos primeros periodistas costumbristas genuinamente chilenos: Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Vallejo Borkoski \u2014Jotabeche\u2014 y Nicol\u00e1s \u00c1lvarez Borkoski \u2014el Diablo pol\u00edtico\u2014: Eran primos y muy pobres; fueron los primeros becados del Liceo y resultaron clave para la cultura. La pl\u00e9yade de estudiantes y profesores notables de este Liceo ha sido redentora: Los hermanos Concha, los Mu\u00f1oz Godoy, los Alfonso Cavada, los Comella, los Machuca, algunos de los hermanos Matta y Gallo y varios de los que crearon la exitosa industria minera de Chile.<\/p>\n<p>Este Liceo, hoy llamado Gregorio Cordovez, pas\u00f3 los 200 a\u00f1os<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Sus rectores y profesores han sido albur para el florecimiento de la cultura nortina. Es el caso milagroso de Pedro Cantournet, que dej\u00f3 la sotana y, sobre sus hombros, se ech\u00f3 el prop\u00f3sito de dotar al norte del edificio educacional acorde a lo que se so\u00f1aba. El huasquino, Juan de Dios Peni, fue otro rector que dio la vida para que el Liceo tuviera la impronta necesaria.<\/p>\n<p>Numerosos profesores innovaron y dieron sustento a una \u00e9poca para cambiar la tradici\u00f3n colonial beata; por otra: apegada a la ciencia y liberal, que pudiera generar nuevas ideas y m\u00e1s justicia social. Importantes profesores fueron: Bernardo Ossand\u00f3n, N\u00e9stor Rojas, Adolfo Formas, Eliseo Pe\u00f1a, Abraham Vera, Buenaventura Osorio, Jorge Pe\u00f1a Hen, Alfredo Berndt, Alfonso Calder\u00f3n, Barak Canut de Bon y tantos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Resulta tambi\u00e9n notable la cantidad de escritores, poetas y pensadores que estudiaron en este Liceo: Clodomiro Concha, Manuel Concha, Ricardo D\u00e1vila Boza, Federico Gonz\u00e1lez, Saturnino Mery, Alamiro Miranda, Policarpo Munizaga, Benjam\u00edn Vicu\u00f1a Solar, Julio Vicu\u00f1a Cifuentes, Ricardo Antonio Latcham, Braulio Arenas, Fernando Binvignat, Jorge Eduardo Zambra y muchos m\u00e1s. El Liceo fue crisol de h\u00e9roes de las insurrecciones de 1851, 1859 y 1891. Y, para qu\u00e9 decir, de los alumnos y profesores que se enrolaron en la Guerra del Pac\u00edfico: Francisco Machuca, Pedro Regalado Videla, Wenceslao Vargas, Rafael Varela, Clodomiro Varela, Marcelino Iribarren, etc\u00e9tera.<a href=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/mapa-batalla-de-Cerro-Grande.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-217691\" src=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/mapa-batalla-de-Cerro-Grande.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/mapa-batalla-de-Cerro-Grande.jpg 650w, https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/mapa-batalla-de-Cerro-Grande-300x222.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fue refulgente la creaci\u00f3n de la imprenta del Liceo, donde se publicaron algunas obras notables, como el <em>Tratado de Ensayes <\/em>(enero, 1844) de Ignacio Domeyko<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>; la llegada de este y la inaugural generaci\u00f3n de profesionales mineros (los primeros 16 ingenieros de mina de Chile) y el arribo de Carlos Lambert. Domeyko hizo una revoluci\u00f3n, que cualific\u00f3 a muchos hijos del norte; le dio categor\u00eda internacional e hizo florecer al pa\u00eds. Creo firmemente: es uno de los precursores de la rep\u00fablica. En sus desvelos, encontramos mucho de c\u00f3mo somos en esta franja del mundo, tan bien contada en sus <em>Memorias<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>Las revoluciones que encabezaron Pedro Pablo Mu\u00f1oz y Pedro Le\u00f3n Gallo tuvieron la importancia de crear una cultura radical y aut\u00f3ctona, que ensambl\u00f3 un nuevo Chile. La batalla de Cerro Grande es s\u00edmbolo vivo, que