La agrupación Crearte Caldera valora su participación en el proyecto «Herramientas curatoriales para la comunidad artística visual en Atacama» la cual cerró en su momento con una microexposición en la sede de Discal. El trabajo se desarrolló con el liderazgo de la artista copiapina y magíster en artes Mabel Sepúlveda los participantes siguen destacando los contenidos y la experiencia.
El proyecto «Herramientas curatoriales para la comunidad artística visual en Atacama» consideró dos grandes bloques de formación. El primero se desarrolló el 2025 con la iniciativa de talleres de conservación de obras con resultados positivos y este 2026 cerró sus actividades a la espera de que la comunidad artística atacameña continúe impulsando el desarrollo de las artes visuales en la región.
El trabajo en Caldera con la agrupación Crearte y combinó teoría, elaboración de tesis curatoriales, redacción de textos de sala y un montaje colaborativo real. Rosa Santander, fue una de las integrantes del grupo que participó de la actividad y señaló sobre la actividad que: «fue una buena experiencia de aprender haciendo; guiada por una profesional con sólidos conocimientos en nuestro territorio», añadió que «cerrar con una expo colectiva fue una instancia enriquecedora para dialogar y reflexionar entre artistas”. Finalmente indicó que «el taller estaba muy bien estructurado y fundamentado», Santander añadió que «esto tendrá influencia en mi proceso creativo dentro de mi quehacer artístico».
Para varios participantes la experiencia implicó un cambio de perspectiva respecto a la curaduría como práctica crítica y situada. María Inés Carreño señaló sobre lo expuesto por la profesora que: «La exposición de Mabel fue precisa, generosa y muy actualizada”. Añadió que «valoré especialmente su capacidad para articular teoría y experiencia de campo sin caer en hermetismos académicos”. Consultada sobre lo que más destaca indicó: «lo que más rescato es haber entendido la curaduría como un ejercicio de pensamiento crítico y no solo de montaje y que la metodología del hacer nos obligó a tomar decisiones espaciales, discursivas y éticas en tiempo real».
El cierre de la actividad consistió en una exposición y funcionó como laboratorio: montar en conjunto permitió enfrentar jerarquías entre obras, recorrido e iluminación mínima, y recibir feedback directo. Carreño señaló en este sentido que: «El cierre con la micro-exposición fue el acierto mayor del taller” y que «montar en conjunto nos enfrentó a problemas reales y funcionó como evaluación colectiva y constructiva».
Los asistentes valoraron la aplicabilidad inmediata de lo aprendido para la redacción de statements y la formulación de proyectos. Santander señaló sobre la proyección que: «Sin duda alguna, este taller tendrá influencia en mi proceso creativo» y añadió que «queremos seguir con muestras autogestionadas y compartir bibliografía y tutorías para fortalecer la escena local».
Sobre las jornadsa, la artista Mabel Sepúlveda, señaló: “El seminario de herramientas curatoriales, finalmente fue mucho más que solo hablar de contenidos, y propició un espacio de conversación, de intercambio, de interés en saber cómo trabajamos desde las distintas comunas y cuáles son los desafíos que aún nos quedan como región en torno al arte, pensando en la necesidad de mejorar espacios expositivos, fomentar una mayor participación de las instituciones públicas culturales de cada comuna, articular propuestas a distintos espacios pensando en las características de obra v/s espacio. Estoy muy agradecida del compromiso de cada participante, de la entrega y del interés en trabajar no solo desde su individualidad, sino que también con su colectivo”.
Este proyecto fue financiado por la línea de actividades formativas del Fondart Regional del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio 2025 y permitió el desarrollo de una red de artistas, gestores y educadores que










