La institución se convierte en la primera de la Región de Coquimbo y del norte de Chile en incorporar esta tecnología, que transforma las señales sonoras en vibraciones para acercar la experiencia de los conciertos a personas sordas o con discapacidad auditiva.
Fundación Chile Violines incorporó 10 chalecos hápticos a sus recursos para experiencias musicales inclusivas, mientras otros 10 dispositivos se encuentran en camino a Chile. La iniciativa busca ampliar las posibilidades de participación de personas sordas o con discapacidad auditiva en conciertos y actividades musicales, avanzando hacia una oferta cultural con mayores condiciones de accesibilidad.
La incorporación de esta tecnología constituye un hito para la inclusión cultural en el territorio, ya que Fundación Chile Violines será la primera institución de la Región de Coquimbo y del norte de Chile en contar con estos dispositivos destinados a experiencias musicales y conciertos.
Los chalecos hápticos permiten transformar las señales sonoras en vibraciones que se transmiten a distintas zonas del cuerpo. De esta manera, quienes los utilizan pueden percibir corporalmente distintos elementos de la música, como el ritmo y la intensidad, a través de diferentes patrones de vibración, generando una experiencia sensorial que complementa otras formas de percepción.
Para la directora ejecutiva de Fundación Chile Violines, Carolina Ramírez Campos, la incorporación de esta tecnología representa un paso que trasciende la innovación y pone en el centro el derecho de las personas sordas a participar de experiencias musicales.
“Para Fundación Chile Violines, incorporar los chalecos hápticos en nuestra programación musical es mucho más que una innovación tecnológica, es un gesto profundo de respeto hacia nuestras comunidades y hacia las personas sordas que han buscado por años espacios donde la música también les pertenezca. Este hito reafirma nuestro compromiso con una inclusión real, donde cada persona sorda podrá sentir la música a través de vibraciones y diferentes estímulos sensoriales, además de participar plenamente y ser parte de experiencias artísticas que nacen desde el territorio y se construyen con sensibilidad y cuidado colectivo.”
Una experiencia desde la comunidad sorda
Tras la llegada de los primeros dispositivos, integrantes de la Asociación de Sordos de La Serena participaron junto a Fundación Chile Violines en una primera experiencia con esta tecnología, pudiendo comprobar directamente cómo las vibraciones permiten percibir distintos elementos sonoros.
Uno de ellos fue Patricio Vallejos, presidente de la Asociación de Sordos de La Serena y persona sorda profunda, quien destacó el significado de acercarse por primera vez a una experiencia musical de estas características.
“Yo nunca he tenido acceso al mundo de la música, porque soy sordo profundo. Entonces, es algo nuevo. Para mí, es bonito sentir la emoción de la música, sentir los violines en este caso. Esto puede transformar la vida, porque uno va a sentir emociones por el tema de la música.”
Para Patricio, esta experiencia abre también una nueva posibilidad de participación para la comunidad sorda de la Región de Coquimbo, al contar con una herramienta que permite aproximarse a los conciertos desde una dimensión sensorial.
También Ricardo Araya, asesor de la Asociación de Sordos de La Serena, pudo probar los dispositivos y valoró la posibilidad de avanzar hacia conciertos con mayores condiciones de accesibilidad.
“A nosotros nos sorprende, a la comunidad sorda, y damos las gracias a Chile Violines por estas acciones muy buenas. Por ejemplo, en Europa hay muchas personas sordas que tienen accesibilidad a los conciertos y viven la emoción, ¿cierto?, porque la música se conecta a la emoción.”
La experiencia realizada junto a integrantes de la comunidad sorda permitió evidenciar el potencial de los chalecos hápticos como una herramienta para ampliar la participación en espacios culturales y generar nuevas formas de acercamiento a la música.
Con la incorporación de estos dispositivos, Fundación Chile Violines reafirma su compromiso con una cultura más accesible e inclusiva, proyectando nuevas experiencias musicales en las que las personas sordas y con discapacidad auditiva puedan participar y vivir la música desde sus propias formas de percepción.








