El consumo de combustibles en Chile continúa siendo relevante para el transporte, la industria y la generación eléctrica de respaldo.
Santiago de Chile, marzo de 2026.- La industria del petróleo en América Latina enfrenta hoy un reto inmediato, operar de forma más sostenible sin comprometer la seguridad energética ni la eficiencia de las refinerías, en un entorno marcado por conflictos geopolíticos, mayores exigencias regulatorias, presión social y objetivos ambientales cada vez más ambiciosos.
En este contexto, las refinerías de la región están acelerando la adopción de tecnologías que combinan analítica en tiempo real, automatización y soluciones químicas de alto desempeño para optimizar procesos críticos, reducir pérdidas operativas y avanzar hacia un modelo de operación más eficiente y sostenible a lo largo de toda la cadena de valor.
Chile no es productor relevante de crudo, pero sí cuenta con una infraestructura de refinación clave para su abastecimiento interno. El país refina el 96% de la gasolina y el 60% del diésel que se consume, consolidando su dependencia del petróleo importado. La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) opera dos refinerías activas en el país: Refinería Aconcagua, Biobío y San Gregorio. Según la consultora SGS, Estas instalaciones tienen una capacidad de procesamiento cercana a 238.000 barriles diarios, lo que permite cubrir una parte significativa de la demanda nacional de combustibles como diésel, gasolina y jet fuel.
El consumo de combustibles en Chile continúa siendo relevante para el transporte, la industria y la generación eléctrica de respaldo. El diésel, en particular, representa uno de los principales energéticos del país, especialmente en sectores como minería, transporte de carga y generación en sistemas aislados.
Dada esta trascendencia, desde Ecolab han incorporado en su portafolio diferentes tipos de aditivos amigables con el medio ambiente diseñados para optimizar el desempeño de los combustibles y mejorar la eficiencia de las unidades de proceso. Estas soluciones permiten a las refinerías estabilizar la operación, mejorar la calidad final de los combustibles, reducir desviaciones operativas y apoyar el cumplimiento de estándares ambientales cada vez más exigentes, sin comprometer la productividad.
En esa misma línea, otra tecnología que es utilizada hoy por la industria petrolera es la plataforma digital industrial 3D TRASAR™, integrada con sistema de medición que permite gestionar en tiempo real procesos críticos dentro de las operaciones de refinación, a través de sensores, automatización, control químico avanzado y análisis predictivo. Esta tecnología entrega visibilidad completa de la operación, facilita la detección temprana de ineficiencias, optimiza el uso de recursos como agua y energía y permite ajustar parámetros operativos de forma oportuna, generando mejoras sostenidas tanto en desempeño ambiental como en confiabilidad de planta.
“Hoy la sostenibilidad en la industria del petróleo se construye a partir de decisiones operativas basadas en datos, control avanzado de procesos y soluciones especializadas que permiten reducir consumos, mejorar la confiabilidad de las plantas y generar impactos ambientales medibles”, señala Vanessa Spicker, Líder de División de Industrias y Downstream de Ecolab para Latinoamérica Sur, Centroamerica y Caribe (LASC).
De esta manera, la industria del petróleo en Chile y América Latina avanza hacia una operación más sostenible, donde la tecnología, la innovación y la optimización de procesos permiten responder a los desafíos ambientales, regulatorios y productivos sin comprometer el abastecimiento energético. En este contexto, Ecolab reafirma su compromiso de acompañar a las refinerías de la región con soluciones basadas en datos, química especializada y control avanzado, para operar con mayor eficiencia, menor impacto ambiental y en línea con los estándares actuales.







