Por José Manuel Zamorano, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF
Las Fiestas Patrias son sinónimo de encuentro, comidas compartidas, fondas, asados y tradiciones que forman parte de nuestra identidad nacional. Pero también son días en que cambian los horarios, nos alimentamos más de lo habitual, aumenta el consumo de alcohol y aparecen situaciones que pueden terminar en una consulta de urgencia. La invitación este año no es a celebrar con culpa ni a convertir el autocuidado en una lista de prohibiciones, sino a tomar decisiones simples para disfrutar y volver a casa bien.
Desde la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF) creemos que la prevención también se construye en estos espacios cotidianos. No se trata de dejar de comer una empanada o renunciar al asado. Sino que de entender que muchas complicaciones de estas fechas son evitables si planificamos, moderamos los excesos y mantenemos medidas básicas de autocuidado.
Una primera preocupación es la seguridad de los alimentos. Carnes, empanadas, anticuchos, ensaladas y salsas requieren una manipulación adecuada. Comprar en lugares autorizados, mantener la cadena de frío, lavarse las manos antes de cocinar, separar los utensilios usados para carnes crudas de aquellos destinados a alimentos cocidos y asegurar una cocción completa son medidas sencillas que pueden prevenir intoxicaciones y cuadros gastrointestinales. También es importante no dejar alimentos perecibles durante horas a temperatura ambiente.
El segundo consejo es disfrutar con equilibrio. En cada comida conviene combinar proteínas, verduras y una porción moderada de carbohidratos, procurando no excederse en la cantidad, ni acumular demasiadas preparaciones. Además, es recomendable prestar atención a los bebestibles: las bebidas azucaradas y alcohólicas pueden aportar un exceso de azúcar y calorías, además de afectar nuestro bienestar, por lo que es preferible moderar su consumo y elegir agua como principal fuente de hidratación.
Otra sugerencia es comer lentamente y prestar atención a las señales de hambre y saciedad para disfrutar más los alimentos y evitar comer de manera automática. Asimismo, puede ser útil planificar las porciones y mantener horarios regulares, sin convertir la alimentación en una fuente de restricciones o culpa.
El alcohol merece un capítulo aparte. Desde el punto de vista de la salud, mientras menos alcohol se consuma, mejor. Y hay una regla que no admite excepciones: si se bebe, no se conduce. Designar previamente a quien manejará o utilizar transporte público o aplicaciones de movilidad puede evitar una tragedia. Quien camina después de beber también debe extremar las precauciones.
Este 18, la invitación de SOCHIMEF es simple: disfrutar nuestras tradiciones y compartir, recordando que ninguna celebración necesita del exceso para ser memorable.
Celebrar de manera segura implica además prevenir accidentes: mantener a niñas y niños lejos de la parrilla y el fuego, manipular carbón y objetos pesados con cuidado y nunca utilizar hilo curado al elevar volantines. Las Fiestas Patrias deberían dejarnos buenos recuerdos, no una urgencia médica ni una tragedia que pudo evitarse. Cuidarse y cuidar a quienes están con nosotros también es una forma de celebrar.








