Quienes retoman la actividad física después de meses o años de sedentarismo pueden reducir los riesgos asociados al ejercicio mediante una preparación adecuada.
Julio de 2026.- Cada Copa del Mundo tiene su propio efecto fuera de la cancha. Junto con la efervescencia de los partidos, el intercambio de láminas del álbum, los pronósticos y las conversaciones deportivas, también puede aparecer el deseo de volver a moverse después de meses o incluso años de sedentarismo.
Este fenómeno, que suele ser positivo porque incentiva hábitos saludables, también puede traer riesgos cuando las personas retoman el ejercicio de manera repentina y con exigencias superiores a su condición física actual.
Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de un tercio de la población adulta no alcanza los niveles recomendados de actividad física, situación que incrementa el riesgo de enfermedades crónicas y deterioro de la salud general. Al mismo tiempo, los especialistas advierten que pasar de la inactividad a una práctica deportiva intensa puede favorecer la aparición de lesiones y otros problemas de salud.
El deportista de fin de semana
Los grandes eventos deportivos suelen despertar el interés por jugar fútbol, correr o realizar otras actividades recreativas. Sin embargo, muchos se incorporan a estas instancias sin una preparación previa adecuada.
El doctor Raúl Castillo, traumatólogo de San José Interclínica, explica que es habitual que las personas aprovechen ciertos momentos de motivación o el entusiasmo que generan los grandes eventos deportivos para retomar el ejercicio después de largos períodos de inactividad.
“Volver a hacer deporte siempre es una buena noticia para la salud. Sin embargo, cuando una persona lleva mucho tiempo sin ejercitarse y retoma la actividad con una intensidad mayor a la que su cuerpo puede tolerar, aumenta el riesgo de sufrir lesiones”, indica el doctor Castillo.
Las lesiones musculares, los esguinces de tobillo, las molestias de rodilla y las sobrecargas articulares figuran entre las consultas más frecuentes. “A ello se suman dolores lumbares y tendinitis, especialmente en personas mayores de cuarenta años o con antecedentes de sedentarismo”, precisa el especialista de San José Interclínica.
El cuerpo y entrenamiento
La capacidad cardiovascular, la fuerza muscular y la flexibilidad disminuyen durante los períodos prolongados de inactividad. Por ello, el regreso al deporte requiere una adaptación progresiva.
El doctor explica que algunas personas presentan factores de riesgo que pueden pasar inadvertidos y que conviene evaluar antes de iniciar actividades de mayor exigencia.
“Un chequeo médico puede detectar enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes u otras condiciones que podrían requerir ciertos cuidados antes de comenzar un programa de ejercicio más exigente”.
La consulta especialista resulta especialmente recomendable cuando existen enfermedades crónicas, molestias durante el ejercicio, dolores torácicos, falta de aire desproporcionada o largos períodos de sedentarismo.
Volver de a poco
El entusiasmo del Mundial muchas veces lleva a intentar recuperar en una tarde el estado físico de años anteriores. Sin embargo, avanzar gradualmente es uno de los principales factores para prevenir lesiones.
“Comenzar con sesiones de menor intensidad, alternar días de actividad y descanso y aumentar paulatinamente la carga de ejercicio permite que músculos, tendones y articulaciones vuelvan a adaptarse al esfuerzo”, sostiene el doctor Enrique Donoso, Director Médico de Los Carrera Interclínica.
El calentamiento previo y la elongación posterior también cumplen un rol importante, especialmente en actividades recreativas como el fútbol amateur, donde muchas veces se pasa directamente del trabajo o la oficina a la cancha, añade.
Escuchar las señales
El dolor persistente, la inflamación, la pérdida de movilidad o las molestias que se prolongan por varios días son señales que no deben ignorarse. “Continuar jugando o ejercitándose pese a estas manifestaciones puede agravar una lesión y prolongar los tiempos de recuperación”, asevera el doctor Donoso.
“No se trata de dejar de jugar ni de evitar la actividad física. El deporte aporta enormes beneficios para la salud física y mental. La invitación es a volver a moverse de manera responsable, respetando los tiempos del cuerpo y disfrutando del proceso”, concluye el especialista.








