Alcalde de Colchane y crisis migratoria que suma 21 muertos este año: “No hay interés de las autoridades bolivianas en solucionar el tema”

El edil Javier García Choque adquirió notoriedad en febrero de este año cuando el pueblo de 300 personas que encabeza llegó a tener, según denunció entonces, más de 800 inmigrantes, la mayoría venezolanos, varados en sus calles. Hoy acusa que con la próxima llegada del verano los flujos están aumentando nuevamente y que las medidas adoptadas por el gobierno no han logrado desincentivar la migración irregular. Dice que es imposible contener este flujo sin coordinación con los países vecinos, pero que no ve voluntad de Bolivia de solucionar el problema ni acciones visibles de Cancillería en este sentido. El número inmigrantes muertos en la zona suma 21 personas este año.

El alcalde de Colchane, Javier García Choque. Foto: Municipalidad de Colchane.

“Es el reflejo de lo profundo que significa esta crisis humanitaria”. Javier García Choque, alcalde de Colchane, perteneció a Amplitud hasta la disolución del movimiento, analiza el fenómeno de la inmigración irregular por el norte de Chile, que este este año puso a su comuna en el mapa de la discusión política y presidencial.

  • El 1 de diciembre Carabineros encontró cerca del Complejo Fronterizo de Colchane los restos sin identificación de una mujer de unos 50 años, con las rodillas dobladas y el torso hacia adelante, en lo que algunos describieron como una posición de oración. Se trató del vigésimo primer resto encontrado este año en la comuna, la mayoría de migrantes provenientes de Venezuela.

¿Cómo evalúa que se hayan encontrado 21 cuerpos este año cerca de la frontera, en una comuna donde sólo tenían muertos por accidentes, por edad o por la pandemia?

Es el reflejo de lo profundo que significa esta crisis humanitaria, que parte en Venezuela, hasta lo que se puede observar con la muerte de estas personas aquí en la frontera de Chile. Lamentablemente son personas que han sufrido desde hace años la vulneración de sus derechos: el derecho a la vivienda, derecho a la educación, el derecho a la alimentación y luego salen de su país y siguen siendo vulnerados en sus derechos humanos. Sobre todo en su integridad física y síquica, y así llegan a la frontera con desnutrición, con clara evidencia de daño sicológico, como también de desesperación, sobre todo aquellas personas que vienen con problemas de salud, con la esperanza de buscar una atención médica que no pueden encontrar en su país (Sólo en noviembre el municipio entregó 1.355 atenciones médicas a migrantes).

En febrero de este año usted denunció que más de 800 migrantes habían quedados varados en un pueblo donde viven 300 personas (en la comuna hay 1.680). ¿Cuál es la situación actual?

Lo que vemos diariamente es que ingresan como 400 personas, más o menos. Hemos visto un aumento en estas semanas del flujo migratorio, sobre todo por el bodefal del Pisiga Carpa.

El gobierno levantó en octubre un campamento humanitario donde los migrantes debían permanecer antes de ser derivados a residencias sanitarias en Iquique. ¿Ha funcionado?

Yo creo que un 30% de ellos se irán al campamento, pero la mayoría busca otros medios para ir a las ciudades (…). El campamento de alguna manera ha contribuido a aliviar la crisis humanitaria, en el sentido de que niños y mujeres embarazadas pueden pernoctar o por lo menos ingresar ahí en los horarios de funcionamiento. Sin embargo, los varones, en su mayoría, tienen que seguir caminando o buscando otros medios de transporte particular.

Los migrantes que llegan a Colchane lo hacen a través de Bolivia, que limita con su comuna. ¿Ve usted interés en las autoridades de ese país de ayudar a controlar este flujo migratorio?

A mi juicio, este fenómeno migratorio es muy complejo, por tanto, requiere para su solución de un trabajo mucho más integral y eso involucra por cierto el contacto con autoridades de vecinos países como Bolivia y Perú, ya que de alguna manera se puede mejorar el control indiscriminado de personas a través de las relaciones diplomáticas, como también fortalecer el control de coyotes que operan en esos países.

¿Pero ve interés desde Bolivia en abordar esta situación?

