SIG, compañía líder global en sistemas de envasado aséptico, releva el crecimiento del Bag-in-Box en vino, jugos y foodservice en Chile y Latinoamérica, frente a envases rígidos y extender la vida útil de los productos sin necesidad de refrigeración.
El Bag-in-Box es uno de los sistemas de envasado con más historia en la industria alimentaria, pero en los últimos años ha vivido una segunda juventud. Dos fuerzas lo explican: la presión por reducir la huella de carbono en el transporte de productos y el crecimiento del canal de foodservice y consumo institucional, donde la eficiencia logística es clave. Un dato ilustra su magnitud: un camión cargado con Bag-in-Box puede transportar el equivalente a lo que hoy requiere una flota de 20 camiones de envases rígidos.
A este beneficio logístico se suma otro, igual de relevante para la industria: el envasado aséptico permite extender la vida útil de los productos sin cadena de frío, reduce las mermas a lo largo de la distribución y facilita que alimentos y bebidas lleguen a zonas donde la refrigeración es deficiente o inexistente.
Vino, jugos y foodservice lideran la migración
Fernanda Salas, Gerente de Marketing PACCE de SIG, explica que en Chile y la región la migración hacia Bag-in-Box la encabezan hoy el vino, los jugos y las bebidas destinadas a foodservice. “En Chile y Latinoamérica, la migración hacia Bag-in-Box está siendo liderada por vino, jugos y bebidas para foodservice. También vemos un creciente interés en aplicaciones lácteas, especialmente en formatos industriales y de alta rotación, impulsado por beneficios en sostenibilidad, eficiencia logística y reducción del desperdicio de producto”, señala la ejecutiva.
En el caso específico del vino, la ejecutiva detalla que el formato avanza impulsado por la conveniencia, la posibilidad de conservar el producto una vez abierto y su menor impacto logístico. En jugos y pulpas, en tanto, la demanda crece principalmente en foodservice, de la mano de la eficiencia operacional y la dosificación. “En lácteos condensados y productos de alta viscosidad, vemos interés por soluciones asépticas que permitan mayor vida útil, seguridad alimentaria y eficiencia en cocinas industriales, panaderías, cafeterías y cadenas de restaurantes”, agrega Salas.
Hasta 86% menos plástico por litro
El impacto ambiental de este cambio es medible. Según Salas, el efecto concreto en la huella de carbono depende de variables como el tipo de producto, el envase reemplazado, las distancias de transporte y la operación logística de cada empresa, pero los beneficios ya están cuantificados. “De acuerdo con evaluaciones internas de ciclo de vida realizadas por SIG, reemplazar un envase rígido por una solución flexible Bag-in-Box puede reducir el uso de plástico hasta en un 86% por litro en comparación con una botella PET premium”, afirma la Gerente de Marketing PACCE de SIG.
La ejecutiva agrega que el menor peso del envase también contribuye a reducir las emisiones asociadas al transporte, optimiza el almacenamiento y ayuda a disminuir el desperdicio de producto, lo que en conjunto se traduce en una menor huella de carbono a lo largo de toda la cadena de valor.
Innovación en materiales monomaterial
En materia de innovación, SIG avanza en soluciones recycle-ready para Bag-in-Box, como SIG Terra RecShield, un film monomaterial que reemplaza los laminados multicapa con aluminio. La compañía también presentó SIG Terra FlexTap para vino, que recibió reconocimiento APR por su diseño orientado a la reciclabilidad.
Sobre la vida útil de los productos, Salas explica que la tecnología aséptica puede permitir una conservación de entre 6 y 12 meses a temperatura ambiente antes de abrir el envase, dependiendo del producto, su formulación y el proceso productivo. “Esto reduce la dependencia de la cadena de frío, mejora la distribución y ayuda a disminuir las pérdidas de producto”, concluye la ejecutiva.
Con estas cifras y desarrollos, SIG proyecta que el Bag-in-Box continuará ganando espacio en Chile y la región como una alternativa concreta para reducir costos logísticos, mermas y huella ambiental en la industria de alimentos y bebidas.
Sobre SIG
SIG es un proveedor líder mundial de sistemas de envasado aséptico, con sede en Suiza. Ofrece soluciones en cartón, Bag-in-Box y Spouted Pouch para la industria de alimentos y bebidas. Ocupa el primer lugar global en Bag-in-Box y el segundo en cartón y Spouted Pouch, con €3,2 mil millones en facturación (2025), más de 8.700 colaboradores de más de 100 nacionalidades y cerca de 54 mil millones de envases producidos al año para más de 750 clientes en más de 100 países. Bajo el propósito “for better”, SIG avanza hacia un futuro regenerativo a través de sus cuatro pilares: Clima+, Naturaleza+, Recursos+ y Alimentos+.








