“¿Dónde estamos?”

Señor Director:

Ciertamente no es el Chile de nuestros ancestros. No es el Chile de los verdaderos “hombres de la tierra” ni aquel de los conquistadores. No es el Chile de los padres de la Patria o aquel por el que se luchó en la Guerra del Pacífico. De hecho no es Chile sino una superposición virtual sobre nuestro paisaje de una alcantarilla de aquello que se denomina “Latinoamérica” y que hiede a narcotráfico, a prostitución, a disolución, a miscegenación y al nefasto programa marxista que es la directa antítesis de los valores de Chile. No obstante, es lo que impera: La imposición del materialismo, de la lucha de clases, la lucha de géneros, la ignorancia, la estupidez, los separatismos, las “leyes” y la basura institucionalizada.

¿Cómo es posible que la nación chilena haya sido transformada en esta burla, en este remedo de la realidad, en este populacho maldito, nauseabundo y corrupto? Ha sido el largo ‘trabajo’ de los medios de comunicación y su adoctrinamiento en los protocolos del marxismo cultural de los “todes”, los “territorios”, los “derechos”, la “corrección política” y la destrucción de las bases de Occidente…

¿Qué queda? Lo que vemos a diario en esta república bananera liderada por un pelele: El recambio poblacional que es la base del “Nuevo Chile”.

Por Rafael Videla Eissmann

 

20 de Marzo de 2022

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