debemos tener en cuenta en la hora concretar una nueva Carta Magna y articular una nueva s\u00edntesis del pa\u00eds, para asegurar a las diversas culturas que forman el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>Es pertinente acercarnos a la batalla sucedida en el sureste de La Serena, el d\u00eda 29 de abril de 1859:<\/p>\n<p>En torno al Cerro Grande, se form\u00f3 el Ej\u00e9rcito Constituyente. De izquierda a derecha, en las murallas de las tierras de Aguirre, el Regimiento N\u00b01 de Copiap\u00f3, los Zuavos de Cha\u00f1arcillo, la Legi\u00f3n Huasquina, el Segundo de L\u00ednea de Copiap\u00f3, los C\u00edvicos de Copiap\u00f3 y el Primero de Coquimbo. Al frente, formaba el ej\u00e9rcito de Gobierno: mucho m\u00e1s numeroso y con mejores armas. Pedro Pablo Mu\u00f1oz hab\u00eda ocupado Ovalle y Balbino Comella ocupaba Illapel.<\/p>\n<p>Ese memorable d\u00eda, al amanecer del 29 de abril de 1859, el Ej\u00e9rcito Constituyente, \u2014encabezado por Pedro Le\u00f3n Gallo, Ram\u00f3n Arancibia y el Comandante del Coquimbo, Ignacio Alfonso\u2014 atac\u00f3 al ej\u00e9rcito del Gobierno, cortando a esas tropas en dos y tomando algunos prisioneros. Reci\u00e9n a las 7\u00bd de la ma\u00f1ana pudo el General, Juan Vidaurre, recomponer sus fuerzas. Parec\u00eda que la batalla se ganaba.<\/p>\n<p>Fue nuestro Waterloo. En el entusiasmo de ganar se les cedi\u00f3 los faldeos de Cerro Grande a las tropas de Gobierno. Pareciera ser que las ventajas de tan afiatada revoluci\u00f3n llevaron a la confianza destructiva. M\u00e1s que perder; no se supo ganar. As\u00ed, como la cultura de las batallas fue esencial en los triunfos de Alejandro, pareciera que el Estado Mayor revolucionario no conoc\u00eda Waterloo.<\/p>\n<p>Tampoco se pens\u00f3 en el factor de la traici\u00f3n, que siempre ha estado presente en la historia de Atacama, hasta el d\u00eda de hoy. Siempre el traidor aparece desde el mismo intestino, como ayer y como hoy<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>. Como en Cerro Grande, al traidor lo condenaba el pasado. Quiero decir, que, si el traidor perteneci\u00f3 dedicadamente a un sector, tiende este a regresar a esa trinchera.<\/p>\n<p>No podemos culpar solo a la traici\u00f3n de la derrota de Cerro Grande. Pero, claro, la batalla tuvo un solo y fatal pesta\u00f1eo de parte del Ej\u00e9rcito Constituyente, y eso fue cuando fallaron las armas. Esto lo reconoce, el General de Divisi\u00f3n e Inspector General del Ej\u00e9rcito de Chile, Francisco Javier D\u00edaz<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>La Batalla de Cerro Grande tuvo dos factores m\u00e1s que fueron gravitantes y est\u00e1n relacionados con el armamento. La calidad de las armas del Gobierno era muy superior. El ingenio de Anselmo Carabantes fue notable en la construcci\u00f3n de las armas Constituyentes. En cierta forma, las armas eran artesanales, que r\u00e1pidamente fueron quedando in\u00fatiles en la contienda, como lo demuestran aqu\u00ed las <em>Memorias<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>\u00a0 <\/em>del general Del Canto.<\/p>\n<p>Otro factor, fue la actitud de Pedro Le\u00f3n Gallo de no repetir el ataque con corvos de la Quebrada de Los Loros. Los corvos permanecieron quietos cuando Ram\u00f3n Arancibia, por cuenta suya, carg\u00f3 con un pu\u00f1ado de atacame\u00f1os. Ya era demasiado tarde.<\/p>\n<p>Al grito de \u201cViva la Constituyente\u201d, cay\u00f3 con m\u00faltiples heridas de bala y sable el poeta Ram\u00f3n Arancibia<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>, Jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito Libertador del Norte. Con un grupo de soldados atacame\u00f1os atac\u00f3 temerariamente cuando la derrota asomaba. Se peleaba cuerpo a cuerpo entre los faldeos del Cerro Grande y las haciendas y murallones del sector. A lo lejos, se asomaba la Portada de La Serena. Ese pu\u00f1ado de atacame\u00f1os y coquimbanos se batieron a muerte, como hab\u00eda sido fundamental y dram\u00e1tico en el triunfo en la Quebrada de Los Loros.