Veo que no hay interés de las autoridades bolivianas, toda vez que su país sirve de tránsito solamente y el destino principal de los migrantes es Chile. Por tanto, creo que no hay interés de las autoridades bolivianas en solucionar el tema migratorio y tampoco hay un trabajo visible de la Cancillería chilena en término de solicitar apoyo en ese sentido.

¿Es posible solucionar esta situación sin el apoyo de las autoridades bolivianas?

Creo que definitivamente no, porque lamentablemente la frontera boliviano-chilena es muy extensa, de muy difícil control, lo cual hace que necesariamente Bolivia sea parte de la solución.

La crisis migratoria coincide actualmente con un período electoral, en el cual Franco Parisi obtuvo en Colchane la primera mayoría en primera vuelta, al igual que en la Región de Antofagasta. ¿Cómo lo explica?

Franco Parisi y José Antonio Kast fueron los más votados, por lejos, en Colchane, principalmente porque la población joven, que constituye al menos el 50%, optó por un candidato que era economista y por propuestas de tipo económico, considerando que al menos el 80% de los pobladores de esta comuna desarrollan actividades independientes, como emprendedores y microempresarios.

¿Dónde estima que irán esos votos en segunda vuelta?

En esta comuna los candidatos de izquierda no suelen obtener mayor votación. Aquí son muy apegados al sistema de libre mercado como también a la protección a la propiedad privada, considerando que Colchane es la única comuna en la Región de Tarapacá en que un 98% de las tierras corresponde a las personas de Colchane, son privadas.

¿Usted votó por Kast?

Por supuesto. Fue el único que hizo un esfuerzo por entender la vida que tenemos, considerando que no ha habido mayor atención del gobierno (…). Visitó al menos 3 veces nuestra comuna, lo que por supuesto merece un apoyo de mi parte.

En una de esas visitas, usted planteó a José Antonio Kast que la zanja que propone cavar en el norte no podía impedir el paso de las comunidades aymara de un lado a otro de la frontera. ¿Qué opina ahora de la medida?

Frente a este fenómeno migratorio que es muy desproporcionado, donde se pone en riesgo la pérdida de la cultura de Colchane, considerando además que las zanjas ya fueron construidas en el gobierno de la ex presidenta Bachelet, todas las medidas tendientes a controlar el ingreso indiscriminado de migrantes, por cierto que son necesarias, siempre considerando la existencia de comunidades indígenas en la comuna, lo cual requiere necesariamente de la implementación de una tarjeta de tránsito vecinal que permita a los pobladores de Colchane y Pisiga Bolívar mantener el contacto ancestral de vida, ya que nosotros tenemos 40 alumnos que viven en el vecino país y que estudian en nuestro liceo, y que deben cruzar diariamente, al igual que nuestros pobladores cruzan para adquirir productos de primera necesidad o realizar sus trueques ancestrales, y eso está establecido en el Convenio 169 de la OIT, en el artículo 32.

Usted nombra la zanja cavada en Colchane durante el gobierno de Michelle Bachelet. ¿Le parece una medida efectiva, considerando que en ese caso la gente puso sacos con arena o cemento para cruzar de un lado a otro?

Las zanjas fueron construidas en su minuto para evitar el cruce de vehículos y por cierto fueron efectivas, porque los vehículos no cruzaban, pero esa zanja que realizó la presidenta Bachelet no fue protegida (…). Ahora, si va a ser efectiva va a depender del sector. En tramos muy extensos es muy difícil que se pueda controlar el ingreso con una zanja, pero en ciertos lugares de más fácil acceso puede ser efectiva.

En su plan de gobierno, Kast propone también levantar un campamento militar temporal en Colchane…

Ya hay 2 campamentos militares en la comuna, pero en la práctica hemos visto que ellos no tienen las herramientas legales o las órdenes o facultades para poder impedir el ingreso indiscriminado de inmigrantes.

¿Con herramientas legales se refiere a la nueva ley de migraciones que establece que ésta no es un delito?

Efectivamente, por lo que lo que hace aquí el Ejército en la práctica es prestar asistencia humanitaria y hacer una labor disuasiva, que no ha funcionado.

Por Jorge Poblete

Ex- Ante

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