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La misteriosa tragedia del equipo alcanzado por un rayo: solo murieron los jugadores locales

Ni la mente más malvada podía imaginarse que un rayo sería el culpable de la muerte de todo un equipo de fútbol. Parecería una mala broma de mal gusto del destino, pero esto ciertamente sucedió en un país de África a finales de la década del 90. Las hipótesis fueron desde un acto de brujería hasta una más “científica”, que apuntaba a que algún material metálico en la indumentaria de los jugadores, que atrajo la descarga de un rayo. ¿Otra tétrica curiosidad? El impacto eléctrico solo mató a un equipo.

Era octubre de 1998 y la República Democrática del Congo estaba sumida en una guerra civil. En la región de Kasai, dos equipos de la primera división de ese país estaban por iniciar el segundo tiempo del partido bajo una lluvia torrencial que no arreciaba. Pero en un abrir y cerrar de ojos, los espectadores fueron testigos de un fuerte destello que golpeó el césped húmedo de la cancha, aquel efímero resplandor impactó sobre los 11 futbolistas del equipo local y desató lo que hasta hoy se conoce como el partido de fútbol más trágico de la historia de ese país.

Los registros de aquella tarde lluviosa dan cuenta de que después de un primer tiempo reñido, el árbitro convocó al campo de juego a los 22 hombres, que se acercaron para iniciar el duelo que alejaría a uno de los equipos de la cima de la tabla de posiciones y lo complicaría el resto de la competencia. Se trataba del Bena Tshadi, el equipo que jugaba de local, contra el Basanga que estaba de visitante, junto a un puñado de hinchas que alentaban desde una parte de la tribuna.

El Jomo Cosmos y el Moroka Swallows vivieron una situación similar, pero en Sudáfrica, días después de lo vivido en el Congo

El Jomo Cosmos y el Moroka Swallows vivieron una situación similar, pero en Sudáfrica, días después de lo vivido en el Congo

Según la Agencia de Prensa Congoleña, en el primer tiempo del partido el marcador terminó empatado 1 a 1, pero con una leve ventaja anímica para los locales que creían poder liquidar el encuentro en la segunda parte. La búsqueda del gol estaba echada, pero también limitada por el impacto de la tormenta que golpeaba con fuerza el campo de juego y la tribuna. Lo que jamás imaginaron los directivos del fútbol del Congo y los propios futbolistas fue que aquel momento que se suponía iba a ser de gloria eterna, 45 minutos después terminaría convertido en una verdadera catástrofe.

Atrapados por un rayo

A pesar de la llovizna, los jueces de línea y el árbitro decidieron continuar con el partido. Fue así que al finalizar el entretiempo ambos equipos se ubicaron en sus respectivas posiciones para dar comienzo a la segunda parte. No obstante, a los pocos minutos de reiniciar el duelo y casi en el mismo lugar donde habían formado, un gran destello de luz iluminó la cancha e impactó sobre los 11 futbolistas. Casi instantáneamente la plantilla completa del Bena Tshadi se desplomó.

Todo sucedió tan rápido y en medio del bullicio de la gente que alentaba a su equipo a varios metros que nadie entendió en ese instante lo que estaba pasando. La plantilla completa de los locales se había desmoronado sin emitir palabra alguna, y nadie se había detenido a pensar en una explicación posible frente a aquella escena dantesca.

Las imágenes del El Jomo Cosmos y el Moroka Swallows asustaron por la similitud con lo que habían vivido los jugadores del Bena Tshadi días antes

Las imágenes del El Jomo Cosmos y el Moroka Swallows asustaron por la similitud con lo que habían vivido los jugadores del Bena Tshadi días antes

Casi como una jugada del destino, los 11 futbolistas del Basanga permanecieron ilesos y en pie en medio de la cancha, estupefactos por lo que estaban observando. Fueron los únicos que no fueron impactados por la descarga eléctrica.

Según describen los medios sobre esa época, los siguientes minutos fueron sinónimo de caos,desesperación y desconcierto entre los dirigentes, el cuerpo técnico y ayudantes que veían de cerca aquel horrible espectáculo. Se agolparon en la cancha para socorrer a los jugadores que quedaron tendidos en el pasto.

La situación tampoco era ajena en la tribuna que estaba a punto de reventar. Los reportes policiales de esa ciudad dan cuenta de que hubo cerca de 30 personas que observaban el partido y que fueron impactadas por el rayo, pero en este caso solo sufrieron heridas superficiales, según se informó en ese entonces.

Kasai [en rojo] es una de las veintiséis provincias de la República Democrática del Congo, creada de acuerdo con la Constitución de 2005

Kasai [en rojo] es una de las veintiséis provincias de la República Democrática del Congo, creada de acuerdo con la Constitución de 2005 (Google Maps/)

La trágica muerte de los deportistas recién cobró fuerza a la mañana siguiente cuando un medio local se hizo eco de la noticia. “Un rayo mató de golpe a 11 jóvenes jugadores del Bena Tshadi de entre 20 y 35 años que disputaban un partido de fútbol. Los atletas de Basanga curiosamente salieron indemnes de la catástrofe”, advirtió el diario, L’Avenir de Kinshasa,que dio a conocer la triste noticia en ese país.

Un acto de brujería

En cuestión de minutos y en medio de la locura por lo ocurrido comenzaron a circular las primeras hipótesis entre los hinchas locales por lo que había pasado con sus jugadores. Es que el escenario espeluznante de todos los futbolistas tirados sobre el césped, producto de la descarga eléctrica que habían sufrido, potenció las creencias de lo inexplicable.

Una de ellas y la que cobró mayor fuerza fue un presunto acto de brujería por parte de los visitantes, y que se realizó en la cancha durante el entretiempo con la intención de afectar al oponente en el resultado. Estas especulaciones se esparcieron como pólvora entre la gente que aguardaba un parte oficial. Así comenzaron a circular los primeros rumores malintencionados dentro del estadio, que se convirtieron en uno de los motivos de enfrentamientos entre los hinchas.

El día siguiente, L’Avenir de Kinshasa señaló que hubo quienes seguían creyendo que aquella imagen espantosa del estadio era obra de una fuerza sobrenatural. “La naturaleza exacta del rayo ha dividido a la población de esta región que es conocida por su uso de fetiches en el fútbol”, publicó entonces ese medio.

Los más supersticiosos indicaron que esa región tenía una alta reputación por “usar poderes sobrenaturales para dañar a los equipos rivales”, y que este sería uno de esos casos. Sucede que a la gente le resultó muy extraño que todos los miembros de un equipo hubiesen muerto y que ninguno del otro fue alcanzado, dado que estaban en el mismo lugar.

Como si eso fuera poco, ese fin de semana, pero en Sudáfrica, se vivió un episodio idéntico: un rayo cayó en medio de un partido que disputaban el Jomo Cosmos y Moroka Swallows y tumbó a todos los jugadores. Las imágenes, que acompañan esta nota, dieron la vuelta al mundo.

Por su parte, con el correr del tiempo, la Federación de Fútbol de la República del Congo encaró una investigación y determinó en un informe que habría sido elevado a la FIFA que el accidente en la cancha fue provocado por un metal utilizado en los botines. En ese sentido se advirtió para los más escépticos que los jugadores locales llevaban unos tacos metálicos en su calzado, lo que explicaría una mayor conductividad de la descarga eléctrica en sus cuerpos.

Fue así como aquella tarde que se creía que iba a ser a puro festejo, se convirtió en uno de los días más oscuros para el deporte en ese país. Y el escenario festivo, de un momento a otro, se transformó en un horror nunca antes visto en medio de un partido de fútbol. Esa tragedia no tuvo una cobertura mediática debido a la guerra civil y los conflictos rebeldes que atravesaba esa nación por esos años.

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