- El tercer levantamiento del Termómetro Pyme confirma que la presión financiera sobre las micro, pequeñas y medianas empresas persiste y muestra señales de intensificación al cierre del primer trimestre de 2026.
- En lo que va de 2026, ha crecido un 5% la cantidad de negocios y empresas que deben recurrir a ahorros o préstamos personales para operar.
La medición correspondiente a marzo de 2026 -respondida por 1.206 MiPymes de todo Chile y referida al desempeño de febrero- fue elaborada por la comunidad empresarial PROPYME y analizada por DefensaDeudores.cl. Los resultados evidencian que varios indicadores financieros presentan un deterioro respecto de las mediciones anteriores, consolidando un escenario de fragilidad estructural en el segmento.
Uno de los datos más relevantes del sondeo es el aumento en el uso de recursos personales para sostener la operación de las empresas. El 62% declara haber tenido que inyectar ahorros o ingresos personales para financiar su actividad durante el último mes, cifra que aumentó 5 puntos en comparación a los dos Termómetros Pyme anteriores, cuando en enero y febrero la cifra ascendía a 57%.
“Este indicador es especialmente sensible porque refleja que cada vez más empresas están trasladando el riesgo financiero al patrimonio personal de sus dueños. Cuando 6 de cada 10 emprendedores deben financiar su negocio con sus propios ahorros, estamos frente a una señal clara de deterioro en la liquidez del sector”, explica Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
En cuanto al cumplimiento de obligaciones laborales, el 22% de las MiPymes no pudo pagar las obligaciones laborales dentro de plazo, una tendencia similar a febrero (22%) y enero (24%). En esta medición el 26% declaró haber postergado el pago de IVA, reflejando un aumento del 1% en comparación con febrero y enero.
Respecto del financiamiento externo, el 27% de las empresas declaró haber solicitado créditos bancarios durante el último mes, cifra 5 puntos mayor que la de febrero (22%). En paralelo, el 13% de las MiPymes utilizó factoring para mejorar su flujo de caja, cifras que se mantuvo estable respecto al mes anterior (14%), pero 3 puntos más alta que en enero (10%).
Sobre la relación con el Estado, el estudio muestra un aumento en las obligaciones tributarias pendientes. El 36% de las MiPymes reconoce mantener deudas vigentes con la Tesorería General de la República (TGR), lo que representa un incremento de 4% respecto de la medición de febrero y 5% respecto a enero.
Desde la perspectiva comercial, los resultados reflejan un deterioro en el desempeño de las ventas durante el último mes. El 46% de los encuestados señala que sus ventas disminuyeron en comparación con el mes anterior, el 39% indica que se mantuvieron y solo el 15% reporta un aumento. Esta pregunta fue incorporada en la medición anterior y, en ese momento, el porcentaje que aseguraba que sus ventas se habían mantenido era de 43%, quienes reconocían que disminuyeron alcanzaba un 41% y quienes decían haberlas aumentado ascendía a 15%.
“Cuando secuencialmente las cifras nos hablan de bajas en las ventas, aumento en la solicitud de financiamiento, mayor endeudamiento con el Estado y que mes a mes sean más las personas que acudan a recursos propios para hacer caja en sus empresas, no hay análisis que resista. Hoy las Mipymes estamos en un escenario complejo y con una economía poco alentadora que nos avizora incertidumbre respecto a la continuidad de nuestros negocios” señala Rodrigo Bon, director ejecutivo de PROPYME.
FOGAPE al día
En esta medición se incorporó una nueva pregunta relacionada con el acceso histórico a financiamiento con garantía estatal. Ante la consulta “en los últimos tres años ¿ha solicitado algún crédito FOGAPE?”, el 68% de los encuestados respondió que no, mientras que el 32% señaló haber accedido a este tipo de financiamiento. Dentro de este grupo, la mayoría indica mantenerse al día en el pago de su deuda.
Para el fundador de PROPYME, “lo que nos transmiten nuestras empresas no resulta sorprendente. Desde un inicio, los gremios de menor tamaño manifestaron su preocupación por el hecho de que las distintas versiones de este crédito se hayan otorgado principalmente a empresas más grandes y de menor riesgo. De todas formas, y considerando los resultados que mes a mes muestra el Termómetro Pyme, proyectábamos que el nivel de endeudamiento asociado a esta fuente de financiamiento sería mayor”.
“Cuando sostener el negocio depende sistemáticamente de los ahorros familiares, el problema deja de ser solo empresarial y se transforma en un problema social. Por eso es clave fortalecer la detección temprana de riesgos, promover mecanismos de renegociación antes de la judicialización y entender la reorganización financiera como una herramienta de continuidad y protección del empleo”, concluye Ibáñez.








