1.El eje productivo mundial se desplazó hacia Oriente. El mercado global se recuperó con fuerza y volvió a superar los 75 millones de unidades en 2025, algo que no ocurría desde 2018, con una proyección de crecimiento moderado hacia 2026. China ya concentra cerca del 37% de la producción mundial tras crecer un 70% en una década.
2. La electromovilidad se consolidó, aunque a velocidades muy distintas. Uno de cada cuatro autos vendidos en el mundo ya es eléctrico, pero la adopción está lejos de ser homogénea: seis de cada diez EVs se venden en China, donde la penetración supera el 50%, mientras Europa acelera de la mano de la regulación con un 28% y Estados Unidos se queda rezagado en torno al 10%. La combinación de baterías cada vez más baratas y una autonomía promedio de unos 380 kilómetros, muy por encima de los 40 que recorre un conductor en un día típico, explica por qué la transición dejó de ser una promesa para volverse una realidad comercial.
3. En Chile, el mercado se recupera. Tras dos años de caídas, las ventas de autos nuevos volvieron a crecer en 2025 hasta las 311 mil unidades, y proyectamos alrededor de 318 mil para 2026.
4. La electromovilidad local despega desde una base baja, empujada por los híbridos. Las ventas de vehículos de cero y bajas emisiones crecieron un 86% en 2025 y ya representan un 11,4% del total, impulsadas sobre todo por los híbridos no enchufables. Los enchufables, en cambio, avanzan más lento que en otros países de la región. Aun así, la tendencia es clara: ANAC estima que la categoría podría acercarse al 17% de las ventas en 2026.
5. La infraestructura de carga es el gran cuello de botella en Chile. El crecimiento de puntos de carga es notorio, pero muy desigual: más del 70% se concentra en la Región Metropolitana y solo una fracción corresponde a carga rápida. El desafío ya no es sumar cargadores, sino asegurar capilaridad regional, disponibilidad y potencia suficiente.
6. El transporte público es donde Chile realmente lidera. Mientras la adopción de autos eléctricos sigue en una fase temprana, los buses eléctricos escalan con fuerza: Santiago se ha convertido en uno de los principales casos globales fuera de China, con una participación proyectada del 68% para 2026, y ciudades como Copiapó ya operan con el 100% de su flota electrificada.
Informe elaborado por el equipo de Estudios de Banco Santander.








