La tasa de desempleo se ubicó en 8,3% en el trimestre terminado en febrero, sin cambios respecto de lo observado el trimestre anterior (Fig. 1). El registró mostró destrucción de 11 mil empleos y una reducción de 7 mil personas en la fuerza de trabajo, dejando atrás siete trimestres móviles consecutivos de creación de empleo (Fig. 2). Ajustando por estacionalidad, el INE da cuenta de una leve caída en la tasa de desempleo a 8,5% (antes: 8,6%), aún por encima del rango estimado por el Banco Central para la NAIRU (entre 8 y 8,5%) debido a una mayor contracción de la fuerza de trabajo (-34 mil) en comparación a la caída en el nivel de empleo (-13 mil). Con todo, el mercado laboral se mantiene débil, lo que sumado a la brecha negativa que estima el Banco Central para la actividad económica (PIB creciendo por debajo del potencial), harían poco probable que se concrete un alza de la TPM a mediados de año, a pesar de la aceleración en la inflación interanual que se proyecta para los próximos meses.
Creación de empleo formal continúa desacelerándose (Fig. 3 y 4). En comparación interanual, se crearon 25 mil empleos formales, el menor nivel de creación desde el periodo de pandemia, dando cuenta del mal momento por el que atraviesan sectores muy intensivos en empleo, como la construcción. En el margen, el sector de Comercio mostró una recomposición del empleo, con destrucción de asalariados y aumento en el empleo por cuenta propia, mientras que la Industria Manufacturera destruyó cerca de 14 mil empleos asalariados. Ante una desaceleración en los salarios nominales y aumento de la inflación, el empleo tampoco estaría entregando el soporte suficiente para mantener el dinamismo de la masa salarial y, por lo tanto, del consumo privado.







