Autoridades de FAO, destacaron el programa como un ejemplo para la región, así como también conocieron en terreno el proceso de reciclaje y creación de nuevos productos en base a redes de pesca en desuso y cabos, derivados de la pesca y acuicultura.
En el marco del segundo taller del grupo de trabajo sudamericano del proyecto GloLitter Partnerships realizado entre el 25 y 28 de mayo en Santiago de Chile, la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable y Seguridad Alimentaria (ALPESCAS), presentó el proyecto “Redes de América”, iniciativa que busca reciclar redes de pesca en desuso y que lleva más de 12 mil 500 toneladas reutilizadas.
El Programa OceanLitter es una iniciativa mundial de la Organización Marítima Internacional (OMI) destinada a prevenir y reducir la basura marina, en particular la basura plástica marina, en los sectores del transporte marítimo y la pesca, ejecutada en colaboración con la FAO.
Amparo Pérez Roda, Oficial de Pesca de la FAO, Roma, manifestó que “el objetivo principal es apoyar a países en desarrollo y abordar el problema de la basura plástica marina que proviene del sector marítimo y pesquero”, a través de una recopilación de buenas prácticas sudamericanas relacionadas con la gestión de residuos marinos plásticos.
Por su parte, Javier Villanueva, Oficial Principal de Pesca Acuacultura de la FAO para América Latina y el Caribe señaló que “se ha reunido el grupo de trabajo de América del Sur, compuesto por Ecuador, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Brasil, para analizar el programa de GloLitter, que se encarga de ayudar a eliminar o a reducir todo lo que son los desperdicios o los plásticos que son vinculados a la pesca, a la acuicultura y actividades marítimas”.
Asimismo, destacó el programa Redes de América, “este programa promovido por la industria pesquera chilena y ALPESCAS es un ejemplo que se debe promover en muchos países de la región y que se sumen. Porque insumos o bienes que se necesitan para realizar la actividad pesquera, que en muchos casos se consideran desperdicios, Redes de América los convierte, reutiliza y recicla para poder generar otro tipo de productos. De esta manera se crea una economía circular a través de la pesca.”
En tanto, Osciel Velásquez, presidente de ALPESCAS, expresó que “este programa que nació como una iniciativa de la pesca industrial chilena y luego, se pudo exportar a los países socios de ALPESCAS, hoy es un ejemplo, pero no solo de compromiso e ideas, sino también de solución a una problemática ambiental real como es la contaminación de redes de pesca en desuso y cabos, gracias al programa hemos podido reciclar más de 12 toneladas de este material, confirmando el compromiso del sector con el cuidado del medio ambiente y de una pesca responsable”.
Visita a Atando Cabos
En una de las jornadas, los asistentes, pudieron conocer la planta de Comberplast y la iniciativa Atando Cabos, liderada por Michel y Julio Compagnon, quienes acompañaron a la delegación internacional e hicieron un recorrido por las distintas etapas del proceso de reciclaje de cabos y redes de pesca desde la recepción de material hasta la creación del producto final.
Javier Villanueva de FAO para América Latina y el Caribe, señaló que “es muy importante poder tener este tipo de visitas. Poder mostrar el link de la industria privada con el sector público, en este caso los Estados, para que los gobiernos de otros países puedan ver los ejemplos de cómo se materializan muchas veces las políticas públicas de las que se discuten en los foros, como los que se están llevando a cabo ahora en la FAO y ver cómo en el terreno, en el territorio, esto puede materializarse de esta manera”.
En tanto, Amparo Pérez Roda, Oficial de Pesca de la FAO, Roma calificó como “Impresionante, primero por la cantidad de material que reciben para reciclar y de ver todo el proceso que aparentemente es simple, pero que detrás de cada paso hay muchísimas pruebas para optimizar la producción. Ha sido muy interesante comprender la complejidad y por qué no todo el mundo lo hace”.
“Existen tecnologías y empresas que se encargan de facilitar el proceso del reciclaje, que pueden ayudar a la eliminación de estos residuos (…) con esto es un proceso que en realidad ganan todos, porque también porque quienes recolectan el material por reciclar también reciben un pago, eso es economía circular (…) sin este proceso, cuando no se sabe qué hacer con estos materiales quedarían apilados en algún lugar o podrían terminar de manera accidental en el mar, así todos contribuyen a la contaminación de plásticos”, agregó Pérez Roda.
Por último, Julio Compagnon, gerente general de Comberplast agradeció la visita y destacó su política de puertas abiertas, “para nosotros es tremendamente importante poder conectar la mayor cantidad de actores posibles el problema de plástico en el medio ambiente, un problema global y de una escala gigantesca que no la vamos a resolver nosotros, ni la FAO, ni empresas solas, todos juntos tenemos que trabajar. Por eso es que nosotros somos de puerta abierta y recibimos literalmente desde jardines infantiles, corporaciones, presidentes y organizaciones internacionales como la FAO, lo que es fundamental para poder seguir ampliando el alcance de nuestro proyecto.”, cerró.








