Con el 94,55% de las actas procesadas, el candidato izquierdista aventaja por un margen mínimo a Keiko Fujimori, mientras el país aguarda el recuento definitivo de los sufragios emitidos en el extranjero.
La segunda vuelta presidencial en Perú atraviesa una etapa de definición sumamente ajustada. Según el último reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Roberto Sánchez ha superado a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, registrando un 50,06% de los votos frente al 49,94% de su contrincante. Esta brecha, equivalente a unos 21.000 sufragios, ha oscilado a medida que el sistema electoral ha integrado las actas provenientes de las zonas rurales y los sectores más alejados del territorio nacional.
Ante la estrechez de los resultados, Fujimori ha solicitado mantener la «tranquilidad y serenidad» mientras se completa el escrutinio. La aspirante, quien concurre a la presidencia por cuarta ocasión, reafirmó su compromiso de respetar el dictamen final de la autoridad electoral, independientemente del desenlace. Asimismo, ha instruido a sus representantes legales a supervisar minuciosamente cada acta y ha reconocido la necesidad de fomentar un diálogo constructivo para atender la marcada polarización que atraviesa la sociedad peruana.
El desarrollo del conteo apunta a un proceso prolongado, dada la paridad entre ambos candidatos. Tal como reporta El País, la votación del domingo marca un final cerrado que anticipa una espera extendida hasta la contabilización total de los votos. Actualmente, la atención se concentra en el sufragio de los ciudadanos residentes en el exterior, un sector que históricamente ha mostrado una inclinación hacia posturas conservadoras y cuyo recuento oficial aún se encuentra pendiente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ha confirmado que el traslado del material electoral desde 73 países concluirá el próximo miércoles 10 de junio. Este conjunto de 2.506 actas, junto con los votos aún por contabilizar en regiones remotas como la amazónica Loreto, resulta decisivo para consolidar el veredicto final. Hasta el momento, las autoridades han destacado que el ejercicio democrático en el extranjero se desarrolló con normalidad, cumpliendo con los protocolos de transparencia exigidos por la Ley Orgánica de Elecciones.








