Javier Muñoz Valenzuela
Académico Administración en Ecoturismo
Universidad Andrés Bello
En el hemisferio sur del planeta, y centrándonos en especial en Chile, la estación invernal abarca los meses de junio, julio y agosto, y se caracteriza por temperaturas más frías y noches más largas. Su inicio astronómico está marcado por el solsticio de invierno (cuando el polo sur se encuentra en su punto máximo de inclinación alejándose del sol) que ocurre generalmente entre el 20 y 21 de junio, con el día con menos horas de luz o la noche más larga. Esta fecha además tiene un profundo significado para los pueblos originarios, ya que el solsticio representa el inicio de un nuevo ciclo o el renacer de la naturaleza, como es el caso del Wetripantu (año nuevo mapuche) y el Inti Raymi (Fiesta del Sol en la tradición incaica).
Si bien etimológicamente la palabra “invierno” está muy conectada con la palabra “hibernar” (el estado de letargo o descanso en el que algunos animales entran durante los meses más fríos), hoy en día, la época invernal se abre como una posibilidad de alegría, encuentro y turismo para muchas personas y familias, tanto nacionales como extranjeros que recorren nuestro país. Sabido es, que, por ejemplo, hace unos años los turistas de Brasil viajan de forma intensiva a Chile para disfrutar de panoramas tanto de naturaleza, cultura, gastronomía y comercio de forma especial en esta época.

Ya sea que viajemos a la zona metropolitana y central del país, al norte, al sur o a la zona austral, a centros de esquí en la cordillera, a parques nacionales nevados, a zonas termales o a ciudades con riqueza cultural y naturaleza, hay opciones para una escapada invernal en familia que combine aprendizajes, aventura, descanso y, sobre todo, encuentros auténticos y significativos con nuestros seres queridos.
Sin embargo, para cualquiera de estas actividades la planificación es clave y requiere, por ejemplo, escoger paquetes turísticos o reservas que permitan cambios sin penalidad ante cambios climáticos o cierres por nevadas intensas. En cuanto a ropa y equipo lo ideal es llevar capas térmicas, y asesórate antes de elegir tu vestimenta. Si nuestro destino es la montaña, verificar las condiciones de ruta y carreteras, uso de cadenas o neumáticos adecuados, y consulta avisos de seguridad.
Para estas vacaciones podemos planear actividades para toda la familia, para esto es preciso investigar qué actividades son adecuadas para realizar en los destinos elegidos, ya sea visita a termas, esquí, snowboard con trineos, caminatas, experiencias culturales y gastronómicas. Lo importante es planificar con la debida antelación.