<\/p>\n<p>El general Pedro Le\u00f3n Gallo no quiso que sus tropas lucharan corvo en mano, porque significaba muchas bajas. Esto fue un factor clave en la derrota en la batalla de Cerro Grande. Y no solo por la evidente traici\u00f3n, tanto en la p\u00f3lvora falsa, como por los que se hab\u00edan comprometido y no se plegaron a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La actitud de Pedro Le\u00f3n Gallo de evitar muertes se sostuvo hasta el final de la guerra. Por lo mismo, cuando una parte del Ej\u00e9rcito Constituyente sobreviviente, atrincherado adentro de la ciudad de La Serena, encabezado por El\u00edas Marconi, le propuso volver a la carga, Pedro Le\u00f3n Gallo se neg\u00f3 rotundamente e, incluso, su actitud frente a la capitulaci\u00f3n fue coherente; a pesar que parte del ej\u00e9rcito se manten\u00eda intacto en Atacama. Pedro Le\u00f3n Gallo siempre fue valiente y mesurado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n gravit\u00f3 en \u00e9l la negaci\u00f3n de plegarse de los revolucionarios capitalinos; ya que comprend\u00eda perfectamente que era necesario contar con los recursos econ\u00f3micos y hombres.<\/p>\n<p>Durante cinco horas de combate, el Ej\u00e9rcito Constituyente mantuvo fuerte ventaja. Las tropas de Gobierno no ten\u00edan capacidad de movimiento y eran envueltos por los revolucionarios. As\u00ed, se mantuvo el combate, con notoria ventaja para los revolucionarios. Los distintos asaltos, tantos del Buin como del S\u00e9ptimo de L\u00ednea fueron rechazados. Varias veces el ej\u00e9rcito de Gobierno estuvo a punto del desbande. Solo que, en alg\u00fan momento, Vidaurre vio que el centro revolucionario se debilitaba por la falta de fuego y aprovech\u00f3, en pocos minutos, de fusilar a la oficialidad revolucionaria. All\u00ed, cayeron los oficiales constituyentes: Manuel Mar\u00eda Aldunate, Samuel Claro, Guillermo Parker y varios m\u00e1s. Quirico Romero, uno de los m\u00e1s cercano a Gallo cay\u00f3 fusilado de pie. Tal vez, como Napole\u00f3n, el General Gallo confi\u00f3 que la batalla de todas maneras se iba a ganar, y que no le era necesario usar el corvo. La ventaja que mantuvo durante toda la batalla, la perdi\u00f3 en un peque\u00f1o momento. Ah\u00ed, el general Juan Vidaurre se alz\u00f3 con el triunfo, sino la historia de Atacama indudablemente ser\u00eda otra.<\/p>\n<p>A pesar de la derrota, se quebr\u00f3 para siempre en Chile la Naci\u00f3n de una sola mirada; naci\u00f3 la visi\u00f3n de otra forma de organizarse y de organizar el Estado. A partir de esta revoluci\u00f3n, el Norte Infinito se reconoce a s\u00ed mismo con caracter\u00edsticas propias; toma una primera conciencia de su distinci\u00f3n en el mundo. Y el sue\u00f1o m\u00e1s grande so\u00f1ado por Atacama y Coquimbo qued\u00f3 como una semilla.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que la derrota de Cerro Grande fue estruendosa. \u201cLa batalla de Cerro Grande hab\u00eda sido una derrota para los constituyentes por el descalabro mismo y las persecuciones y tambi\u00e9n, para el Gobierno por el fracaso de su pol\u00edtica autoritaria y represiva\u2026\u201d<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Se busc\u00f3 exterminar a los revolucionarios. No se les dio tumbas ni rezos. Se les conden\u00f3 a muerte. No fueron perdonados; nunca hubo armisticio ni una ley en la dictadura de Montt a favor del pueblo. A\u00fan m\u00e1s, se les sigui\u00f3 persiguiendo. Muchos se salvaron de ser fusilados por el exilio y muchos otros murieron en el exilio. Pero, la revoluci\u00f3n triz\u00f3 el poder conservador. Y tuvimos en Chile un largo periodo liberal.