El IPC total registró un aumento de 0,4% m/m en enero, en línea con lo esperado por el consenso de mercado. De esta manera, la inflación anual alcanzó 2,8% en enero, disminuyendo respecto de las cifras observadas el mes previo (3,5% a/a) y ubicándose bajo el 3% por primera vez desde marzo de 2021.
El IPC sin volátiles anotó un alza de 0,74% m/m y una variación anual de 3,4% a/a (3,3% en diciembre). Con ello, la inflación subyacente repuntó en el margen, revirtiendo parcialmente las caídas de los meses previos. No obstante, la tendencia de mediano plazo continúa siendo a la baja, con una velocidad inflacionaria que se mantiene en 3%. Entre sus componentes, Bienes sin volátiles mostró una variación de 1,16% m/m (2,3% a/a) influida en parte por el rebote en algunos productos que sorprendieron a la baja en diciembre por descuentos estacionales, mientras que Servicios sin volátiles creció 0,43% m/m (4,3% a/a).
El IPC volátiles, en tanto, varió -0,11% m/m y 1,7% a/a (3,6% el mes previo). En este, la caída en el componente de electricidad fue menor a la anticipada, posiblemente debido a que la publicación del decreto tarifario fue a finales de enero, por lo que el reflejo en las boletas podría ser parcial, traspasándose una parte para febrero.
Así, en un contexto de brecha de actividad prácticamente cerrada, una inflación cercana a la meta y un tipo de cambio más apreciado, consideramos que llevaría al Banco Central a realizar un último recorte de la TPM en marzo, llevándola hasta 4,25%.







