Fiscal Regional de Atacama, Juan Andrés Shertzer
Casi llegando al cierre del mes de marzo, el que se ha denominado el “Mes de la Mujer”, creemos importante mencionar el aumento de los delitos de violencia intrafamiliar en la Región de Atacama, los que durante el año 2025 registraron un alza de un 8,4% en comparación con el año anterior, realidad que nos interpela como institución y como sociedad. Esto no se trata únicamente de cifras. Detrás de cada caso existen historias marcadas por el dolor, el miedo y, muchas veces, por el silencio.
La violencia de género, al igual que los delitos de carácter sexual, tienen una particularidad que la distingue de otros fenómenos delictivos, deja huellas profundas y persistentes en las víctimas. Son daños que trascienden lo físico y que impactan emocional, psicológica y socialmente, generando efectos que se extienden en el tiempo.
Frente a esta realidad, la Fiscalía de Atacama ha asumido el compromiso de fortalecer sus herramientas y capacidades para abordar estos delitos con la seriedad y sensibilidad que requieren. Ello implica no sólo investigar con rigurosidad, sino también garantizar la protección efectiva de quienes han sido víctimas, evitando su revictimización y asegurando que el proceso penal sea un espacio de resguardo y al mismo tiempo el camino necesario para alcanzar la anhelada justicia.
El trabajo conjunto con nuestra Unidad de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT) resulta fundamental. Esta unidad, concebida como un equipo regional de intervención especializada, cumple un rol clave en el acompañamiento integral de quienes enfrentan este tipo de situaciones coordinando o ejecutando acciones concretas que permiten brindar contención, orientación y apoyo.
Durante el año 2025 fortalecimos significativamente esta capacidad de respuesta. Ello se tradujo en la derivación de 4.899 casos a la URAVIT, lo que representa un incremento de un 6,61% respecto del año 2024. De este total, 2.477 casos requirieron intervención especializada, reflejando la magnitud de las necesidades existentes y la importancia de contar con equipos preparados para abordarlas de manera oportuna y eficaz.
Este esfuerzo busca, en definitiva, asegurar que cada víctima reciba un trato digno, que sus derechos sean plenamente respetados y que cuente con el acompañamiento necesario durante todo el proceso penal.
Como Fiscalía de Atacama, reafirmamos nuestro compromiso con la persecución penal de estos delitos y con la protección de quienes más lo necesitan, pero este es un desafío que trasciende a las instituciones, requiere del involucramiento activo de toda la sociedad para avanzar hacia una convivencia libre de violencia y con pleno respeto a la dignidad de las personas.







