Durante este verano, la Universidad de Atacama se encuentra desarrollando el curso de verano “Gestión Integral de un Proyecto Minero: Permisos, Comunidad, Recursos Minerales, Diseño y Planificación de Minas”, una iniciativa formativa que ha convocado a estudiantes, exalumnos y profesionales del sector minero interesados en fortalecer sus competencias desde una mirada integral, aplicada y alineada con los desafíos actuales de la región de Atacama.
El programa, impulsado por la Dirección de Educación Continua junto al Departamento de Ingeniería en Minas y el Departamento de Geología, se ejecuta entre el lunes 5 y el viernes 16 de enero, a través de jornadas presenciales intensivas en horario de mañana y tarde. A lo largo de estas dos semanas, las y los participantes han sido parte de clases teóricas–prácticas, talleres con software minero, trabajo colaborativo y evaluaciones formativas, promoviendo un aprendizaje activo y multidisciplinario.
La directora de Formación Continua, Alejandra Tello, destacó la relevancia de esta Escuela de Verano señalando que “este curso refleja el compromiso de la Universidad de Atacama con una formación continua pertinente, flexible y conectada con las necesidades reales del territorio y de los sectores productivos estratégicos de la región. A través de estas instancias, buscamos actualizar competencias, fortalecer trayectorias profesionales y generar espacios de aprendizaje que integren conocimiento académico, experiencia práctica y responsabilidad social”.
La iniciativa destaca por la participación de académicos de los departamentos de Minas, Geología, Industria y Negocios, Informática, Metalurgia y Ciencias Jurídicas, además de especialistas de la industria minera y del sector público, quienes han aportado una visión actualizada y contextualizada a las exigencias normativas y territoriales del sector.
En este contexto, uno de los expositores invitados fue Omar Gómez Soto, jefe de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Colima y ex estudiante del Departamento de Geología de la Universidad de Atacama, quien desarrolló una ponencia centrada en la gestión del riesgo de desastres y la nueva normativa vigente desde 2023.
Sobre su participación, Gómez explicó que su presentación abordó “la gestión del riesgo de desastre desde un enfoque multidimensional, que involucra tanto a actores públicos como privados, no solo al interior de la industria minera, sino también en su área de influencia”, relevando la relación entre las operaciones mineras y las comunidades del entorno.
Durante su exposición, se analizaron aspectos como planes de emergencia, planes de contingencia, mapas de evacuación internos y externos, así como el vínculo de las empresas mineras con la comunidad, elementos clave desde la perspectiva ambiental y social. En relación con la importancia de abordar esta normativa con estudiantes de ingeniería, el profesional señaló que “muchas veces la normativa se ve como una carga, pero yo la veo como una oportunidad de mejora, porque eleva los estándares de cómo trabajamos como organizaciones”, enfatizando que su objetivo central es proteger y salvaguardar la vida humana.
Asimismo, destacó que la gestión del riesgo de desastres atraviesa múltiples dimensiones, incluyendo aspectos laborales, ambientales, físicos y organizacionales, lo que la convierte en un componente estratégico para la formación de futuros profesionales del sector. Finalmente, Gómez valoró la posibilidad de volver a participar en instancias formativas de la UDA, señalando que “hay mucho que conversar y desarrollar en torno a la gestión del riesgo, y siempre voy a estar disponible para seguir aportando desde mi experiencia. Es sumamente valorable que la UDA como espacio de formación desarrolle instancias de aprendizaje como estás, sin dudas, es un importante aporte al desarrollo de capital humano en Atacama”.
La Escuela de Verano ha sido concebida como un itinerario formativo integrado, que recorre la cadena técnica completa de un proyecto minero, desde el marco habilitante —derecho minero, permisología, propiedad minera y relaciones comunitarias— hasta el modelamiento geológico, la estimación y clasificación de recursos, su conversión en reservas, y los procesos de diseño, planificación y optimización minera, incorporando variables económicas, metalúrgicas y geomecánicas. De manera transversal, se han integrado temáticas como minerales críticos y transición energética.
Por su parte, Gonzalo Bouldres, ejecutor de la Escuela de Verano, subrayó el enfoque integrador del programa, indicando que “la Escuela fue diseñada como un recorrido completo por las distintas etapas de un proyecto minero, incorporando no solo aspectos técnicos, sino también normativos, sociales y territoriales. El trabajo interdisciplinario, el uso de datos reales y el acompañamiento permanente a los equipos permiten que los participantes enfrenten desafíos muy similares a los que encontrarán en el ejercicio profesional”.
Uno de los ejes centrales del curso es el desarrollo de un proyecto integrador, trabajado en equipos interdisciplinarios de cinco participantes, quienes reciben acompañamiento permanente y retroalimentación técnica. Este eje, próximamente culminará con la presentación y defensa de sus proyectos ante un claustro académico.
La ejecución de esta iniciativa ha sido posible gracias al trabajo conjunto de la Dirección de Educación Continua, los departamentos organizadores de Ingeniería en Minas y Geología, los departamentos colaboradores de Industria y Negocios e Informática, la Facultad de Ingeniería UDA (FIUDA) y el equipo GEMETD, reafirmando el compromiso de la Universidad de Atacama con la formación continua, la pertinencia territorial y el fortalecimiento del vínculo universidad–sociedad.







