- Con emoción, poesía y un sólido trabajo colaborativo, la comunidad educativa celebró la recuperación de un espacio clave para el aprendizaje.
En una ceremonia cargada de simbolismo y emotividad, la Escuela Luis Uribe Orrego de Tierra Amarilla celebró la reinauguración de su biblioteca CRA “Marina Juica Rojas”, que permaneció inhabilitada durante años debido a problemas en su techumbre y que hoy vuelve a estar al servicio de la comunidad escolar.
El recinto lleva el nombre de Marina Juica Rojas, recordada exdocente del establecimiento, cuyo legado sigue presente en la memoria de generaciones de estudiantes.
La actividad contó con la presencia de representantes de la Municipalidad de Tierra Amarilla, Minera Candelaria, SLEP Atacama, el exdirector Jorge Cabezas Cavalli, además de estudiantes, apoderados y funcionarios, quienes fueron parte de este significativo hito.
La recuperación fue posible gracias a gestiones impulsadas por el alcalde, en conjunto con Minera Candelaria, que permitieron dar solución a una problemática de larga data. A ello se sumó el compromiso de distintos actores del establecimiento, reflejando un trabajo colaborativo que resultó fundamental para concretar esta iniciativa.
En este proceso también destacó el rol del Centro de Padres, que gestionó apoyo municipal para la adquisición de pintura e insumos. Posteriormente, docentes, asistentes de la educación, apoderadas y la agrupación Amautas se organizaron para pintar muros, barnizar y recuperar mobiliario, devolviendo dignidad y funcionalidad a este espacio educativo.
La ceremonia estuvo marcada por momentos de especial emotividad. Estudiantes de cuarto básico ofrecieron una presentación poética que relevó el valor de la lectura y las bibliotecas, mientras que Eduardo Molina, asistente de la educación y exfuncionario, emocionó a los presentes con la declamación del poema “Te acordai cuando éramos felices”, del exprofesor y exdirector Jaime González Pinto.
El director del establecimiento, Javier Santos G., encabezó los agradecimientos, destacando el aporte transversal que permitió concretar este anhelado proyecto.
Por su parte, el profesor Claudio Alfaro Aguilera y el asistente de la educación Jaime Zavala Molina, responsables de reactivar el Centro de Recursos de Aprendizaje, valoraron el respaldo recibido e hicieron un llamado a empresas, instituciones, sindicatos y a la comunidad a continuar apoyando, especialmente mediante la donación de libros de lectura obligatoria.
“Es complejo cuando diez estudiantes solicitan un mismo título y solo hay cuatro ejemplares disponibles”, señalaron, evidenciando la necesidad de fortalecer el acceso equitativo a materiales de lectura.
La reapertura de la biblioteca no solo marca la recuperación de su infraestructura, sino también la revitalización de un espacio esencial para el aprendizaje, la imaginación y el desarrollo integral de quienes estudian en el establecimiento.








