Por precio y calidad el jurel es favorito de muchos, sin embargo, en distintas zonas del país acusan menor presencia del producto en las góndolas de supermercados y tiendas.
El jurel es un alimento muy presente en la mesa chilena, principalmente por su precio y amplia disponibilidad a lo largo del tiempo. Sin embargo, durante las últimas semanas, consumidores de distintas zonas del país han reportado una menor presencia en supermercados y almacenes, que estaría relacionada con una reducción de las capturas industriales. Entre las posibles causas se mencionan condiciones oceanográficas anómalas que habrían desplazado los cardúmenes hacia zonas más alejadas de los lugares habituales de pesca.
Este menor inventario representa una dificultad para el consumo de aquellas familias que lo prefieren por su calidad, precio, la facilidad con que puede incorporarse en distintas preparaciones y su duración en conserva. La directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, María Cristina Escobar, explica que, además de ser práctico y versátil, “es un pescado azul de gran valor nutricional, ya que aporta proteínas de excelente calidad y todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para formar, mantener y reparar sus tejidos”.
Para la nutricionista una opción con características similares es la caballa, que pertenece también al grupo de los pescados azules y entrega proteínas de buena calidad, grasas saludables y diversos micronutrientes. “Tienen importantes similitudes nutricionales, ya que ambos aportan proteínas completas y de alto valor biológico, ácidos grasos omega-3, especialmente EPA y DHA, además de vitaminas y minerales esenciales”, detalla Escobar. Mientras el jurel destaca por su contenido de vitaminas B12, B6, D y niacina, la caballa aporta especialmente vitaminas B12 y D, junto con vitamina B6, niacina y riboflavina. “Ambos pescados también proporcionan selenio, fósforo y potasio”, agrega la especialista.
Calidad nutricional
Las principales diferencias radican en que la caballa suele contener una mayor proporción de grasa y puede presentar una concentración superior de omega-3, dependiendo de la especie y su procedencia, por lo que también tiende a ser algo más energética. “Pero desde el punto de vista culinario, ambos pueden utilizarse en ensaladas, croquetas, tortillas, empanadas y guisos, aunque es necesario considerar que la caballa posee habitualmente un sabor más intenso”, describe.
Investigaciones realizadas por el INTA de la Universidad de Chile encontraron, en las muestras analizadas, aproximadamente 1.370 miligramos de EPA y DHA por cada 100 gramos de caballa, frente a 344 miligramos en el jurel. El Omega-3, EPA y DHA, son ácidos grasos que benefician al organismo y reducen la inflamación. El EPA cuida el corazón, mientras que el DHA favorece el cerebro. Los valores, sin embargo, no son fijos y pueden variar según la especie, temporada de captura, origen, presentación fresca o en conserva y método de preparación.
“La caballa no es una copia exacta del jurel, sino otro pescado de excelente calidad nutricional. Su mayor contenido graso puede ser beneficioso por su aporte de omega-3, aunque también aumenta moderadamente su aporte energético”, detalla.
Como recomendación agregó que, en el caso de las conservas, es preferible elegir aquellos pescados envasados en agua en lugar de aceite. Además, al retirarlos de la lata, se sugiere escurrir y enjuagar bajo el chorro de agua para ayudar a disminuir parte del sodio utilizado en su conservación.








