{"id":236487,"date":"2024-09-22T22:38:24","date_gmt":"2024-09-23T01:38:24","guid":{"rendered":"https:\/\/tierramarillano.cl\/?p=224101"},"modified":"2024-09-22T22:38:24","modified_gmt":"2024-09-23T01:38:24","slug":"refrescando-la-posibilidad-del-pesimismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierramarillano.cl\/newweb\/2024\/09\/22\/refrescando-la-posibilidad-del-pesimismo\/","title":{"rendered":"\u201cRefrescando la posibilidad del pesimismo\u201d"},"content":{"rendered":"<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div><b>Lisandro Prieto Femen\u00eda &#8211; <\/b><b>Docente- Escritor-Fil\u00f3sofo <\/b><\/div>\n<div><b>San Juan &#8211; Argentina <\/b><\/div>\n<p><i>\u201cS\u00ed, soy pesimista, pero yo no tengo la culpa de que la realidad sea la que es\u201d <\/i>Jos\u00e9 Saramago.<\/p>\n<p>Hoy queremos invitarlos a reflexionar sobre un asunto filos\u00f3fico que tiene mala prensa por no ser comprendido cabalmente, a saber, el pesimismo como actitud ante la vida de quienes ven en el sufrimiento, la desilusi\u00f3n y la fatalidad elementos esenciales para entender nuestra existencia. En contraste con el optimismo iluso que impera en las visiones preponderantemente vac\u00edas del coaching y la autoayuda postmoderna, que pretenden fijarlo anclado a la idea de progreso, consumo y \u00e9xito, el pesimismo emerge como una forma cr\u00edtica de resistencia. Nuestra intenci\u00f3n aqu\u00ed y ahora es convencerlo, querido lector, de que el pesimismo no es necesariamente una actitud derrotista, sino que puede transformarse en una herramienta necesaria para enfrentar la cruda realidad sin caer en el autoenga\u00f1o propio de las doctrinas justificadoras del fracaso.<\/p>\n<p>El pesimismo es, por definici\u00f3n, la propensi\u00f3n a ver o juzgar las cosas en su aspecto m\u00e1s desfavorable y, como corriente filos\u00f3fica, nos acompa\u00f1a desde los antiguos fil\u00f3sofos griegos hasta nuestros d\u00edas. Puntualmente, hoy partiremos este viaje con un exponente en el siglo 300 a.C llamado Hegesias de Cirene, un fil\u00f3sofo griego que perteneci\u00f3 a la escuela cirenaica, apodado \u201cPesisthanatos\u201d, o como decimos en el barrio \u201cel predicador de la muerte\u201d. Hegesias sosten\u00eda que la b\u00fasqueda del placer, ideal central del hedonismo, era inalcanzable debido a la naturaleza intr\u00ednsecamente dolorosa de la vida, llegando a una conclusi\u00f3n bastante radical: la muerte es preferible a la vida, ya que nos libra de todo sufrimiento. En su obra, ahora perdida, titulada \u201cSobre la muerte\u201d, nuestro pesimista antiguo argumentaba que el objetivo \u00faltimo de la vida no deber\u00eda ser la b\u00fasqueda del placer, sino la indiferencia ante el sufrimiento como actitud para despojarnos de cualquier optimismo ingenuo, reconociendo que los placeres son breves, mientras que los pesares suelen ser prolongados y constantes. Pero no teman, amigos m\u00edos, que la idea no es deprimir a nadie sino m\u00e1s bien intentar despertar del sue\u00f1o profundo del clonazepam simb\u00f3lico del \u201c\u00a1S\u00e9 feliz, hazlo! \u00a1T\u00fa puedes, si quieres!\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>Como no puede ser de otra manera, tenemos que mencionar al emperador del pesimismo moderno, a saber, Arthur Schopenhauer, uno de los grandes defensores de esta actitud puesto que consideraba que la vida est\u00e1 marcada por el sufrimiento debido a la insaciable voluntad que domina a los seres humanos. Concretamente, en su obra \u201cEl mundo como voluntad y representaci\u00f3n\u201d, nos deja bien claro que la voluntad es la fuerza ciega que impulsa la existencia, condenando al ser humano a un ciclo interminable de deseo y frustraci\u00f3n.<\/div>\n<p>La perspectiva de Schopenhauer nos invita a reconocer la existencia como algo esencialmente doloroso y decepcionante, pero no como una excusa para la desesperaci\u00f3n total, sino m\u00e1s bien como una manera de abordar la vida con una actitud m\u00e1s realista. Esta postura pesimista rechaza la idea de un progreso continuo en pos de la felicidad total, nociones populares en muchas corrientes de nuestro tiempo que pregonan una concepci\u00f3n totalmente ingenua que ilustra a un ser humano que se encuentra siempre en control de su destino (mentira grande como una casa).