La organización gremial formalizó en noviembre de 2025 su autonomía tras distanciarse de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), argumentando un progresivo abandono y la falta de una defensa efectiva ante las urgencias del sector en regiones. La agrupación inicia su labor gremial con una propuesta basada en la especialización técnica, el despliegue en terreno y una estrategia enfocada en la descentralización de la representatividad nacional.
El sector minero presenta una nueva configuración institucional. La Agrupación Nacional de la Pequeña y Mediana Minería y de Dueños de Concesiones Mineras A.G. (AGRUMIN A.G.) notificó formalmente a fines de 2025 a la SONAMI su constitución legal, marcando una distinción respecto de la representatividad que el organismo ha ejercido históricamente. La directiva de AGRUMIN fundamentó su creación en la necesidad de contar con una vocería especializada. Los dirigentes manifestaron importantes discrepancias con la administración de SONAMI, a la que le atribuyen falta de liderazgo y una respuesta insuficiente ante los intereses de los productores de menor escala.
Ante un escenario regulatorio exigente, Patricio Gatica Rossi, presidente de AGRUMIN A.G., detalla los objetivos de este nuevo referente, su hoja de ruta institucional y su compromiso con el desarrollo regional.
¿Cómo surge AGRUMIN A.G. y cuál es su alcance actual?
El surgimiento de AGRUMIN responde a la necesidad de atender requerimientos que la representatividad gremial vigente (SONAMI) no cubría con la profundidad técnica necesaria. Actualmente, contamos con cerca de 300 socios a nivel nacional. Si bien nuestra administración central opera en Santiago por logística, nuestra base es regional, con integrantes distribuidos en todo el país, reflejando el dinamismo de este segmento productivo.
¿Cómo ha estructurado la organización su liderazgo?
Nuestra estructura se basa en la experiencia directa; el directorio está integrado por productores que ejercen la labor en faena. La presidencia la ejerzo yo, minero del Choapa (Región de Coquimbo), mientras que la vicepresidencia recae en Fernando Gatás, de Talca. El directorio integra además a referentes como Jorge Alejandro Pablitich en Taltal y Patricio Céspedes Guzmán en Antofagasta. Este equipo aporta el conocimiento técnico derivado de la operación diaria.
Ustedes enfatizan en una «representación técnica». ¿Qué valor aporta esto?
Implica transformar las demandas en soluciones técnicas. Ante problemáticas como la colisión de derechos en terrenos superficiales o dificultades en planes de explotación, hemos dispuesto un equipo multidisciplinario que entrega soporte jurídico, regulatorio y ambiental. Nuestra transición hacia un modelo propositivo implica presentar ante la autoridad propuestas técnicas rigurosas y ejecutables, más allá del reclamo testimonial.
¿Cuál es el sello diferenciador frente a otros gremios?
Nuestra distinción es la operatividad. No buscamos competir con las organizaciones existentes, sino elevar el nivel del debate sectorial. Al estar integrados por productores que enfrentan la normativa en terreno, nuestras intervenciones cuentan con una comprensión técnica directa de las brechas del sector.
¿Qué importancia tiene el legado histórico de esta escala productiva?
Es un pilar central. Los grandes yacimientos del país fueron descubiertos, en su origen, por mineros de esta escala. AGRUMIN busca rescatar y dignificar esa vocación exploradora y pionera en el debate público, subrayando que el aporte del sector posee un peso patrimonial significativo, que va más allá de lo económico.
¿Cómo es la relación con el Estado y cuál es su postura sobre ENAMI?
Mantenemos un diálogo constructivo con el Ministerio de Minería. Respecto a la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), consideramos que su existencia es fundamental para garantizar una actividad formal, segura y libre de actores ilícitos; es un activo que debe ser capitalizado. Paralelamente, nuestra alianza con la Cámara Minera de Chile nos permite impulsar propuestas de largo plazo para la minería del presente siglo.
Sobre el encadenamiento productivo local, ¿cuál es su impacto?
Es un motor virtuoso. La puesta en marcha de un productor moviliza el comercio, el transporte y la logística local. Ese impacto es el que debemos visibilizar: somos un pilar que permite que diversas localidades se mantengan activas y con oportunidades de crecimiento.
¿Cuáles son sus desafíos prioritarios en el corto plazo? Hemos definido tres ejes de trabajo:
- Reforma Regulatoria Especializada: Impulsar un estatuto diferenciado que reconozca la realidad productiva, superando enfoques normativos genéricos.
- Gestión de Servidumbres y Patentes: Resolver los conflictos operativos que obstruyen el libre ejercicio de la actividad.
- Fortalecimiento de ENAMI: Recuperar su rol histórico de fomento, compra y refinación, vital para la formalidad y la cadena de valor nacional.
Finalmente, ¿cuál es su mensaje para los productores del país? Esta actividad es un aliado estratégico en la transición energética global y una barrera contra la informalidad. Buscamos que nuestros productores continúen siendo un eslabón fundamental para el desarrollo sostenible de Chile.
Gatica concluye con una invitación a sus pares: «A todos los productores, les digo: nadie tiene por qué sentirse presionado. No venimos a destruir lo que ya existe; venimos a construir. Estamos preparando una gira nacional para escucharlos directamente en sus localidades. Esta organización nace para ser un aporte, generar mejores condiciones de trabajo y asegurar que la familia minera, especialmente aquellos que han entregado tanto al rubro, sienta que esta agrupación es suya. Los invito a sumarse; las puertas de AGRUMIN están abiertas para todos».
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Por equipo Tierramarillano Chile








