A casi una semana del movimiento telúrico, las labores de rescate continúan en medio de un panorama desolador que afecta a más de 115 mil personas y mantiene a cientos de ciudadanos en calidad de desaparecidos.
El panorama en Colombia sigue siendo crítico tras el devastador sismo que sacudió al país el pasado lunes. Según el último informe oficial consolidado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la cifra de víctimas fatales ha ascendido a 294, mientras que los equipos de emergencia, que trabajan contrarreloj en las zonas más afectadas, cifran en 320 el número de personas cuyo paradero aún se desconoce.
La tragedia ha dejado una profunda huella en la infraestructura nacional. De acuerdo con el reporte de la entidad, el evento telúrico y sus más de 250 réplicas han provocado daños en al menos 448 municipios distribuidos en 15 departamentos. El impacto habitacional es masivo: cerca de 14.500 viviendas han sido reportadas como destruidas y más de 81.500 presentan daños estructurales, lo que ha forzado a miles de familias a abandonar sus hogares. La evolución detallada de esta emergencia y las diversas aristas de la tragedia han sido consignadas en reportes difundidos por medios como BioBioChile, que han dado cuenta de la magnitud de la crisis humanitaria que enfrenta la nación sudamericana.
Pese a la adversidad, las labores de búsqueda y salvamento han logrado rescatar con vida a 353 personas de entre los escombros. Sin embargo, el optimismo inicial se vio empañado tras confirmarse el fallecimiento de Daniela Largo, una mujer de 32 años que había sido extraída heroicamente en Pereira tras permanecer 36 horas atrapada bajo las estructuras colapsadas de un edificio. Su deceso, registrado en una unidad de cuidados intensivos, golpeó duramente a una comunidad que mantenía la esperanza tras su difícil rescate.
La magnitud del desastre se extiende también a los servicios básicos y recintos públicos. El catastro preliminar contabiliza afectaciones en 241 centros de salud, 2.612 instituciones educativas y 3.621 centros comunitarios. Asimismo, la conectividad vial y aérea se ha visto mermada por daños en 298 rutas, 44 puentes vehiculares y cinco aeropuertos, dificultando la llegada de ayuda a los enclaves más apartados. Mientras la remoción de escombros avanza con maquinaria pesada, el país se mantiene en alerta ante nuevas réplicas y focaliza sus esfuerzos en la asistencia humanitaria.








