Si bien la inflación anual disminuye significativamente y el registro mensual estuvo en línea con lo esperado, la dinámica del componente sin volátiles continúa aconsejando cautela
El IPC total registró una variación de 0,1% m/m en julio, en línea con las proyecciones del mercado (Bloomberg: 0,1%; Santander: 0,1%). Con ello, la inflación anual descendió a 3,5%, desde 4,3% en junio. Esta fuerte disminución responde, en buena medida, a una exigente base de comparación, por lo que prevemos que la inflación anual volverá a expandirse gradualmente hacia fines de año.
El IPC sin volátiles aumentó 0,5% m/m, mientras que su variación anual cayó a 3,2% (3,4% en junio). Al interior de esta medida, los bienes sin volátiles crecieron 0,6% m/m, destacando el avance de alimentos. Por su parte, los servicios sin volátiles se incrementaron 0,3% m/m, manteniendo una variación anual por sobre 4% y dando cuenta de presiones que continúan siendo persistentes en este componente.
En nuestra visión, si bien la inflación anual disminuye significativamente y el registro mensual estuvo en línea con lo esperado, la dinámica del componente sin volátiles continúa aconsejando cautela. A ello se suma la incertidumbre asociada al conflicto en Medio Oriente y su impacto en los precios internacionales de los combustibles. En este contexto, proyectamos que el Banco Central mantendrá la Tasa de Política Monetaria en 4,5% durante lo que resta del año, a la espera de mayor evidencia de moderación de la inflación subyacente y de una reducción de los riesgos externos.

Fuente: Equipo de Estudios de Banco Santander.