<\/p>\n<p>Bien sabemos que el optimismo vaciado de contenido, alimentado por la creencia en el avance de la t\u00e9cnica, el progreso econ\u00f3mico y las recetas de autoayuda individual que except\u00faan siempre el contexto del sujeto, han fomentado la idea de que absolutamente todo es perfectible y que la felicidad es una meta accesible para todos por igual. Est\u00e1 claro que este paradigma ignora los aspectos fundamentales de la vida humana, como la finitud, el sufrimiento y la contingencia. En este sentido, recordemos brevemente al fil\u00f3sofo contempor\u00e1neo Byung-Chul Han, quien ha criticado el culto hueco a la positividad en su obra \u201cLa sociedad del cansancio\u201d, al se\u00f1alarnos que vivimos en una \u00e9poca que rechaza el sufrimiento y la negatividad, imponiendo una obligaci\u00f3n imposible de cumplir: ser exitosos y optimista en todo momento, cueste lo que cueste. En este contexto espec\u00edfico, el pesimismo de Schopenhauer es un llamado a resistir esta tendencia que nos invita a existir de manera superficial y con un permanente estado de autoenga\u00f1o.<\/p>\n<p>Otra perspectiva interesante, dentro del pesimismo filos\u00f3fico, nos la provee Miguel de Unamuno, quien en su obra \u201cDel sentimiento tr\u00e1gico de la vida\u201d nos ofrece una perspectiva particular: la vida es una constante lucha entre la raz\u00f3n y el sentimiento, entre el anhelo de inmortalidad y la certeza de la muerte. Visto as\u00ed, su pesimismo no se limita al sufrimiento material, sino que abarca el conflicto existencial que nos define como seres humanos bajo la premisa de que vivir es constantemente renacer, pero renacer para seguir muriendo.<\/p>\n<p>Evidentemente, Unamuno se distancia de un pesimismo nihilista al afirmar que el valor reside en el enfrentamiento con esta realidad tr\u00e1gica: el reconocimiento de la finitud no nos debe llevar a la locura o a la negaci\u00f3n de la vida, sino a una afirmaci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica de nuestra existencia. En otras palabras, en lugar de aceptar la idea moderna de que todo\u00a0 problema tiene una soluci\u00f3n, Unamuno nos ense\u00f1a a vivir con las preguntas sin respuestas, con la angustia y\u00a0 con la incertidumbre, puesto que quien cree saberselas todas, ni siquiera sabe que existe (ni mucho menos para qu\u00e9).<\/p>\n<p>Ya en el coraz\u00f3n del siglo XX nos encontramos con el fil\u00f3sofo noruego Peter Wessel Zapffe, quien en su ensayo \u201cEl \u00faltimo mes\u00edas\u201d plantea que los seres humanos est\u00e1n condenados a una existencia absurda y tr\u00e1gica debido a su capacidad de conciencia. Para \u00e9l, la conciencia es, lea bien, un \u201cdefecto evolutivo\u201d que nos condena a una vida de sufrimiento porque somos capaces de reconocer nuestra propia finitud y la inutilidad de todos nuestros esfuerzos. \u00c1cido como jugo de lim\u00f3n, Zapffe sostiene que los seres humanos emplean cuatro mecanismos de defensa para sobrellevar este dolor: aislamiento, anclaje, distracci\u00f3n y sublimaci\u00f3n. Cada uno de estos mecanismos tiene como prop\u00f3sito evitar que la gente se enfrente con la dura verdad de una vida que probablemente no tiene sentido. En otras palabras a\u00fan menos amigables, el noruego considera que el ser humano es una paradoja biol\u00f3gica, condenado a ser \u201cdemasiado consciente\u201d de su propio destino. Claramente, coincide con Schopenhauer al considerar que el sufrimiento es inherente a la vida, pero su cr\u00edtica va un paso m\u00e1s all\u00e1: la vida no es simplemente dolorosa, sino tambi\u00e9n absurda. Esta postura extremista del pesimismo no se conforma con renunciar a la voluntad como posible soluci\u00f3n al dolor, sino que pisa el acelerador a fondo y llega a sostener que la \u00fanica forma de superar el absurdo de la existencia ser\u00eda la extinci\u00f3n de la humanidad. Vaya pat\u00e1n.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, es necesario que nos preguntemos lo siguiente, \u00bfes necesario, a\u00fan hoy, el pesimismo filos\u00f3fico? Pues bien, todos sabemos que vivimos en un mundo que valora la inmediatez, la gratificaci\u00f3n instant\u00e1nea y la positividad hueca como norma y justamente por eso el pesimismo hoy tambi\u00e9n juega un rol fundamental, puesto que nos ayuda a recordar que la vida es, en \u00faltima instancia, una combinaci\u00f3n de alegr\u00edas y penas, y que el sufrimiento es algo inherente a nuestra condici\u00f3n humana. Es cierto, estamos abrazados y bombardeados por un pensamiento banal, cotidiano y mediatizado que nos quiere convencer de la idea de posibilidad de eliminaci\u00f3n absoluta de toda negatividad y es por ello que nos encontramos fuertemente desarmados frente a la inevitabilidad del dolor, la enfermedad y la muerte. La cr\u00edtica pesimista nos ofrece una perspectiva m\u00e1s profunda y honesta sobre la vida, invit\u00e1ndonos a aceptar que no todo puede ser controlado ni mejorado todo el tiempo y en todo lugar.