Con vitrolas, muestras gastronómicas y un emotivo rescate de su memoria institucional, la comunidad educativa conectó el pasado escolar con un presente lleno de resiliencia.
En una verdadera máquina del tiempo se transformó esta semana la Escuela Luis Uribe Orrego, comunidad que se sumó con entusiasmo a las celebraciones del Día de los Patrimonios Culturales. A través de un nutrido programa de actividades, el establecimiento logró rescatar la identidad local, conectando a las nuevas generaciones de estudiantes con las raíces de la comuna.
La jornada estuvo marcada por la estimulación de los sentidos. Los asistentes disfrutaron de una muestra de gastronomía regional y nacional que rescató los sabores típicos de la zona. En paralelo, los pasillos se llenaron de recuerdos gracias a detalladas exposiciones de antigüedades y fotografías que retrataron la evolución de la comuna.
Melodías del ayer y formatos del siglo pasado
Uno de los puntos más altos de la celebración fue el Café Literario y Patrimonial. En un ambiente de época, los presentes escucharon música reproducida a través de vitrolas, casetes y videos en formato VHS. Este rincón del recuerdo causó gran asombro entre los alumnos más jóvenes, habituados a la era digital, quienes pudieron experimentar cómo se difundía y preservaba la cultura décadas atrás.
El valor de la resiliencia: Del viejo edificio a la escuela actual
El momento más emotivo se vivió con la proyección de un video institucional. El registro visual —diseñado para poner en valor la trayectoria del plantel— contrastó las imágenes del antiguo establecimiento, hoy abandonado, con el edificio que los cobija en la actualidad.
Más allá de la nostalgia, la pieza audiovisual invitó a los estudiantes a reflexionar sobre la importancia de conocer sus orígenes, reconociendo el valor de asistir a un recinto que destaca por ofrecer espacios seguros y resilientes ante los desafíos del entorno.
Con esta gran convocatoria, la Escuela Luis Uribe Orrego demostró que el patrimonio no solo pertenece a los libros de historia, sino que es la base para construir un mejor futuro escolar.








