María Soledad Fierro Villa
Coordinadora de Oftalmología y Optometría
Tecnología Médica
Universidad Andrés Bello
El Glaucoma constituye una de las principales causas de ceguera en el mundo, afectando a millones de personas sin tener ninguna otra sintomatología. Es una patología que daña progresivamente el nervio óptico, que es el encargado de transmitir la información visual del ojo al cerebro. En la mayoría de estos casos cursan con aumento de presión ocular, aunque podría presentarse sin este signo, que es lo preocupante ya que en sus inicios no presenta síntomas, por lo que muchas personas consultan cuando la enfermedad ha avanzado.
A nivel mundial, el Glaucoma afecta aproximadamente al 2% de la población y se estima que más de 80 millones de personas viven con esta enfermedad.
En Chile, se estima que alrededor de 350 mil personas podrían padecer Glaucoma y cerca de la mitad de esta, no lo sabe, por lo silenciosa de la enfermedad y por la falta de controles preventivos en personas mayores de 40 años.
Los principales fatores de riesgo son tener más de 40 años, antecedente familiares de Glaucoma, presión intraocular elevada, miopía alta y enfermedades sistémicas como diabetes e hipertensión.
En las últimas décadas, se han producido grandes avances en la tecnología que nos permiten diagnosticar y tratar, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), análisis estructurales del nervio óptico y estudio del campo visual que nos permiten detectarlo antes del cambio en la percepción visual.
En cuanto al tratamiento, el principal objetivo es disminuir la presión intraocular, para esto los principales tratamientos tienen como objetivo disminuir la presión intraocular, para disminuir el daño del nervio óptico y pueden ser tratamiento farmacológico, laser, cirugías filtrantes o de drenaje. A través de estos tratamientos hoy es posible detener o disminuir la progresión de la enfermedad si se detecta de forma oportuna.
El Glaucoma no se puede prevenir, pero si se diagnostica precozmente se puede controlar de forma eficaz. Es por lo que durante esta semana el llamado principal a la población a realizar exámenes oftalmológicos periódicos, especialmente a partir de los 40 años y antes si existen antecedentes familiares.
Es importante consultar no solo cuando aparecen síntomas, sino hacer la prevención como parte del cuidado integral de la salud. La detección a tiempo puede marcar la diferencia entre conservarla visión o enfrentar una perdida visual irreversible. Un examen a tiempo puede salvar la visión.







