- Las publicaciones de la Delegada Presidencial Sofía Cid Versalovic y del diputado Ignacio Urcullú caracterizados como personajes de Star Wars abren un debate sobre las prioridades de la actual clase política. Mientras las redes sociales se llenan de montajes, likes y campañas de imagen, Atacama continúa enfrentando problemas urgentes como desempleo, seguridad, salud y necesidades básicas aún sin resolver.
El pasado 4 de mayo, fecha conocida internacionalmente como el “Star Wars Day”, diversas publicaciones en redes sociales llamaron la atención en Atacama luego que autoridades regionales compartieran imágenes caracterizadas como personajes de Star Wars, la reconocida saga de películas de ciencia ficción y fantasía espacial creada por George Lucas en 1977, ambientada en una galaxia ficticia y centrada en conflictos épicos entre jedis, imperios y fuerzas del bien y del mal.
La Delegada Presidencial Regional de Atacama, Sofía Cid Versalovic, apareció caracterizada como una guerrera de Star Wars. Lo propio hizo el diputado Ignacio Urcullú, quien incluso compartió una imagen junto al Presidente José Antonio Kast, ambos convertidos en personajes de la famosa saga creada por George Lucas.
La pregunta inevitable es: ¿cuál era el mensaje?
Porque una cosa es sumarse con humor a una tendencia en redes sociales y otra muy distinta es que autoridades recién asumidas parezcan más enfocadas en construir personajes digitales que en enfrentar los problemas reales que afectan diariamente a la ciudadanía.
Mientras abundaban los filtros, las poses heroicas y los montajes cinematográficos, la región continúa esperando respuestas frente al desempleo, las listas de espera en salud, la inseguridad y el alto costo de la vida. Porque mientras algunos juegan a los jedis en redes sociales, don Juan en Inca de Oro, doña María en San Antonio, doña Carmen en la querida y recordada localidad de Cachiyuyo, así como muchas familias de la región apenas logran enfrentar sus necesidades cotidianas.
Y es ahí donde la crítica deja de ser anecdótica. A casi dos meses de iniciada la nueva administración, el gabinete regional aún permanece incompleto, mientras la ciudadanía sigue observando más saludos protocolares, selfies y publicaciones virales que anuncios concretos o medidas de impacto real.
La discusión no pasa por si una autoridad puede tener sentido del humor o participar en tendencias digitales. El problema es la desconexión de prioridades. Las campañas terminaron hace meses y hoy corresponde gobernar.
Los chilenos no eligieron autoridades para verlas permanentemente en modo influencer. Las eligieron para resolver problemas. Sin embargo, hasta ahora, la percepción pública parece inclinarse más hacia estrategias comunicacionales que hacia resultados visibles de gestión pública.
Las propias redes sociales reflejan aquello. En la publicación de Sofía Cid, las reacciones “Me divierte” superan ampliamente a los “Me gusta”, acompañadas de comentarios críticos e irónicos. Algo similar ocurrió con Ignacio Urcullú, cuya publicación acumuló miles de comentarios cuestionando el sentido de la puesta en escena e incluso señalando que “no entendió nada de la película”.
Pero sería injusto pensar que esta obsesión por las redes sociales y la política convertida en espectáculo es patrimonio exclusivo del oficialismo. La oposición regional tampoco se queda atrás. Muchos de sus representantes parecen competir diariamente por la publicación más viral o la selfie más comentada, mientras los problemas estructurales de Atacama continúan esperando soluciones.
Porque, al final, más allá de los colores políticos, pareciera que buena parte de la clase dirigente quedó atrapada en una lógica donde importa más el algoritmo que la gestión, más la imagen que el contenido y más el impacto digital que las soluciones reales.
La ciudadanía de Atacama no necesita héroes digitales ni personajes de ficción. Necesita autoridades presentes, conectadas con la realidad y enfocadas en soluciones concretas. Porque mientras algunos siguen peleando guerras imaginarias en redes sociales, los problemas reales de la región siguen esperando respuestas.












