Un paso a la vez-7-Crocante y tierno

Por fin me di el gusto de hacer mi receta preferida de chipas (Pan se queso elaborado con harina de mandioca y queso, típico del norte argentino y Paraguay). Me gusta esta receta porque el resultado final es una chipa crocante por fuera, y tierna, gomosa por dentro. ¡Exquisita!
Mientras degustaba la primera chipa que salió del horno, calentita, evaluando su consistencia, y sabor, pensé que así mismo son algunas personas, que en su madurez han sabido capitalizar experiencias de la vida para fortalecer su carácter y mantener la ternura. Son personas “crocantes por fuera y tiernas por dentro”, de las que se puede decir con razón “maduras” en el pleno significado de la palabra. Personas a las que la vida no les pasó en vano, sino que supieron aprovechar lo vivido a lo largo de los años. Y cuando digo lo vivido, no hablo de una vida cómoda, sino de todo lo que nos da la vida, las buenas y las malas experiencias.
Aparentan rudeza a veces, cuesta saber lo que piensan hasta que se deciden a hablar, y cuando lo hacen lo hacen con tino, y con opiniones bien pensadas, sin desperdiciar palabras. No se dejan dominar, no ceden ante presiones externas, a menos que consideren que es lo correcto. Mantienen sus convicciones firmes y estables pase lo que pase. Su estabilidad y temple dan tranquilidad a quienes la rodean.
En su interior anida la ternura, la calidez y su calidad de personas. Tienen la flexibilidad de quien sabe lo que quiere y no necesita de rudeza para defender sus ideas, convicciones o ideales.
A su interior llega quien él/ella permite que llegue, y se da por completo, con compromiso y sin reservas, sin perder su esencia personal.
Personas así han aprendido que se puede ser firme sin perder la ternura, y se puede ser tierno sin ser débil, porque el control lo tiene uno con la ayuda de Dios, no las circunstancias, ni las personas, ni ideologías externas.
¿Te gustaría ser ese tipo de personas crocante por fuera, tierna por dentro? Es bueno aclarar que esto no es algo que algunos reciben como regalo del cielo, y otros simplemente se conforman con ser como son. Es algo que se trabaja durante toda la vida con la ayuda de Dios. Por lo tanto, también puede ser tuyo si lo deseas y estás dispuesto a dejarte moldear.
Dios te bendiga en este inicio de semana laboral.

Por Lore Burgos-Psicóloga

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