- El cofundador de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial abordó la transición estratégica desde las automatizaciones aisladas hacia organizaciones algorítmicas y dirigidas por datos, más conocido comoData-Driven.
Chile, 7 de octubre de 2026 — En el marco del seminario “Administración y Negocios en modo IA: de la eficiencia a la transformación”, Ignacio Rojas, socio fundador de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial y consultor en JedhAI, expuso una hoja de ruta para la adopción corporativa de la inteligencia artificial, enfatizando la urgencia de pasar de un uso táctico y fragmentado de la tecnología hacia la construcción de sistemas orquestados y respaldados por una sólida gobernanza de datos.
Hacia una organización algorítmica
Rojas señaló que muchas empresas aún se encuentran atrapadas en automatizaciones puntuales. El objetivo actual, sostuvo, debe ser consolidar un “gran cerebro” organizacional para la toma de decisiones basada objetivamente en datos (Data-Driven). “Hay un cambio de paradigma desde el uso táctico a un sistema orquestado. La idea es que las organizaciones decidan en base a la información y no a la intuición”,aseguró durante el seminario realizado en el instituto profesional Iplacex.
Según el experto, esta integración permite conectar tres pilares estratégicos: el área de marketing, quien identifica la demanda; la logística, quien optimiza el inventario físico para responder a ella, y recursos humanos, que despliegan al personal idóneo para ejecutar la operación.
Gobernanza de datos y el nuevo perfil profesional
El expositor advirtió que cualquier esfuerzo de automatización fracasará si la materia prima, es decir los datos, carecen de estructura, calidad o disponibilidad. “Antes de incorporar cualquier herramienta de IA, hay que trabajar la gobernanza de datos. Si la entrada es mala, los resultados van a ser malos”, afirmó.
Respecto al mercado laboral, Rojas expuso que la vida útil de una competencia técnica se ha reducido de dos años y medio a solo seis meses en el contexto actual. Para adaptarse a este escenario, definió tres rasgos indispensables en los profesionales del futuro:
- Talento líquido: la capacidad de adaptación dinámica a múltiples proyectos y herramientas.
- Ejecutivos fraccionales: profesionales altamente especializados que prestan servicios de consultoría estratégica a tiempo parcial en diversas empresas.
- Criterio ético y auditoría: capacidad crítica para auditar algoritmos, identificar sesgos y validar la veracidad de los resultados generados por la IA.
“La IA no viene a reemplazar personas, viene a ayudarnos. La IA no te va a quitar el trabajo; te lo va a quitar la persona que sepa usarla”, finalizó el especialista.








