Fertilizadoras danesas destacan en prueba técnica ante agricultores del sur de Chile

Las marcas Bogdalle y Bredal, representadas únicamente por Salfa, obtuvieron máximo reconocimiento en el encuentro PBB Feldtage 2026.

La precisión en el uso de fertilizantes es hoy una de las principales preocupaciones del agro chileno. En un escenario marcado por el alto costo de los insumos y la necesidad de mejorar productividad sin aumentar desperdicios, las tecnologías capaces de aplicar dosis exactas ganan cada vez más terreno entre los productores.

Ese fue uno de los focos de PBB Feldtage 2026, encuentro técnico realizado en Vilcún que reunió a agricultores y empresas del rubro para comparar en terreno distintas maquinarias de fertilización y aplicación de agroquímicos bajo condiciones reales de trabajo.

En la actividad participaron equipos de distintas marcas presentes en Chile, donde las fertilizadoras danesas Bogballe y Bredal -representadas exclusivamente por la concesionaria nacional Salfa, mediante su línea  de negocio Salfa Agrícola- destacaron en las pruebas de distribución y precisión de aplicación por hectárea, aspectos clave para optimizar rendimiento y reducir pérdidas en cultivos.

La evaluación consideró variables como homogeneidad en la distribución del fertilizante, ancho efectivo de trabajo y exactitud en la dosificación, parámetros cada vez más relevantes para agricultores que buscan maximizar eficiencia y controlar costos operacionales.

“Los productores no solo miran potencia o tamaño de los equipos. Lo que realmente pesa es la capacidad de aplicar fertilizante de forma precisa, porque eso impacta directamente en productividad y uso eficiente de recursos”, explicó Oscar Bergstrom, product manager de implementos de la línea de negocio Salfa Agrícola.

Durante la jornada, los asistentes pudieron observar las máquinas trabajando en vivo y comparar distintos modelos bajo un mismo estándar técnico, algo poco habitual en este tipo de instancias y que, según los organizadores, facilita la toma de decisiones de inversión.

Además del desempeño de los equipos, desde Salfa destacaron el respaldo técnico detrás de ambas marcas danesas y el acompañamiento especializado que reciben los agricultores en terreno.

“Estas tecnologías requieren configuración, capacitación y soporte permanente. Ahí el factor humano sigue siendo clave para sacar el máximo potencial de las máquinas”, agregó Bergstrom.

La actividad reflejó una tendencia que comienza a consolidarse en el agro local: el creciente interés por tecnologías de precisión capaces de mejorar eficiencia, reducir costos y responder a una agricultura cada vez más técnica y competitiva.

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