<\/p>\n<p>Es cierto que se ha querido poner un manto de olvido. Pedro Le\u00f3n Gallo volvi\u00f3 del exilio. Fund\u00f3 el Partido Radical. Y las ideas de la revoluci\u00f3n se volvieron un r\u00edo que cambi\u00f3 al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pedro Le\u00f3n Gallo sigui\u00f3 luchando por la educaci\u00f3n p\u00fablica, el derecho al sufragio, la incorporaci\u00f3n de la mujer a la vida p\u00fablica, el fomento a la industria y a la producci\u00f3n, la abolici\u00f3n de la pena de muerte, etc\u00e9tera. Propici\u00f3 en su calidad de parlamentario: la ley de matrimonio civil, la de los cementerios laicos, de la libertad de imprenta, la de comercio, la de asociaci\u00f3n, entre otras. Lidi\u00f3 denodadamente para separar la Iglesia del Estado. Fue partidario de una \u201cIglesia libre en el Estado libre\u201d<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>. En fin, por sus oficios, se cre\u00f3 un sinn\u00famero de leyes, para mejorar la vida del pueblo chileno y, por ende, para despertar a Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Pedro Le\u00f3n Gallo muri\u00f3 como vivi\u00f3: rodeado y amado por su pueblo. Tanto, su regreso del exilio y su muerte, no han sido superado, en la conmoci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>No fue suficiente. Los mismos que deb\u00edan ser los custodios de la memoria solo se llenaron de futilidad del presente. Perdieron la tradici\u00f3n. Por lo mismo, el sendero. Se engolosinaron: cambiaron potestad por granjer\u00edas; desmemoria por prebendas. Se acomodaron a lo que le propon\u00eda el imperio. Y la sustancia de la identidad se les volvi\u00f3 polvo y olvido. Ni siquiera conservaron la bandera. Entonces, vieron a sus padres de yeso, que solo serv\u00edan para rituales y disfraces. Se volvieron hueros. Tan hueros, que en nombre de la causa araban contra la causa.<\/p>\n<p>Es cierto que el prop\u00f3sito de ser respetado y reconocido es zigzagueante. Nuestros monumentos agonizan y son oxidados por los perros y buitres. El sujeto local es sumiso y est\u00e1 con su desidia ayudando a los que no quieren vernos; a los que les conviene no vernos.<\/p>\n<p>Se han dado pasos peque\u00f1os; avance en el auto reconocimiento. La bandera atacame\u00f1a ha ondeado en la plaza de Copiap\u00f3. Se han buscado formas pac\u00edficas en b\u00fasqueda de ser reconocidos, tal como lo dice Vicente P\u00e9rez Rosales<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a> respecto a nuestra distinci\u00f3n. Somos un lugar en el mundo. Y esta emancipaci\u00f3n puede demorar siglos. No se puede tapar el sol atacame\u00f1o, que casi todos los d\u00edas nos recuerda: qui\u00e9nes somos y, sobre todo, hacia d\u00f3nde vamos.<\/p>\n<p>Este libro es otro paso de pasos que damos. Y otros tantos, que estamos dispuesto a dar. Esta generaci\u00f3n se aproxima al camino, que se nos viene aclarando. Y que es el camino que nos heredaron nuestros padres tutelares. \u201cNing\u00fan egipt\u00f3logo ha visto a Rams\u00e9s. Ning\u00fan especialista de las guerras napole\u00f3nicas ha o\u00eddo el ca\u00f1\u00f3n de Austerlitz\u201d<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a>. Por lo mismo, estos testimonios son leg\u00edtimos e imprescindibles, para reconstruir el relato identitario del Norte Infinito.<\/p>\n<p>Aprendamos del cha\u00f1ar. \u00c1rbol aut\u00f3ctono de Atacama que florece de sol y de abejas, aunque pareciera arisco. Es un fruto de oro: duro, dulce e intenso. Cuando madura en el desierto suele caer a la tierra. Cuando el abandono y el polvo le cubren puede este estar as\u00ed varios a\u00f1os: bajo las dunas. Sin embargo, no pierde su dulzura y su prop\u00f3sito. Cuando tenemos hambre es el cha\u00f1ar mismo que nos despierta y nos convoca. Est\u00e1 siempre despert\u00e1ndonos, como ahora: con paciencia y entereza.