Trece años de ininterrumpida labor cumple hoy diario Tierramarillano Chile, informando del quehacer regional de Atacama para Chile y el mundo, teniendo una permanente estela de seguidores que ven en este medio un instrumento veraz de información.
Hace trece años ya previmos que la tendencia informativa, a medida que avanza el siglo XXI, se orienta por los canales virtuales, dada la inmediatez a la que tiene acceso el lector, como también a la progresiva desaparición de los medios impresos en papel.
Tierramarillano.cl nació con el modesto propósito de informar sobre el acontecer de la comuna atacameña que señala su nombre; sin embargo, la exigencia de nuestros lectores nos llevó a cubrir lo que acontecía en toda la región y en todos los ámbitos posibles, con un estilo respetuoso y veraz, alejado del sensacionalismo que buscan otros medios con tal de acaparar lectores a cualquier costo.
Por nuestras páginas han pasado importantes hechos locales, como la amplia cobertura a los aluviones de 2015 y 2017; las elecciones comunales, parlamentarias y presidenciales de los últimos años; la alegría que brindó a sus seguidores Deportes Copiapó cuando ascendió a la Primera División; también hemos sido un medio de apoyo a los emprendedores que rara vez son cubiertos por los medios tradicionales. En fin, son muchos los frentes que hemos abordado en estos 13 años, teniendo como retribución las estimables cifras de lectores que habitualmente siguen a Tierramarillano en la región, el país y en el extranjero, como lo puede certificar Google Analitic y el plugins Jetpack asociado a Word Press.
Sin embargo, la alegría que significa la continuidad y el reconocimiento de los lectores, contrasta con la dura realidad a la que nos vemos enfrentados como “artesanos” de la comunicación, ya que cada día se hace más difícil contar con apoyo de las empresas para solventar económicamente nuestro emprendimiento que demanda los servicios de periodistas, diseñadores, corresponsales y los costos de los servidores digitales. Lamentablemente, las cadenas comerciales y otras empresas continúan contratando servicios en Santiago y se olvidan de su compromiso social con los actores locales de las comunicaciones, y aún así nos envían sus comunicados para que sean publicados en este medio de comunicación.
No obstante, la dura realidad a la que nos enfrentamos cada día en dicha materia, nuestro espíritu no decae y continuamos con el compromiso que asumimos en 2012, porque somos conscientes que marcamos un estilo y, sin falsa modestia, también somos un aporte a la región de Atacama.
Muchas gracias a todos nuestros fieles lectores.