El primer paso para cambiar una vida

Por Sofía Báez Herrera, directora técnica Corporación Social y Educacional Renasci.

Desde hace trece años, la Corporación Social y Educacional Renasci trabaja en la Región de Atacama por la protección y restitución de derechos de niños, niñas y adolescentes que han vivido situaciones de vulneración.

A través de los programas FAE Meraki y FAE Renasci, buscamos que cada uno de ellos pueda desarrollarse en un entorno familiar protector, estable y afectivo, entendiendo que todo niño merece crecer sintiéndose seguro, escuchado y acompañado.

Dentro de esta labor existe un trabajo silencioso, cercano y profundamente humano que muchas veces no es visible para la comunidad, pero que resulta fundamental para que estos procesos puedan concretarse en el desarrollo de la niñez y adolescencia.

Contamos con un equipo especializado de difusión, quienes representan el primer acercamiento que muchas personas tienen con el acogimiento familiar.

Son ellos quienes reciben las consultas, orientan a las familias interesadas, responden inquietudes y acompañan las primeras etapas de un proceso que requiere compromiso, empatía y vocación.

También cumplen un rol importante al derribar temores o prejuicios respecto al sistema de Familias de Acogida, permitiendo que más personas conozcan de qué se trata realmente esta experiencia y comprendan el impacto que puede tener en la vida de un niño o niña o adolescente.

La misión de nuestra corporación siempre ha estado enfocada en promover espacios de prevención, protección, reparación y bienestar para la infancia y adolescencia, fortaleciendo además el vínculo con las familias y la comunidad.

En ese camino, el equipo de difusión se transforma en un puente entre la ciudadanía y nuestros programas, acercando esta realidad a distintos espacios de la región y generando conciencia respecto a la importancia de involucrarnos como sociedad en el cuidado de la niñez así logramos contar con una   sociedad que cuente con adultos sanos.

Durante estos años hemos desarrollado múltiples acciones comunitarias y alianzas con instituciones, establecimientos educacionales, municipios, empresas, organizaciones sociales y medios de comunicación que nos han permitido visibilizar la importancia del acogimiento familiar y la reparación en la infancia de nuestra región.

Más allá de las actividades específicas, lo valioso ha sido la posibilidad de encontrarnos con personas dispuestas a escuchar, colaborar y abrir espacios para hablar de infancia y protección.

Además, el equipo de difusión junto a las gestoras de redes de cada programa y sus equipos especializados, también contribuyen a generar instancias recreativas y de integración para nuestros niños, niñas y adolescentes, entendiendo que los procesos de reparación también se construyen a través de experiencias positivas, momentos de alegría y espacios de convivencia que fortalecen su bienestar emocional.

Cada familia que decide iniciar este camino representa una nueva oportunidad para un niño o niña que necesita contención y afecto.

Por eso en el Día Mundial del Acogimiento Familiar valoramos profundamente el trabajo de quienes día a día recorren distintos espacios de la región llevando este mensaje y acercando a nuevas familias a nuestros programas.

La protección de la infancia requiere compromiso colectivo. Y muchas veces, ese primer paso comienza gracias a una conversación, una orientación o una simple invitación.

Infórmese más en Renasci.cl o a través de nuestras redes sociales @corporacionrenasci.

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