- Los recientes sistemas frontales que afectaron a la zona centro-sur del país dejaron en evidencia la severa vulnerabilidad de las construcciones frente a las lluvias e inundaciones.
- Expertos advierten la urgencia de implementar “alternativas de protección estructural que sean más seguras y ambientalmente responsables” para evitar el deterioro de las viviendas.
Chile, agosto de 2026 – Durante las últimas semanas, Chile ha sido testigo de severos sistemas frontales. Para dimensionar el impacto, el balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) sobre el temporal que azotó específicamente a la zona centro-sur del país, reportó 25 viviendas destruidas, 632 con daño mayor y 4.119 con daño menor. Si bien los daños más críticos responden a desbordes de cauces, la gran mayoría de las viviendas afectadas sufrió las consecuencias directas de la lluvia intensa, evidenciando severos problemas de filtración y vulnerabilidad ante la humedad.
Este escenario plantea un desafío urgente para el sector de la construcción y el desarrollo urbano: la necesidad de adaptar las edificaciones a condiciones climáticas cada vez más extremas. La exposición prolongada a la lluvia y a la humedad excesiva no solo genera problemas estéticos, sino que acelera el deterioro estructural de las viviendas, promueve la aparición de hongos y moho, y compromete la integridad de los materiales tradicionales.
Frente a esta realidad, la industria está buscando soluciones más avanzadas que permitan blindar las construcciones sin comprometer el cuidado del medio ambiente. “Es aquí donde el desarrollo químico asume un rol protagónico con innovaciones como Acronal 1542 ECO de BASF”, señala Allan Picoli, Gerente General de la compañía en Chile. “Se trata de una dispersión estireno-acrílica diseñada específicamente para la formulación de recubrimientos e impermeabilizantes de alto rendimiento para techos y fachadas”.
Estas formulaciones destacan por su elevada capacidad de elongación, que les permite adaptarse a los movimientos y fisuras de la estructura sin romperse. Además, cuentan con un sistema de auto reticulado que, al recibir los rayos del sol, se endurece y refuerza en forma natural, potenciando su resistencia frente a climas extremos.
Al tratarse de soluciones base acuosa y libres de aditivos tóxicos o contaminantes, se contribuye a prolongar la vida útil de las pinturas, reduciendo la frecuencia de mantenimiento y el impacto ambiental de las edificaciones.
“Ante los eventos climáticos extremos vemos la urgencia de implementar alternativas de protección estructural que sean más seguras y ambientalmente responsables. Como compañía química, desarrollamos materias primas que permiten esto. Nuestro objetivo como industria debe enfocarse en brindar soluciones que no solo reparen, sino que prevengan daños mayores y, al mismo tiempo, impulsen la transformación verde del sector construcción”, concluye Picoli.
Con proyecciones que anticipan una mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos, la resiliencia de las viviendas dependerá cada vez más de la calidad de los materiales, y de la incorporación de nuevas tecnologías capaces de prevenir el ingreso de humedad y prolongar la vida útil de las viviendas.
Acerca de BASF
En BASF, creamos química para un futuro sostenible. Nuestra ambición es ser la empresa química preferida para impulsar la transformación verde de nuestros clientes. Combinamos el éxito económico con la protección del medio ambiente y la responsabilidad social. Alrededor de 95.000 colaboradores del Grupo BASF contribuyen al éxito de nuestros clientes en casi todos los sectores y en prácticamente todos los países del mundo. Nuestra cartera incluye, como negocios principales, los segmentos de Químicos, Materiales, Soluciones Industriales y Nutrición y Cuidado. Nuestros negocios independientes se agrupan en los segmentos de Tecnologías de Superficie y Soluciones para la Agricultura. BASF generó unas ventas de aproximadamente 60.000 millones de euros en 2025. Las acciones de BASF cotizan en la Bolsa de Frankfurt (BAS) y como American Depositary Receipts (BASFY) en Estados Unidos. Más información en www.basf.com.








