Sebastián Fergadiotti López
Cientista Político
Ex Seremi de Gobierno
El desarrollo económico depende de diversos factores tanto locales como también globales, los cuales construyen la realidad de los países. En este sentido, a nivel macroeconómico existen ciertos actores que mueven la economía, tales son; las empresas que se encargan de producir bienes y servicios, las familias que se encargan de trabajar y consumir, además, el Estado, que a través del cobro de impuestos logra ejecutar gasto público y con ello, beneficios sociales determinantes para una sociedad más justa y con mayores oportunidades. Finalmente, está el sector externo o bien, la economía global, que al igual que las empresas se encarga de mantener la producción de bienes y servicios pero que esta vez son a escala global.
Ahora bien, en un escenario actual, el agente estatal, está en crisis a razón de los conflictos bélicos que hacen disparar el precio de los combustibles. En este contexto, el Estado que es el agente económico que está para proteger a las familias se difumina bajo un gobierno que cada vez más reduce su presencia.
Hace algunos días en Chile, fue anunciado por el presidente Kast mediante cadena nacional, un paquete de diversas medidas bajo el lema “Plan de Reconstrucción Nacional”. Estas medidas permiten evidenciar el horizonte del gobierno del presidente Kast, sus partidos políticos y también sus personeros, actuando como sujetos de presión con el fin de reducir la presencia del Estado a través de recortes presupuestarios y rebajas de impuestos al gran empresariado. Esta iniciativa de gobierno tendrá diferentes afectaciones sobre la dinámica de los agentes económicos en nuestro país, sin embargo, la sobrecarga de la crisis global, el ejecutivo la enfrenta dejando solas a las familias, pues, es el Estado quien tiene la obligación de generar las coberturas necesarias para el bienestar de las personas. Ello permite entregar atenciones en salud, seguridad a través de policías, construir obras, educar a las infancias, además, de otras capacidades propias del Estado.
La eliminación del MEPCO y el “Plan de Reconstrucción Nacional” plantean una decisión política y económica que puede acelerar males como, la inflación, la desigualdad económica, la concentración de la riqueza, la crisis en salud, el déficit habitacional, además, del deterioro medioambiental. Medidas como la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23%, beneficia a grandes empresas que concentran la riqueza en Chile y no a economías emergentes como pymes familiares, quienes, quedan desprotegidas ante las crisis económicas. Pareciera ser, que el actual gobierno no entiende que, en un mundo global, las amenazas externas se vuelven locales, por tanto, es responsabilidad del Estado proteger a las familias.
En definitiva, el paquete de proyectos a presentar por el gobierno del presidente Kast, busca redefinir las reglas del juego para los agentes económicos, pero, con un desbalance evidente, pues, son las familias quienes terminarán por pagar los costos de la crisis. Por su parte, el gran empresariado se verá favorecido con una carga impositiva y condiciones estructurales que demuestran el bajo compromiso social de este gobierno. Mientras tanto, la familia como agente de consumo, queda expuesta a los vaivenes y dificultades del mercado, ya que no existen condiciones de mejora o protección para este segmento. Si se continua en esta línea, que da más prioridad a los grandes capitales, las familias chilenas estarán condenadas a la desigualdad económica, algo que cualquier Estado debe combatir.








