SENADORA DANIELLA CICARDINI ENTRE LAS FIGURAS PEOR EVALUADAS DE LA POLÍTICA CHILENA

Lautaro Carmona, Constanza Martínez y Daniela Cicardini son los tres personajes PEORES EVALUADOS en la política chilena, según la última encuesta Cadem, aparecida hace un par de días, donde se concluye que el timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona, es quien obtiene el más bajo porcentaje de menciones positivas, con apenas un 14%, seguido de Constanza Martínez (Frente Amplio) con un 21%, y Daniella Cicardini (PS) con un 23%. Luego asoman, en lista de peor evaluados, la diputada Pamela Jiles (25%) y las senadoras Paulina Vodanovic (27%) y Fabiola Campillai (28%).

La recepción pública de la senadora Daniella Cicardini se ha visto afectada por choques abiertos con la directiva de su propio partido (el Partido Socialista), también por los duros emplazamientos a figuras de gobierno, especialmente al momento de negociar reformas clave con el Ejecutivo y, en tercer lugar, por ciertas controversias de índole política y familiar en su zona de representación, donde se le cuestiona la operación política de su padre que habría usado el aparato municipal en favor de su campaña senatorial.

La pésima evaluación que le otorga la ciudadanía a la senadora por Atacama responde también a su imagen como una figura rupturista, beligerante que busca más el confronte que la proposición de ideas, todo esto en pos de una figuración personal por sobre la línea política de su propia tienda partidaria. Como reflejo de este análisis se cita la ocasión en que cuestionó públicamente acuerdos sobre materias tributarias a los que había llegado la presidenta de su partido, acusándola de negociar a espaldas de las bases y la bancada.Esto llevó a que la referida senadora Paulina Vodanovic, en su calidad de presidenta nacional del PS, le quitara públicamente el piso, señalando que “las palabras de la senadora Cicardini no representan el sentir ni el pensamiento del Partido Socialista”, dejando en claro que la hija del alcalde de Copiapó, prácticamente, maneja “su propia agenda” a la hora de enfrentar problemas de connotación e interés público.

Al mismo tiempo, algunos sectores dentro de su propio Partido han señalado que el sobredimensionado rol fiscalizador que viene cumpliendo junto a su pareja, el diputado por Coquimbo, Daniel Manohucheri, no es bien percibido por la ciudadanía, que lo asume como “acciones teatrales para la gradería”… porque si quisiera fiscalizar de verdad, debiera empezar por su propia región, donde el municipio de Copiapó es el que más plata ha gastado entre los municipios del país en materia de show artísticos, según un informe de la Contraloría, con casi 400 millones de pesos destinados al efecto, en desmedro de las muchas necesidades de la gente de su zona; tampoco ha dicho nada sobre las centenares de desvinculaciones laborales que ha realizado el municipio de la capital atacameña; igualmente, no ha dicho ni una sola palabra sobre las numerosas denuncias por acoso laboral por parte del jefe de gabinete municipal, Leonardo Jorquera, sobre todo al considerarse que muchas de estas denuncias formalizadas en la propia Contraloría han sido hechas por funcionarias, dejando en tela de juicio su rol de auténtica defensora del feminismo o el respeto al rol de la mujer. Por último, tampoco ha dicho ni una sola palabra sobre los lapidarios informes de Contraloría sobre las supuestas irregularidades cometidas en licitaciones y en eventos comunitarios como el “Verano Azul”.

Claro, el rol senatorial no es, precisamente, ser fiscalizador o fiscalizadora, sino dar la última revisión y aprobación a los proyectos que llegarán a ser leyes en nuestro país, pero, lamentablemente para su propia imagen, ha sido la misma senadora quien continúa jugando el rol de sheriff y, en estos casos, cuando se dan bofetadas, también se queda expuesto a recibirlas…

Síguenos en facebook

Comparte

Facebook
Twitter
WhatsApp
error: Contenido protegido!!!
A %d blogueros les gusta esto: