Análisis: Universidades, herencias y reproducciones coloniales

 

 

 

La mundialización actual es básicamente producto de la historia colonial iniciada en 1492. Un nuevo orden; moderno, eurocentrado, fijador de normas y reproducciones que arman un nuevo sistema geopolítico.

 

Lo anterior se estructura bajo diversos ejes siendo uno de los más fuertes y eficientes “lo cultural”; el concepto de raza permea los diversos subsistemas de la sociedad actual. “Dicho eje tiene, pues, origen y carácter colonial, pero ha probado ser más duradero y estable que el colonialismo en cuya matriz fue establecido. Implica un elemento de colonialidad en el patrón de poder hoy mundialmente hegemónico” (Quijano, 2000).

 

Aquí juega un rol preponderante la educación superior como imaginario colectivo de movilidad social. Por influencia de los mass media o los discursos sistémicos, la sociedad confía e hipoteca sus recursos por lograr dicha meta; ascender en la escala social.

 

Así, la “Universidad” hoy es el norte del proceso escolar del mercado educativo. En dicha institución se forman-desarrollan las profesiones necesarias por el mercado laboral, reproduciendo lógicas antañas que no difieren mucho del antiguo modelo instaurado en la colonia. Críticamente la Universidad en LA, desde la colonia, no ha cambiado ese fin. El proceso de instrucción de las Universidades, supuestamente auto determinado, no ha tenido un espíritu emancipador; ha reproducido el espíritu literario elitista-eurocéntrico de la colonia.

 

Se desconoce la territorialidad por importar la categoría de indio; es impensado concebir, transversalmente, la educación superior. Se construye como un espacio de reproducción aristocrática feudal, destinado a quienes sustentan en modelo colonial, la aristocracia criolla.

 

España nos legó el carácter eclesiástico y literario de la enseñanza, formas de cerrar opciones a quienes no pertenecían a dicha casta. Se desdeña el vínculo directo con el trabajo y el entorno, son cosas de indios. La educación debía formar criollos en los ámbitos de las ideas y no en el bajo mundo.

 

La antigua aristocracia como la nueva burguesía, concebían la Universidad como espacio y/o fabrica para gente de letras y leyes. La herencia Española, profundizada por el culto a las ideas francés, generó un modelo de control económico y social. Convirtió los espacios universitarios en campos de reproducción y de las ideas de antaño. “Somos un pueblo donde ha entrado la manía de las naciones viejas y decadentes, la enfermedad de hablar y de escribir más no de obrar” (Mariátegui, 1952.)

 

 

 

José Miguel Guzmán

Académico

Ucentral Región de Coquimbo

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