- Un adecuado manejo de los planteles puede ayudar a evitar la transmisión de esta enfermedad. El veterinario Juan Pablo Aguayo, experto en aves y cerdos, comenta sobre los factores de riesgo y medidas de prevención.
Santiago, marzo 2025.- Tras la detección de brotes de gripe aviar H5N1 en Perú y Argentina y recientemente en la Antártida, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) intensificó la vigilancia sanitaria en Chile, poniendo especial atención en las aves silvestres, que pueden transmitir esta enfermedad a aves de corral.
Frente a este escenario, el Dr. Juan Pablo Aguayo, gerente de la línea de aves y cerdos de Virbac Chile, advierte sobre la importancia de la prevención y el rol clave de los productores en la implementación de medidas de bioseguridad.
Factores de riesgo en la propagación del virus
El Dr. Aguayo señala que es fundamental identificar los principales factores de riesgo para evitar la propagación de la enfermedad, considerando los siguientes puntos:
- Proximidad a fuentes de agua: El experto indica que la cercanía de los planteles a lagos o humedales, donde se concentran aves silvestres, fue la principal causa de brotes durante el gran episodio de 2023 en Chile. «Lo ideal es contar con agua de pozo para minimizar riesgos», explica.
- Manejo de los planteles: Según Aguayo, muchas instalaciones no cuentan con las condiciones necesarias para impedir el ingreso de aves silvestres. «Estas siempre ejercen presión para entrar, por lo que extremar las medidas de resguardo es crucial», enfatiza.
- Distancia entre planteles: La alta concentración de planteles en zonas productivas como Melipilla, El Monte y Talagante incrementa el riesgo de contagio. Aguayo recuerda la experiencia en la comuna de Florida, en la Región del Biobío, donde planteles ubicados a 700 metros y hasta 2.8 kilómetros de distancia resultaron infectados. «Por lo tanto, una distancia de 3 kilómetros no es necesariamente segura», advierte.
Medidas clave para la prevención
Dentro de las medidas más relevantes para la prevención, el especialista en aves y cerdos, recalca que la bioseguridad es un factor crítico, pero que aún no se implementa con la rigurosidad necesaria. «No es solo responsabilidad de quienes trabajan directamente con las gallinas, sino un compromiso de todos los involucrados en el proceso», sostiene.
Para mitigar los riesgos, Aguayo recomienda:
- Evitar el ingreso de animales silvestres.
- Controlar el transporte del virus por humanos: «Nosotros mismos podemos llevar el virus al plantel, por lo que es esencial que se respeten estrictamente los protocolos de higiene y seguridad», explica.
- Instalar barreras sanitarias: Contar con cercos perimetrales, rodiluvios para vehículos, pediluvios para personas y áreas diferenciadas de acceso sucio y limpio.
- Protocolos de cambio de vestimenta: «Nadie debería ingresar a un plantel con su ropa habitual. Lo ideal es ducharse y vestirse con indumentaria exclusiva del plantel», enfatiza Aguayo, agregando que, en algunos casos, incluso la ropa interior debería ser cambiada.
Llamado a la acción: educación y prevención
El veterinario destaca la labor del SAG en la promoción de medidas preventivas y refuerza la necesidad de un compromiso colectivo. «El llamado es a ocuparnos: invertir en protección es proteger nuestra inversión. La bioseguridad y la educación de nuestros equipos son clave para minimizar los riesgos», concluye.