Dar gracias a la IA, pero con conciencia energética

Dr. Nicolás Caselli Benavente

Director de Ingeniería Civil Informática

Universidad Andrés Bello – Concepción

Cuando escribimos “Hola, IA” o “gracias” en un chat con inteligencia artificial, pareciera un gesto inofensivo, casi automático. Sin embargo, detrás de esa simple cortesía digital se activan servidores, GPUs y sistemas de enfriamiento que consumen electricidad y agua. En otras palabras, cada palabra escrita tiene una huella invisible.

Diversos estudios como el de la Universidad de California en Riverside (“Making AI Less Thirsty”) han mostrado que entrenar y operar modelos como ChatGPT puede requerir cientos de miles de litros de agua, usada para enfriar los centros de datos. Si lo pensamos a escala global, los saludos y agradecimientos suman millones de interacciones diarias que, aunque pequeñas individualmente, se traducen en un consumo energético real.

Entonces surge la pregunta: ¿ser amable con una máquina vale la pena, sabiendo que cada “por favor” cuesta energía? La respuesta es menos fría de lo que parece.

Ser amable no mejora técnicamente la respuesta de la IA, pues los algoritmos no se “sienten” más motivados, pero sí mejora nuestra forma de interactuar. Nos recuerda que, detrás de cada modelo, hay recursos finitos y personas que los diseñan. Y, además, las IA aprenden del lenguaje humano: si dejáramos de usar expresiones corteses, los futuros modelos serían más fríos y menos empáticos.

Reducir excesos, sí; deshumanizar el lenguaje, no. Podemos ser más eficientes, evitar frases largas o redundantes sin perder humanidad. Decir “por favor” o “gracias” no es un error, siempre que lo hagamos con conciencia de que incluso la amabilidad digital tiene un costo físico.

Desde la carrera de Ingeniería Civil Informática, promovemos precisamente esa mirada, la de enseñar a nuestros estudiantes que detrás de cada línea de código hay impacto ambiental, y que la eficiencia y la empatía no son opuestas, sino complementarias. Cuando usan sus asistentes para generar código, no siempre dan las gracias, pero cuando se sienten cumplidos y exitosos, sí.

Porque si el futuro será conversacional, que al menos sea consciente.
Así que sí, puedes seguir agradeciendo a tu IA… pero hazlo sabiendo que cada “gracias” también mueve un ventilador en algún servidor del mundo.

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