Los datos del mercado laboral reportados por el INE para el trimestre móvil terminado en agosto muestran un nuevo deterioro del empleo. La tasa de desempleo desestacionalizada aumentó a 9,4%, 0,1 pp por sobre el trimestre móvil previo y más de un punto porcentual por encima de su nivel de hace un año.
En términos desestacionalizados, durante el período se destruyeron cerca de 12 mil puestos de trabajo respecto al mes previo. Sin embargo, a diferencia de meses anteriores, no fue una caída concentrada en una categoría específica. Los asalariados retrocedieron en cerca de 24 mil personas, mientras que los trabajadores independientes descendieron en alrededor de 25 mil, en ambos casos por sobre sus patrones estacionales. La caída simultánea del empleo dependiente e independiente muestra que no estamos solo frente a un cambio de composición del mercado laboral, sino frente a una menor demanda de trabajo en general.
A nivel sectorial se observan algunas excepciones positivas. Construcción y actividades inmobiliarias (+16 mil puestos), transporte (+9 mil) y enseñanza (+10 mil) registraron aumentos de la ocupación respecto del trimestre móvil previo. Sin embargo, estos avances no compensaron las caídas en otros sectores, particularmente en industria manufacturera (-30 mil); actividades profesionales, científicas y técnicas (-22 mil) y administración pública y defensa (-10 mil). Así, el resultado agregado siguió siendo una reducción del empleo total.
En nuestra visión, estas cifras son el resultado de lo que hemos venido observando en la actividad en el año: un mercado que todavía está procesando el menor crecimiento de los meses anteriores. Si bien esperamos mejores cifras de actividad durante los próximos meses, anticipamos que la recuperación del empleo será gradual y ocurrirá con algún rezago respecto del repunte de la actividad.
Por otra parte, el INE también publicó las cifras sectoriales de agosto, las que muestran un rebote luego de la caída en julio, pero aún sin mostrar señales de fortaleza.
En el detalle, el comercio tuvo un crecimiento nulo en el mes, con una incidencia negativa del componente mayorista (-2,8% a/a), afectado por la venta de combustibles y materiales para la construcción. En tanto, el comercio minorista registró un mejor desempeño (1,2% m/m y 3,4% a/a), impulsado por repuestos automotrices y equipamiento del hogar. La industria manufactura también mostró un rebote mensual (+1,7% m/m), recuperando parte de la caída previa. Sin embargo, la actividad manufacturera continúa con contracciones anuales (-2,6% a/a). La menor producción ligada a productos pesqueros y alimentos sigue pesando sobre el resultado agregado, mientras que la finalización de algunos proyectos de inversión también afectó la producción de productos metálicos. Por último, la producción minera continúa siendo el principal foco de debilidad. La caída de dos dígitos en este sector (-11,7% a/a) estuvo explicada, principalmente, por una producción de cobre más baja (-16,9% a/a).
Con todo, estimamos que el Imacec de agosto habría tenido una expansión anual de 0,5%.
Fuente: Equipo de Estudios de Banco Santander








