- El Open Finance está transformando la industria financiera en Chile al permitir que las personas compartan sus datos —con su consentimiento— entre distintas instituciones, abriendo la puerta a servicios más integrados, rápidos y personalizados, y cambiando el foco desde el cumplimiento regulatorio hacia la competencia por la experiencia del usuario.
- En este nuevo escenario, la empresa Nuek presentó “Open Core”, que surge como una solución que busca ayudar a bancos y fintechs a adaptarse a este cambio, facilitando la gestión de datos, el uso de APIs y la interoperabilidad, con el objetivo de convertir el Open Finance en una capacidad real de negocio y no solo en una exigencia normativa.
Santiago, abril de 2026. El sistema financiero chileno está entrando en una nueva etapa. Lo que hasta hace poco era principalmente una exigencia regulatoria —el llamado Open Finance o sistema de finanzas abiertas— comienza a transformarse en una oportunidad concreta para mejorar la forma en que las personas acceden y usan servicios financieros.
En simple, el Open Finance permite que los usuarios compartan sus datos financieros —como cuentas o movimientos— de forma segura y con su autorización, para acceder a productos más personalizados, procesos más rápidos y nuevas soluciones digitales.
Por ejemplo, una persona que tiene cuentas en distintos bancos puede autorizar que una sola aplicación reúna toda su información financiera en un mismo lugar, permitiéndole ver sus saldos, ordenar sus gastos o acceder a ofertas de crédito más ajustadas a su realidad. Incluso, podría validar sus ingresos automáticamente al solicitar un producto o realizar pagos sin cambiar de plataforma, haciendo que la experiencia financiera sea más rápida, simple y personalizada.
Este modelo, que ya avanza en Chile con la Ley Fintech (Ley 21.521) y nuevas normas en desarrollo, está impulsando cambios relevantes en la industria. Ya no se trata solo de cumplir con la regulación, sino de desarrollar capacidades tecnológicas que permitan competir en un sistema cada vez más conectado.
Un cambio que impacta directamente a las personas
Aunque pueda parecer técnico, este cambio tiene efectos concretos en la vida diaria. Por ejemplo:
- Poder ver todas las cuentas en una sola aplicación
- Acceder a ofertas financieras más personalizadas
- Obtener evaluaciones crediticias más rápidas
- Realizar pagos o transferencias de forma más simple
En el fondo, se busca que los servicios financieros sean más fáciles, integrados y adaptados a cada usuario.
El nuevo desafío: pasar del cumplimiento a la acción
Con el avance de la regulación —incluyendo nuevas exigencias sobre uso y protección de datos personales que comenzarán a regir en 2026— las entidades financieras enfrentan un desafío mayor: no basta con adaptarse, ahora deben ser capaces de operar de manera eficiente con estos nuevos estándares.
Esto implica desarrollar capacidades como:
- Gestión segura del consentimiento de los usuarios
- Interoperabilidad entre distintas instituciones
- Uso de APIs (conexiones entre sistemas)
- Protección y trazabilidad de los datos
Una solución en un momento clave
En este contexto, la empresa tecnológica Nuek anunció la llegada a Chile de Open Core, una solución orientada a bancos, fintechs y otras instituciones financieras.
Su objetivo es ayudar a estas entidades a adaptarse a este nuevo escenario, no solo cumpliendo con la normativa, sino aprovechando las oportunidades que abre el Open Finance.
“El desafío ya no es solo cumplir, sino convertir esta transformación en una capacidad real de negocio que permita crear nuevos servicios y mejorar la experiencia de los usuarios”, señaló Enrique Álvarez, director adjunto de la compañía.
Open Core ha sido concebido, dicen desde Nuek, precisamente para dar respuesta a esa necesidad. La solución permite centralizar la gestión del consentimiento, reforzar el gobierno del dato, operar APIs bajo estándares exigentes y facilitar la interoperabilidad entre distintos actores del ecosistema financiero. Sobre esa base, las entidades pueden reducir fricción en sus integraciones, acelerar el despliegue de casos de uso y avanzar hacia modelos más abiertos de colaboración y creación de valor.
Un punto de inflexión para el mercado chileno
Chile no parte desde cero, pero tampoco está al nivel de mercados más avanzados como Brasil en la región. Sin embargo, expertos coinciden en que el país está en un momento clave: la etapa en que se define qué actores logrará sacar mayor provecho de este nuevo modelo.
En ese escenario, el foco deja de estar únicamente en la regulación y pasa a la capacidad de cada institución para innovar, integrarse con otros actores y generar valor a partir de los datos.








