Copiapó, 20 de abril de 2026
El próximo 22 de abril de 2026, a las 10:30 horas, en el Juzgado de Garantía de Copiapó, se desarrollará un juicio oral simplificado en el marco de una investigación por presuntos hechos de obstrucción a la investigación vinculados al caso de Tanya Aciares, adolescente de 14 años desaparecida en 2018.
Esta audiencia constituye un hito relevante, ya que por primera vez la familia de Tanya Aciares participará en este proceso en calidad de víctima y querellante, lo que posibilita el ejercicio efectivo de sus derechos y su participación directa en el esclarecimiento de los hechos.
En este juicio se rendirá prueba de especial relevancia, incluyendo la declaración de alrededor de 20 funcionarios policiales que intervinieron en la investigación, así como del fiscal que estuvo a cargo de las diligencias, lo que permitirá examinar en sede judicial la forma en que se desarrollaron diversas actuaciones dentro del caso.
En este contexto, esta será la primera instancia en que la familia podrá escuchar, en un espacio público y contradictorio, los antecedentes y explicaciones relativas a determinadas decisiones adoptadas durante el curso de la investigación. Si bien esta audiencia se circunscribe a los hechos materia de la presente investigación, para la familia representa una instancia especialmente relevante para avanzar en una comprensión más profunda de lo ocurrido, en el marco de un proceso que ha sido complejo y prolongado en el tiempo.
La publicidad de esta audiencia resulta fundamental, no solo como garantía procesal, sino también como un derecho de la sociedad —y particularmente de la comunidad de la región de Atacama— a conocer cómo se han abordado casos de esta gravedad.
El caso de Tanya Aciares se inserta en un contexto más amplio de desapariciones de mujeres ocurridas en la región entre los años 2018 y 2020, lo que ha evidenciado la necesidad de fortalecer los estándares de investigación en situaciones de violencia de género, especialmente cuando involucran a niñas y adolescentes.
Como mujeres y como parte de una comunidad profundamente impactada por estos hechos, se ha sostenido de manera constante la necesidad de avanzar en procesos que permitan esclarecer lo ocurrido, en condiciones de transparencia y con participación activa de las víctimas.
Se espera que esta instancia contribuya a una mejor comprensión de los antecedentes del caso y al fortalecimiento de los principios de memoria, verdad y justicia, los cuales constituyen pilares fundamentales en un Estado de Derecho.