<\/p>\n<p>En fin, el recorrido precedente por las ideas del pesimismo a lo largo de nuestra historia (y tuve que dejar a varios afuera) nos dan un panorama amplio que excede la simple intenci\u00f3n de leerlo como una aceptaci\u00f3n del sufrimiento. No, es m\u00e1s que eso, se trata de una invitaci\u00f3n a la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre nuestras condiciones concretas de existencia. Aunque algunos de los precitados autores llevaron el pesimismo a sus \u00faltimas consecuencias, proponiendo soluciones radicales como la renuncia a la vida o el anti-natalismo, no estamos obligados a seguir esos pasos hacia un fatalismo resentido contra la vida, todo lo contrario. El pesimismo puede ser entendido no como un fin en s\u00ed mismo, sino como una instancia cr\u00edtica necesaria frente a la ilusi\u00f3n de felicidad constante y progreso ilimitado que dominan la postmodernidad. La actitud que proponemos aqu\u00ed, que podr\u00edamos llamar \u201cpesimismo anal\u00f3gico\u201d no rechaza la vida ni sucumbe al optimismo vac\u00edo: en lugar de buscar la negaci\u00f3n de la existencia, nos permite adoptar una visi\u00f3n m\u00e1s realista y balanceada, en la que reconocemos el sufrimiento, pero sin dejar de valorar la posibilidad de darle sentido a la experiencia humana en este mundo.<\/p>\n<p>La actitud pesimista, en su mejor versi\u00f3n, nos impulsa a una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda sobre nuestras expectativas y a cuestionar todo aquello que se nos impone como \u201crecomendable\u201d por ser \u201ceficiente\u201d en la cultura contempor\u00e1nea, puesto que nos advierte sobre los peligros de la ingenuidad y nos llama a ser conscientes de los l\u00edmites inherentes a la vida. Queda claro, entonces, que esta postura cr\u00edtica no implica necesariamente el rechazo de la vida o de la esperanza, sino que m\u00e1s bien postula la posibilidad de una esperanza m\u00e1s humilde y sobria, que sepa convivir con la crudeza propia de una realidad que siempre se nos escapa aunque ideamos estrategias banales para dictarle nuestras reglas. Se trata, en definitiva, de una propuesta que invita a una reflexi\u00f3n cr\u00edtica, atenta, pero no desesperada; una aceptaci\u00f3n del dolor sin caer en la resignaci\u00f3n, y una esperanza que no ignore la complejidad de la existencia, pero tampoco la abandone: este deseado equilibrio nos abre la puerta a una vida m\u00e1s consciente y aut\u00e9ntica, lejos tanto del fatalismo como de la ingenuidad, en pos de existir de manera m\u00e1s plena, es decir, con sentido a pesar de todo.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<div><b><u>DATOS DE CONTACTO<\/u><\/b>:<\/div>\n<div>&#8211;<b>Correos electr\u00f3nicos de contacto:\u00a0<\/b><\/div>\n<div><a id=\"m_6224125000878488651OWA5d89120f-c57f-9535-7bc7-5d6caca4ba9f\" href=\"mailto:lisiprieto@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">lisiprieto@hotmail.com<\/a><\/div>\n<div><b>&#8211;<u>Instagram<\/u>: <a id=\"m_6224125000878488651OWA2a8fc8b2-8503-f9cf-7dce-9076e1079b20\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/lisandroprieto\/?hl=es-la\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.instagram.com\/lisandroprietofem?<\/a><\/b><\/div>\n<div><b><u>-Facebook:<\/u><\/b>\u00a0<a id=\"m_6224125000878488651OWAc114d836-5181-2bd1-2004-aa2159c17031\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/lisandro.prieto\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.facebook.com\/lisandro.prieto<\/a><\/div>\n<div><b><u>-Twitter:<\/u><\/b>\u00a0@LichoPrieto<\/div>\n<div>&#8211;<b>Threads: <a id=\"m_6224125000878488651OWA99a6656b-89a5-0f9c-ae3f-bc262a1eff07\" href=\"https:\/\/www.threads.net\/@lisandroprietofem\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.threads.net\/@lisandroprietofem<\/a><\/b><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lisandro Prieto Femen\u00eda &#8211; Docente- Escritor-Fil\u00f3sofo San Juan &#8211; Argentina \u201cS\u00ed, soy pesimista, pero yo no tengo la culpa de que la realidad sea la que es\u201d Jos\u00e9 Saramago. 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