Accidentes caseros como principal causa de muerte y hospitalización en niños

María Pilar Valenzuela
Académica Facultad de Enfermería
Universidad Andrés Bello

Los accidentes domésticos se han transformado en una de las principales amenazas para la salud infantil en Chile. Según datos del Ministerio de Salud, corresponde a una de las principales causas de muerte en niños y niñas mayores de un año y la principal causa no infecciosa de hospitalización pediátrica. Más del 51% de estos eventos ocurre dentro del hogar, muchas veces en presencia de adultos, y el grupo entre 1 y 4 años concentra el 67% de los casos.

Cada año cerca de 80.000 menores sufren quemaduras, mientras que entre el 4% y el 7% de las urgencias pediátricas corresponden a intoxicaciones, de las cuales un 52% se produce por medicamentos. A esto se suma que el ahogamiento es la principal causa de muerte accidental en menores de 5 años, evidenciando la importancia de la prevención y la reacción oportuna.

Las caídas lideran la lista y constituyen la principal causa de traumatismo encéfalo-craneano en menores de 10 años. En lactantes, representan el 75% de los accidentes. Ante una caída, se debe evaluar el nivel de conciencia, evitar movilizar al niño si se sospecha una lesión cervical y acudir a urgencias si hay síntomas como vómitos, pérdida de conciencia o convulsiones.

Las quemaduras, por su parte, afectan a miles de niños cada año, principalmente por contacto con líquidos calientes o estufas. En estos casos, se recomienda aplicar agua fría corriente durante 15 a 20 minutos, sin usar hielo ni remedios caseros, y cubrir con una gasa limpia si hay ampollas o piel expuesta.

Las intoxicaciones son más frecuentes entre 1 y 4 años y suelen estar asociadas a medicamentos o productos de limpieza. Ante una sospecha, no se debe inducir el vómito y es fundamental contactar de inmediato al CITUC (+56 2 2635 3800) o acudir a un servicio de urgencia.

Los ahogos pueden ocurrir en segundos y en silencio, por lo que requiere supervisión constante. En caso de emergencia, se debe retirar al menor del agua, llamar al SAMU (131) e iniciar reanimación cardiopulmonar si no respira.

Finalmente, el atragantamiento es común en lactantes y niños pequeños, y puede identificarse por tos repentina o dificultad para respirar. Si el niño no puede toser, se deben aplicar maniobras de desobstrucción y buscar ayuda inmediata.

La supervisión activa es la medida más efectiva. No se debe dejar a menores de 4 años solos en espacios como la cocina, el baño o cerca del agua. Además, es clave adaptar el hogar con medidas de seguridad y educar a los niños según su edad.

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