En medio de la tensión entre Estados Unidos e Irán, han surgido reportes de que Irán posee supuestos “delfines kamikaze” para atacar flotas norteamericanas. Y si bien ha sido descartado por las autoridades, expertos además han salido a descartar su uso y advierten que se trata de un mito sin evidencia, originado en la confusión con programas reales de entrenamiento de mamíferos marinos para tareas de detección y apoyo.
Mayo, 2026.- En medio de la creciente tensión geopolítica entre Irán y Estados Unidos, han resurgido versiones sobre el supuesto uso de “delfines kamikaze” en operaciones militares. Se trataría de armas poco convencionales que tendría el país asiático como parte de su flota de ataques, según han reportado algunos medios de comunicación.
Sin embargo, especialistas advierten que estas afirmaciones carecen de evidencia y responden más a desinformación que a hechos comprobados.
«No puedo confirmar ni desmentir si disponemos de delfines kamikazes, pero sí puedo confirmar que ellos (los iraníes) no los tienen», dijo el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, preguntado sobre esta posibilidad en una rueda de prensa en el Pentágono, según informó Infobae.
Por su parte, el presidente del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, aseguró que «no había oído hablar de ese asunto de los delfines kamikazes»,
Un mito que mezcla realidad y ficción
El origen de estas teorías se vincula a programas militares reales desarrollados desde la Guerra Fría, donde distintas potencias entrenaron mamíferos marinos para tareas como detección de minas, vigilancia y recuperación de objetos en el mar.
Rubi Gatica González, directora de la Escuela de Medicina Veterinaria de la U. Del Alba explica que, si bien los delfines poseen habilidades extraordinarias, su uso como armas es altamente cuestionable.
“Los delfines son animales con una alta capacidad cognitiva, gran habilidad de aprendizaje y una compleja organización social. Se caracterizan por su capacidad de comunicación mediante sonidos y silbidos, además de presentar conductas cooperativas tanto con otros delfines como con humanos. También poseen ecolocalización, una habilidad que les permite orientarse, detectar objetos y reconocer estímulos bajo el agua con gran precisión, razón por la cual han sido utilizados en algunas tareas de detección e investigación marina”.
Sin embargo, puntualiza la académica, “pensar en los delfines como ‘armas suicidas’ no solo resulta éticamente cuestionable desde el punto de vista del bienestar animal, sino también técnicamente poco viable, debido a que son animales sensibles, con comportamientos complejos y difíciles de controlar completamente en situaciones extremas”.
Baja viabilidad operativa
Expertos coinciden en que entrenar a un delfín para una misión kamikaze presenta múltiples limitaciones. A diferencia de sistemas tecnológicos, los animales no pueden ser programados con precisión absoluta en entornos de alta complejidad como un conflicto armado.
“Desde el punto de vista conductual, es extremadamente difícil condicionar a un animal para ejecutar una acción que implique su propia destrucción. Además, el estrés del entorno bélico afecta su desempeño y confiabilidad”, agrega la experta.
Rubi Gatica detalla que “históricamente, los mamíferos marinos se han utilizado en tareas de detección y apoyo, no como armas ofensivas. Eso está bien documentado. Muchas de estas teorías surgen de extrapolar programas reales de entrenamiento hacia escenarios que nunca han sido confirmados”.
Evidencia y desinformación
Hasta ahora, no existen registros verificables que confirmen el uso de delfines como armas ofensivas en conflictos reales. Las versiones que circulan suelen basarse en interpretaciones erróneas o en la amplificación de rumores en contextos de tensión internacional.
“Este tipo de narrativas suele aparecer en escenarios de conflicto, donde la información se distorsiona con facilidad. Es importante diferenciar entre el uso histórico de animales en tareas de apoyo y la creación de mitos sin sustento”, advierte la docente.
Contexto de tensión internacional
Las relaciones entre Irán y Estados Unidos han estado marcadas por décadas de conflictos indirectos, sanciones económicas y disputas estratégicas, particularmente en el Golfo Pérsico.
En este escenario, la circulación de teorías sobre armamento no convencional forma parte de un fenómeno más amplio de desinformación, que puede influir en la percepción pública de los conflictos.
Aunque el uso de delfines en operaciones militares ha sido documentado en tareas específicas, la idea de “delfines kamikaze” no tiene respaldo en la evidencia. Para los expertos, se trata de un ejemplo claro de cómo la ficción puede instalarse en el debate público en contextos de alta tensión geopolítica.