<\/p>\n<p>Pedro Le\u00f3n Gallo y los cientos de hijos e hijas del Norte Infinito \u2014que se ofrendaron en la Revoluci\u00f3n Constituyente\u2014, cosechan nuestro absoluto fervor y gratitud. No fue en vano. No fueron meros regionalistas; fueron patriotas, tal como lo se\u00f1al\u00f3 Gabriela Mistral<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vera Yanattiz, Abraham; <em>Liceo Bicentenario Gregorio Cordovez<\/em>; Volantines Ediciones, 2018.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Domeyko, Ignacio; <em>Tratado de ensayes<\/em>; Liceo de La Serena, enero, 1844.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Domeyko, Ignacio; <em>Mis viajes <\/em>(2 vol\u00famenes, 2 tomos); Ediciones Universidad de Chile, 1978.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ver: Villalobos R., Sergio; <em>Pedro Le\u00f3n Gallo, Miner\u00eda y pol\u00edtica<\/em>, p\u00e1g.: 132; Edici\u00f3n Fundaci\u00f3n Tierra Amarilla, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00edaz, Francisco Javier; <em>La guerra civil de 1859, Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica Militar<\/em>; imprenta de la Fuerza A\u00e9rea de Chile, 1947, Stgo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ver en este mismo libro, en el cap\u00edtulo completo de las <em>Memorias <\/em>del general Del Canto.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arancibia Contreras, Ram\u00f3n. Jefe del Estado Mayor de la Divisi\u00f3n Libertadora del Norte. Autor del himno denominado: <em>La Constituyente. <\/em>Ver en: <em>Batalla de Los Loros<\/em>; recopilaci\u00f3n de la SPPMG; Volantines Ediciones, 2019. Y, tambi\u00e9n, en: Figueroa, Pedro Pablo; <em>Diccionario biogr\u00e1fico de Chile<\/em>, tomo I, p\u00e1gs.: 92 y 93; Imprenta<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ver: Villalobos R., Sergio; <em>Pedro Le\u00f3n Gallo, Miner\u00eda y pol\u00edtica<\/em>, p\u00e1g.: 144; Edici\u00f3n Fundaci\u00f3n Tierra Amarilla, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Conde de Cavour, Camillo Benso (1810\u20141861).<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 P\u00e9rez Rosales, Vicente; <em>Recuerdo del pasado <\/em>(1814 \u2013 1861); Editorial Andr\u00e9s Bello, 1980.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bloch, Marc; <em>Introducci\u00f3n a la historia<\/em>, p\u00e1g.: 42; Fondo de Cultura Ec\u00f3nomica, 1952, M\u00e9xico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mistral, Gabriela; <em>Chile, pa\u00eds de contrastes<\/em>; Biblioteca Fundamental de Chile, C\u00e1mara Chilena de la Construcci\u00f3n, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, Biblioteca Nacional, 2009.    \t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de la Sociedad de Creaci\u00f3n y Acciones Literarias Regi\u00f3n de Coquimbo, 2024. Por Arturo Volantines Al recapitular la batalla de Cerro Grande \u2014y de los m\u00e1s de 200 a\u00f1os del Liceo de La Serena\u2014, cabe preguntar por el aporte de esta revoluci\u00f3n (y de los radicales) en la construcci\u00f3n cultural de Chile y, especialmente, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":217693,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29,21],"tags":[],"class_list":["post-217690","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-artes","category-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=217690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217690\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/217693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=217690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=217690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=217690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}