PIB 2025 crece 2,5% impulsado por la demanda interna

El PIB de 2025 avanzó 2,5%, superando el 2,3% estimado en los Imacec preliminares. A diferencia del año anterior, la expansión estuvo impulsada, principalmente, por la demanda interna, destacando el dinamismo de la inversión. Adicionalmente, el Banco Central incorporó revisiones al alza en las cifras de los años previos, ajustando el incremento de 2023 a 0,7% (desde 0,5%) y el de 2024 a 2,8% (desde 2,6%), lo que sugiere una economía con un mayor nivel de actividad y potencial que lo estimado.

Los principales sectores que crecieron por sobre el promedio del PIB fueron comercio (6,1% a/a), servicios personales (3,9% a/a) y el sector agropecuario-silvícola (6,3% a/a). En el caso del comercio, el alza fue liderada por el componente mayorista, impulsada por niveles de exportaciones de frutas más altas, junto con un aumento en las ventas de maquinaria y equipos y bienes durables, asociadas a la mayor inversión. Los servicios personales respondieron, principalmente, a salud y educación, mientras que el sector agropecuario destacó por una mayor producción frutícola exportadora, especialmente cerezas, avellanas y nueces.

En contraste, algunos sectores mostraron un desempeño más rezagado. La construcción creció 0,9% a/a, con resultados mixtos entre sus componentes: mientras las obras de ingeniería avanzaron, la edificación y las actividades especializadas continuaron débiles. Por su parte, la minería retrocedió 1,3% a/a, afectada por menores leyes del mineral, restricciones hídricas y paralizaciones en algunos yacimientos.

En conjunto, los sectores no mineros se expandieron 3,0% en 2025, mostrando además una aceleración en el margen hacia fines de año, con un avance de 0,6% t/t en el cuarto trimestre (vs. 0,3% t/t en los Imacec preliminares).

Desde la perspectiva del gasto, la demanda interna fue el principal motor del crecimiento, mientras que el sector externo moderó su contribución respecto del año previo. Las exportaciones se empinaron 4,6% a/a, impulsadas por el dinamismo del sector agro-silvícola (22,2%), particularmente por frutas, además de mayores envíos de oro y alimentos. Las exportaciones de servicios aumentaron 6,0%, destacando el turismo. Por su parte, las importaciones se incrementaron 10,5%, reflejando la fortaleza de la demanda interna. Con ello, el déficit en cuenta corriente se ubicó en 1,2% del PIB, similar a 2024 y muy por debajo del 3,1% de 2023.

En cuanto a la inversión, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) creció 7% en el año, impulsada, principalmente, por el componente de maquinaria y equipos. Construcción y obras también contribuyó, aunque en menor medida, destacando las obras de ingeniería. Tras un fuerte dinamismo en los primeros tres trimestres (promedios cercanos a 2,8% t/t), la inversión se moderó en el cuarto trimestre (1,0% t/t), con una construcción prácticamente plana (0,2% t/t) y un menor dinamismo en maquinaria y equipos (1,9% t/t, tras crecimientos significativamente mayores en períodos previos). Hacia adelante, esperamos que la inversión siga siendo el principal motor de crecimiento, pero con una recomposición hacia una mayor contribución de la construcción.

El consumo privado avanzó 2,7% en 2025, levemente por debajo del crecimiento del PIB no minero. Para este año, esperamos que el consumo continúe expandiéndose en línea con el desarrollo de la actividad.

En nuestra visión, las revisiones al alza de los últimos años sugieren una economía con una mayor capacidad de crecimiento que la estimada previamente y una recuperación de la inversión. Sin embargo, la dinámica del crecimiento continúa siendo heterogénea entre sectores, con una expansión concentrada en servicios y comercio, y con rezagos persistentes en la minería y la construcción.

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